
En el marco del Programa de Control Reproductivo de Caninos y Felinos, el cual está a cargo del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) y busca “bajar la población de perros”, el gerente de la novel institución, veterinario Gastón Cossia, visitó Cerro Largo para reunirse con autoridades locales, adelantando la visita que estaba agendada para más adelante, debido “al llamado de productores preocupados por el ataque de perros a ovinos”.
En la oportunidad se reunió con el intendente José Yurramendi, el jefe de Policía, José Olivera, el director departamental del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Leonardo Pastorino, alcaldes y otras autoridades departamentales, a efectos de “estudiar acciones y coordinar respuestas a estas problemáticas, las que deben ser rápidas”, pero también “hay otras de mediano y largo alcance”.
Cossia señaló que ha recibido “el llamado de productores preocupados” por “el ataque de perros en jaurías” por lo que “adelantamos la visita” al departamento de Cerro Largo. Y agregó que “el productor tiene que sentirse respaldado” y que puede “dar muerte” al perro que ataca al ganado, pues así lo expresa la normativa vigente, manifestó a radio La Voz de Melo.
Explicó que los productores ejercen “una gran demanda” por las respuestas rápidas, las que “son de recibo”, precisó. Observó que “hace muchos años que no se hacía nada por lo que las problemáticas nos queman las manos y lo que tratamos de hacer en todo el país es coordinar entre las instituciones” porque “hay responsabilidades que tiene las intendencias, otras son de los municipios y otras de los policías”.
Además, hay que “respaldar al productor. Hoy la herramienta, el arma que tiene el productor es la defensa de su ganado a través del Código Rural. En caso de que haya un perro atacando a su ganado, el productor tiene la potestad de darle muerte. Proteger su ganado es la prioridad y en eso el productor tiene que sentirse respaldado”, afirmó.
Lo que pasa es que “muchas veces es difícil dar captura” a los perros agresores, y “nosotros tratamos de coordinar con la Policía, sobre todo la Dirección Nacional de Seguridad Rural que está dando rápidas respuestas a las denuncias. Es fundamental denunciar, identificar esos animales y, si es posible, darles captura”, subrayó.
Otra situación es la de “identificar a los dueños de los perros” porque hay casos en que “son animales sin dueño y ahí tenemos que trabajar intensamente, en la tenencia responsable, en la capacidad de albergar animales y estamos viendo la posibilidad de que la Intendencia (de Cerro Largo) apoye en la medida que haya un compromiso de trabajo, porque el gran problema es dónde llevar a esos animales” una vez que son capturados.
Tan importante como eso es “la fiscalización” con una actitud de “prevención que la Policía y los municipios deben llevar adelante con la normativa departamental que ya existe, porque en Cerro Largo salir con un perro sin correa en un centro urbano es pasible de una multa de 3 unidades reajustables, son cosas que hay que controlar y enseñarle a la gente que no puede dejar el perro suelto”, concluyó.
El ataque
Días atrás, el portal TodoElCampo informó sobre el ataque de perros a ovinos de un establecimiento próximo a Fraile Muerto, lastimando, causando heridas y matando varios ejemplares. La noche siguiente se repitió la situación. Pedro Scremini, productor ganadero de la zona de Fraile Muerto, expresó la indignación y el dolor que causa pasar por una situación así o conocer que otros deben enfrentarla. “¿La idea es que no se críen ovejas y que los productores se dediquen a otra cosa?”, preguntó Scremini y agregó: “Sepan las autoridades de turno que después siguen los vacunos y personas, porque con las medidas tibias del Instituto Nacional de Bienestar Animal, nunca van a disminuir ni frenar el aumento de la población de perros”, subrayó.
“Van a tener el honor junto a los gobiernos del Frente Amplio de no tener la valentía de encarar este tema como se debe”, apuntó el productor.

