Uno de los principales desafíos de salud pública en este siglo es el desarrollo de resistencia antimicrobiana (RAM) en muchos patógenos importantes y comunes. Una parte sustancial del consumo de antimicrobianos se atribuye a la producción animal. La evidencia que vincula el uso de antimicrobianos en la producción animal y el desarrollo de resistencia antimicrobiana en patógenos médicamente importantes para la salud, es sólida, lo que explica la preocupación mundial de acceder a alimentos seguros.
Los veterinarios o profesionales de la sanidad de los animales acuáticos, pueden contribuir de manera fundamental, debido a que ocupan la primera línea en la batalla contra la resistencia antimicrobiana al estar en contacto con animales y productores.
Uruguay desarrolla desde hace años el Plan Nacional de contención de la Resistencia Antimicrobiana de Uruguay en el que se definen objetivos, líneas de acción, medidas y acciones, entendiendo que es en este tipo de problemática multifactorial que el concepto de Una Salud toma mayor relevancia.
Tanto el diseño como la implementación de estrategias debe llevarse adelante con un enfoque interdisciplinario e interinstitucional, debido a que para el logro de los objetivos definidos en este documento se hace indispensable un abordaje multisectorial coordinado, que incluya tanto a los gestores de política pública relacionados al tema, como a las diversas partes interesadas alcanzadas por la temática.
En esa misma línea, la OIE, FAO, y la OPS, con el auspicio de la Unión Europea, bajo el enfoque Una Salud y en su compromiso de combatir la Resistencia a los Antimicrobianos (RAM), desarrollaron un proyecto tripartito para apoyar la implementación de los Planes Nacionales de Acción, llamado Trabajando juntos para combatir la resistencia a los antimicrobianos.
Recomendaciones
En cuanto a las recomendaciones para utilizar de forma responsable y prudente los antimicrobianos. Los veterinarios deben asesorar a los usuarios para preservar la eficacia del fármaco.
Respecto a cuándo deben utilizarse los antimicrobianos, sostienen que solo después del examen clínico de los animales a cargo de un veterinario o de un profesional capacitado en el campo de la sanidad animal. Además, solo cuando sea necesario, tomando en cuenta la lista de la OIE sobre agentes antimicrobianos de importancia veterinaria; y solo como tratamiento adicional y nunca como reemplazo de buenas prácticas de cría de animales, higiene, bioseguridad y programas de vacunación. Solo a través de una elección apropiada del agente antimicrobiano a partir de la experiencia clínica y la información del diagnóstico de laboratorio, cuando sea posible. Siempre acompañado por la información detallada sobre los protocolos de tratamiento y el periodo de suspensión.
Elección
Sobre la elección del antimicrobiano adecuado, se deben tener en cuenta registros sobre usos anteriores de antimicrobianos en la granja y la historia epidemiológica. Experiencia clínica y perspectiva de diagnóstico. Información de diagnóstico de laboratorio cuando esté disponible (cultivo y pruebas de sensibilidad).
Otros aspectos están relacionados a farmacodinámica (actividad contra los patógenos implicados). Farmacocinética (distribución de tejidos, eficacia en el lugar de la infección). Lista de la OIE sobre antimicrobianos de importancia veterinaria cuando se seleccione el tratamiento.
En cuanto a qué hacer, cuando no funciona el tratamiento de primera línea, el tratamiento de segunda línea deberá basarse en los resultados de las pruebas de diagnóstico, incluyendo las pruebas de sensibilidad.
Y especifican que en ausencia de resultados de las pruebas, se deberá utilizar una clase o una subclase de antimicrobiano diferente.
Referido a si se pueden usar combinaciones de antimicrobianos, indicaron que sólo en el caso de que el tratamiento esté respaldado por pruebas científicas.

