Si a alguien le quedaban dudas de que Carlos Alcaraz va camino a transformarse en cosa seria dentro del tenis mundial, pudo haberlas disipado ayer. El español se quedó con el título de Wimbledon al vencer a Novak Djokovic, después de cuatro horas y 42 minutos, en un partido durísimo que terminó 1-6, 7-6 (6), 6-1, 3-6 y 6-4.
Eso sí, Djokovic puso todo su repertorio a prueba en el primer set, ante un rival que se mostró desconocido. Tanto, que el número uno del mindo perdió en solo 34 minutos 6-1.
Pero eso le permitió reaccionar. Dio pelea, lo ganó con un 8-6 en el tie break para cerrarlo 7-6. Y de ahí en más fue una aplanadora.
En el tercer set, que duró una hora, Alcaraz batió a “Nole” por un clarísimo 6-1 que, parecía, lo encaminaba al título.
Pero Djokovic sigue siendo Djokovic, y se quedó con el cuarto set para llevar las cosas a un quinto y definitivo.
Con un desgaste notorio, los dos siguieron deleitando al público con golpes espectaculares. Alcaraz concretó un break point en el tercer game para ponerse 2-1 y ganó el game siguiente en blanco para un 3-1 que resultó indescontable para Djokovic.
El español de 20 años, que hasta ayer contaba con el US Open de 2022 como el único título de Grand Slam de su carrera, estuvo sólido al servicio y se llevó la victoria para impedirle al máximo ganador histórico de torneos grandes llegar a 24 en su palmarés. Y, de paso, dejó en claro que más que futuro, ya es presente en el tenis del mundo.

