No es nuevo: el 1º de setiembre, y por ley, se exigirá que los protagonistas técnicos del deporte nacional sean titulados.
El fútbol del Interior lo tiene bien claro. Los entrenadores deberán tener Licencia B de Conmebol, así como los kinesiólogos y preparadores físicos deberán tener también su título.
Y si bien en casi todo el país no existen inconvenientes al respecto, Paysandú está al borde de un ataque de nervios.
Un relevamiento realizado con los clubes por EL TELEGRAFO el pasado mes de mayo determinó que solo 10 instituciones tienen entrenadores titulados. Y la realidad indica que solo ocho técnicos con Licencia C (el primer escalón) son los interesados e inscriptos para cursar la Licencia B.
El número no alcanza siquiera para poder llevar adelante el curso en nuestra ciudad, por lo que de no cambiar la realidad en las próximas horas, serán derivados al curso que se desarrollará en Young.
En todo el fútbol del Interior son 800 los entrenadores que están en condiciones de cursar la Licencia B Conmebol. Y en Paysandú son 100 los técnicos que podrían dirigir con la aplicación de la ley 19.828. Si la situación no cambia en cuestión de horas, a ellos deberán recurrir los clubes a partir de setiembre.
Para anoche, en la Liga de Fútbol el Consejo Directivo Central convocó a los interesados para realizar el curso, ya que se contaría, una vez más a lo largo del año, con la presencia de Luis Matosas, responsable del Consejo Técnico de Entrenadores de OFI.
Y los presentes en sala fueron tan solo 13, cuando mínimamente se necesitan 20 para poder desarrollar el curso. Solo dos clubes estuvieron representados, lo que habla a las claras de que no se le ha dado la importancia que tiene el tema, lo que sigue llamando la atención.
Se adujo que el curso tiene un costo importante, que todo pasa por un tema económico, que los clubes no lo costean y si lo hacen en algunos casos, quieren abrochar al DT recibido por varios años en el club, sin darle posibilidad a elección sobre su futuro.
Pero la realidad es que queda poco más de un mes para que comience a exigirse la Licencia B. En marzo, cuando Matosas llegó a Paysandú para hablar al respecto, los tiempos para realizar el curso eran perfectos. Pero hubo oídos sordos y a partir de setiembre la situación puede generar caos y reclamos por puntos por doquier.
Y si bien la viveza criolla estará a flor de piel para que el técnico sin título dirija desde afuera de la cancha, a partir del próximo año será obligatorio subir en el sistema Comet el nombre del DT del equipo (que lógicamente deberá estar titulado) y no habrá excusas.
“Y bueno: los ocho interesados irán a Young y después a llorar al cuartito. Hace muchísimo tiempo que venimos planteando esto a los clubes”, dijo sorprendido el presidente de la Liga, Nelson Manzor, durante la cita con los 13 que concurrieron a la reunión de anoche.
“El curso dura seis meses. Si hubiera comenzado en su momento daban los tiempos”, lamentó Matosas. Y mientras, el fútbol local se complica para cumplir con la ley.

