La problemática del suicidio fue el tema abordado por el edil del Frente Amplio Dr. Ricardo Fleitas en la media hora previa de la Junta Departamental de Paysandú, instancia en la que reflexionó que “la comunidad sanducera se ve sacudida intentando comprender a quienes mueren prematuramente por esta causa, pues son vecinos, compañeros de trabajo o de estudios. Cada uno de los integrantes de esta sala, bien podrían dar testimonio de algún caso y de las repercusiones que provocan en las familias, en el trabajo, en el centro de estudio, en el club deportivo, siendo poco frecuente que estos colectivos reciban la contención adecuada por dicho sufrimiento”.
Apuntó que comprender el fenómeno como sociedad “sigue siendo un debe; basta imaginar los innumerables comentarios, pensamientos, culpas y angustias de todo tipo, que aparecen como un intento de encontrar una explicación a lo difícil que es aceptar esta realidad. Lo cierto, hoy en día, es que ya no puede ser visto como algo individual. El conjunto de factores sociales, económicos, familiares, que forman parte de las causas, lo ubican en un problema colectivo, un problema social”. Consideró que la sociedad reclama una mayor comprensión del problema, y que “aspiramos a que pueda ser tratado en este y otros ámbitos públicos, dado que está muy ligado a mitos, a prejuicios que debemos interrogarnos, pues solo así podremos incidir en un cambio de esta triste realidad”.
“Reconociendo –como dice la ministra de Salud Pública– que llevará años cambiar la tendencia creciente, entendemos que si no adoptamos una postura crítica constructiva con la mayor participación de la sociedad posible frente a lo que el Estado hace y promueve, menos la cambiaremos”, destacó. Evaluó que “de igual forma, si lo vinculamos exclusivamente al área de la salud y a especialistas, un tratamiento individual, continuaremos fracasando. Según el Ministerio de Salud Pública, Uruguay tiene una tasa de 23,08 cada 100 mil habitantes de muertes por suicidio. En el 2021, 760 personas; en el 2022, 818 personas, 8% más que el año anterior. Dos personas por día mueren en Uruguay por esta causa. El doble de los accidentes de tránsito y de los homicidios, todas causas violentas. A efectos de ver la dimensión y comparando, en el resto del mundo la tasa es de 9 cada 100 mil habitantes, en Uruguay es de 23 cada 100 mil habitantes. Hace 30 años las cifras de suicidios no paran de crecer en el Uruguay. Debemos reconocer el fracaso en su abordaje. Algunas preguntas nos tienen que mover a buscar respuestas juntos, y por cada 10 muertes por suicidio ocho son varones. ¿Por qué son los mayores de 80 años los que más se mueren por esta causa? ¿Qué pasa con esas edades en nuestro país? ¿Por qué los grupos de jóvenes ocupan el segundo lugar? ¿Con qué lo vinculamos?”
Un tema que no se trata
Trajo a colación asimismo Fleitas que en el año 2011 se creó el primer Plan Nacional de Prevención del Suicidio. “Hoy tenemos un Plan al 2025. ¿Quién percibe que este tema se trate regularmente como prevención en la educación, en el deporte, en las asociaciones de jubilados, en los medios de prensa? ¿Por qué no ocurre? Según un grupo de la UdelaR que investiga el tema, estamos impregnados de mitos y prejuicios que no nos ayudan a entender el fenómeno. Pronosticaron que luego de la pandemia donde las violencias en el aislamiento estuvieron contenidas se harían más notorias”, acotó.
Dijo que se ha perdido mucho tiempo sin medidas específicas, y que recientemente el Ministerio “lanzó una batería de propuestas para la Rendición de Cuentas con una cifra de 20 millones de dólares para salud mental; algunos puntos están vinculados al tema. Si como dice la Organización Mundial de la Salud el suicidio es prevenible, los recursos siguen siendo insuficientes y siempre estamos corriendo de atrás. Es evidente que no es un tema partidario, es un tema de Estado. Todos coinciden en que la prevención se desarrolla en la comunidad, trabajando juntos múltiples organismos del Estado, educación, cultura, seguridad social, trabajo, por supuesto salud, así como también organizaciones sociales, sindicales, empresariales y medios de comunicación. Mientras esos compromisos no se vean y concreten en acciones coordinadas, promoviendo lo saludable junto a acciones de cuidado colectivo, seguiremos sin cambiar la tendencia creciente de suicidio en el Uruguay. El Frente Amplio ha propuesto declarar de interés nacional una política pública de prevención de la conducta suicida, coordinada y supervisada por una Junta Nacional que funcione en Presidencia de la República, con una Secretaría y, sobre todo, con una partida anual para lograr la debida implementación de dicha política pública a efectos de lograr cambiar la tendencia. Proponemos que esta Junta Departamental contribuya apoyando esta iniciativa de alta sensibilidad para la población y promueva instalar el tema en el debate departamental, a efectos de contribuir a una mejor comprensión del fenómeno entre los ciudadanos. Es un tema de todos”.
