Escuela Agraria de Lorenzo Geyres también ganó posmortem de concurso de novillos

Estudiantes y docentes de la Escuela Agraria celebraron en la pista del Prado la obtención del primer premio del Concurso de Novillos Hereford.

El Primer Concurso de Novillos de la raza Hereford de la que participaron las escuelas agrarias de UTU de diferentes zonas del país, fue ganado en la pista de la Expo Prado por la Escuela Agraria de Lorenzo Geyres, de la zona de Queguay, departamento de Paysandú, con un ejemplar de la cabaña Santa María de Arapey, de Alejandra Parietti. Y si algo faltaba para revalidar esa distinción morfológica, era también ganar el concurso posmortem.

En oportunidad de la calificación especial de novillos en una de las pistas centrales del Prado, fueron jurados Guzmán e Ignacio Tellechea. Allí, el Novillo Campeón fue de UTU Lorenzo Geyres y Santa María de Arapey; novillo reservado Campeón, de UTU La Carolina, con un ejemplar de su propia cabaña; Tercer Mejor novillo, de UTU Montes y cabaña Valle del Laurel.

El ejemplar, que nombrado como “Pichón” por los estudiantes, participó en el brete 160, con la caravana 1059, pesando en pie 450 kilos. En el rendimiento en segunda balanza, dio 59,5%: AOB: 64,5; Grasa: 12,2; Peso frío 133,3; Peso pistola 56,4; rendimiento pistola: 42,3%. Fueron jurados del posmortem: doctora Lucía Vidal (UTU), doctores Ignacio Quagliotti y Fernando Rovira (INAC) y la ingeniera agrónoma Florencia Pereda (UTU).

El ingeniero agrónomo Marcelo Sangenís, director de la escuela agraria, agradeció a la cabaña “Santa María de Arapey” que “confió en nosotros, a Barraca Erro que donó la ración”, además de reconocimientos a “la Sociedad de Criadores de Hereford del Uruguay, y al director del Programa Agrario, ingeniero agrónomo Juan Fittipaldo, y al ingeniero agrónomo Ignacio Ameglio por la implantación de esta innovadora y muy valiosa iniciativa”.

El director del centro educativo sanducero, subrayó la importancia del trabajo realizado “por los estudiantes y docentes, en particular de la doctora Natalia Botino”.

En el proyecto trabajaron tres estudiantes: José González de Young, Facundo Olivera de chacras de alrededor de Paysandú, y Agustín Nieves de la zona de ruta 26. Los jóvenes indicaron que “es una experiencia que la vamos a recordar toda la vida, porque aprendimos cómo se trabaja con un animal de esta manera y se logra que llegue a un peso determinado”. Explicaron que en el correr del día “le dábamos 9 kilos de ración, repartida entre la mañana y la tarde. Tras la comida, le dábamos un poco de fardo, llegando al peso de 461 kilos”.