La Red de biblioheladeras será designada embajadora de paz y sus integrantes recibirán la distinción en octubre de manos de la Fundación Mil Milenios de Paz en Buenos Aires, luego de una propuesta de las embajadoras Sonia Binnewies y Laura Juan.
“La distinción es para la red porque entendieron que un libro es libertad, refugio y pensamiento. Además, Paysandú tiene una trayectoria con los convenios firmados por su compromiso con la paz y por esa razón, cada biblioheladera será una embajada de paz”, señaló la coordinadora de la red, Mabel de Agostini.
Agosto culminó con variadas actividades para sus integrantes, con la habilitación de un espacio de lectura en la agencia de la empresa Copay ubicada en el shopping Terminal, luego del apoyo de su comisión directiva y funcionarios. “Tiene el sabor de un éxito cultural y potencia el trabajo de la red en la promoción de la lectura comunitaria en todas las edades, con la posibilidad de instalar otra en su agencia en Montevideo. Es lo que soñábamos, que los libros pudieran viajar y los usuarios de la empresa puedan leer durante su viaje y lo devuelven a su retorno. Si no lo pueden traer, lo dejan sobre el asiento y los guardas comprometidos con este proyecto, lo depositan nuevamente en la biblioheladera”, señaló a EL TELEGRAFO.
La iniciativa sanducera está declarada de interés por el Ministerio de Educación y Cultura. La biblioheladera en Copay es el espacio número 52 y la próxima se inaugurará en San Francisco. “El Programa Nacional de Lectura se sumó con una importante donación, sobre todo de literatura para jóvenes, novelas para adultos y libros de autoayuda. Cada lector tiene su libro preferido y podemos percibir el interés de las personas. También el MEC donó libros infantiles, así como otros que exceden el tiempo de viaje. Pero esa era nuestra intención”, aseguró.
Adriana Villaamil, integrante de la red, es la encargada de la reposición de libros en un espacio que cuenta con al menos un centenar de ejemplares, principalmente para el público joven. Durante su inauguración, “nos acercaron donaciones de quienes compraron un libro, sólo para obsequiarlo a la biblioheladera y para nosotros es muy significativo desde lo emocional. Recibimos múltiples adhesiones de la ciudadanía en general y agradecemos principalmente a la empresa por este espacio”.
Donación de vehículo
La red recibió, además, la donación de un vehículo dotado de las comodidades necesarias para el traslado de libros hacia el interior del departamento. “A dos o tres días de la inauguración en Copay, dejaron en la puerta de mi casa una combi en donación para recorrer los espacios y llevar lecturas. En las distintas intervenciones, recalcamos que esta red no tiene apoyo económico de ninguna institución pública ni privada, sino que se solventa con el dinero de quienes la integramos y los traslados dependen de nuestros vehículos”, dijo de Agostini.
La red cuenta con biblioheladeras en Gallinal, El Eucalipto, Cerro Chato, Cangüé, San Francisco, entre otros. “No es posible ir en ómnibus porque nos movilizamos con 200 o 300 libros. El donante de esta combi no quiere decir su nombre y el vehículo funciona perfectamente bien. Conseguimos las cubiertas pero necesitamos ayuda por unos detalles de chapa, queremos plotear la superficie con el objetivo cultural que tendrá, además de unos arreglos en el tapizado. Y todo gracias a ese movimiento que generó la inauguración de la biblioheladera de Copay. Esperamos que no se escape el 2026 sin poder salir a las rutas con ella”, consignó.
Garzas viajeras
La red se propuso participar en las actividades enmarcadas en el centenario del nacimiento de Aníbal Sampayo y plantearon intervenciones basadas en “Garzas Viajeras”, una de las creaciones más conocidas del cancionero del cantautor sanducero.
“Maduramos la idea hasta su concreción y la docente Aída García, una tremenda artista que elaboró un modelo fácil de armar, nos permitió la intervención con garzas de cartón que desparramamos el sábado 29 con la ayuda del viento de ese día para su vuelo”, describió.
Las intervenciones se realizaron en espacios públicos y “en reconocimiento a aquellos músicos o personas de Paysandú que transitaron su vida junto a Sampayo y merecen un reconocimiento, como Jesuina Sánchez, Rosario Caamaño, Hugo Rodríguez, Chito Lemes y Oscar Pinna. En lugares como la plaza Artigas, Alianza Francesa, plaza Constitución, en el Liceo 3 que lleva su nombre, a su Escuela Nº2, en Imaginateatro por su dedicación a la obra de Sampayo y llegamos hasta el muelle”.
Al homenaje se sumaron escuelas rurales, y “como anécdota valoramos lo que ocurrió en la Escuela 41 de Cangüé, donde en medio de la actuación de músicos sanduceros, sobrevolaron dos garzas que marcó doblemente la emoción. En ocho años de vida de la red, esto fue una de las cosas más bellas que hicimos”, concluyó.


Sé el primero en comentar