Los productores que crían ejemplares de lanas medias y gruesas han comenzado a preocuparse por el costo que implica todos los años esquilar sus ovinos, y tener que guardarla en galpones aguardando que surja un valor que permita venderla. Una posibilidad que algunos han planteado es la de importar razas ovinas deslanadas, que habitan en otros países de América del Sur y América Central.
“Es una posibilidad, que como tal e idealmente debería haber sido evaluada por la investigación nacional”, manifestó a EL TELEGRAFO el ingeniero agrónomo Gianni Bianchi. En realidad, “podrían haberse evaluado razas deslanadas para la producción de carne hace muchos años, porque el problema de las lanas medias y gruesas se conoce desde hace tiempo”, dijo.
Respecto a la posibilidad de usar ovinos deslanados, dijo que “también algún emprendimiento privado, como ha sucedido en otros casos, con asesoramiento técnico capacitado en la materia, podría realizar alguna importación. Me adelanto sí a decir que yo no elegiría cualquier raza deslanada; por ejemplo, no iría por materiales que sólo fueran carniceros o maternales, sino que buscaría opciones que contemplaran las dos cosas: carnicero, sí, pero prolífico también. No hay muchos en la vuelta que cumplan el doble objetivo”.
De las razas deslanadas que Bianchi conoce, le jugaría una ficha al “Katahdin, raza compuesta, maternal y carnicera, de origen americano, concretamente del Estado de Maine, en la frontera con Canadá. La pude ver en México, donde es la raza mayoritaria. En Estados Unidos es la que más ha crecido. También hay en Colombia, Ecuador y Chile. En cualquier caso y por razones obvias se deberían contemplar los requisitos sanitarios de rigor y por supuesto evaluarla en las condiciones del Uruguay”.
Si bien las razas deslanadas se asocian a condiciones tropicales, de hecho, en Uruguay hay Dorper negro, que es deslanada y carnicera, “pero no es prolífica, y no ha tenido mayores problemas”, acota Bianchi. “Nosotros llegamos a evaluarla un par de años en cruzamientos terminales con muy buenos resultados sobre todo para la producción de corderos pesados precoces. Fíjate que hicimos eso, cuando nadie hablaba de ovinos deslanados, lo evaluamos y los resultados están publicados para quien los quiera consultar”.
Agrega que “esto me da pie, para decir que, por supuesto, las razas carniceras con lana que hay en el país, sobre todo algunas de ellas, también tienen un rol para jugar en sistemas de cruzamiento terminal. Si se mejoran los indicadores reproductivos, o en los predios donde esos indicadores ya sean razonablemente buenos, independientemente de la raza, se puede pensar, en destinar el exceso de reposición, las ovejas de último parto o incluso las corderas que se suelen servir más tarde a cruzamientos terminales, eligiendo correctamente la raza carnicera de acuerdo a las circunstancias. Y para eso, y perdón por lo auto referencial, está publicada para quien lo quiera ver, la información que generamos cuando trabajábamos en la Eemac”.

