La empresa Sandeco se encuentra en un proceso de recomposición técnica de cintas y motores de la maquinaria de la planta ubicada en el espacio destinado al nuevo sistema de clasificación y encapsulado de residuos sólidos urbanos, con el objetivo de lograr el cierre definitivo del vertedero a cielo abierto. En este tiempo de ajustes, las instalaciones no llevan adelante el nuevo sistema de tratamiento de la basura y, a la vez, se sumó un nuevo socio. Consultado el nuevo representante asociado a la empresa, declinó hacer declaraciones para este informe.
PROCESOS
El secretario general de la Intendencia, Fermín Farinha, recordó que “la empresa Sandeco es la adjudicataria de la disposición final de los residuos dentro del vertedero municipal. Es la empresa que licitó y compitió para operar el nuevo sistema que implica la valorización de los residuos domiciliarios. O sea, la Intendencia cumple con la recolección y en este caso, la empresa Sandeco resultó adjudicataria para la nueva operativa en la planta. El objetivo es ir a un sistema ambientalmente amigable como el encapsulado a través de una forma novedosa de la captación de los residuos valorizables”.
Explicó que “para eso generó la inversión. Es más, el privado –en principio– ha invertido más de medio millón de dólares en el montaje de la línea de producción. Sin perjuicio de que la Intendencia pusiera a disposición la encapsuladora adquirida tiempo atrás, para que llegue a ensamblarse y empezar a procesar”.
El jerarca aclaró que “en esa fase se sigue estando, porque hubo diferentes circunstancias que determinaron ir hacia adelante y hacia atrás. Es decir, son dos aspectos. Uno técnico y otro operativo-financiero de la propia empresa”.
NUEVO SOCIO
El proyecto de negocio de la empresa “estaba asociado a valorizar determinado porcentaje de la basura. Eso tiene un determinado valor porque se comercializa. El mercado internacional ha reducido los precios y toma determinado tipo de reciclables, como el cartón, el plástico o los materiales PET”, dijo a EL TELEGRAFO. Farinha señaló que tal cinrcunstancia “le generó una diferencia en la ecuación económica y hay que tener en cuenta que cuando se presenta la licitación, la empresa cotiza por un canon que es el que va a aportar la Intendencia para esa operativa”. En este marco, “el empresario necesitó sumar un nuevo socio que estuvo en este mismo proceso mientras se mantuvo operativa la planta. Esos aspectos están concluidos. Es más, en esa misma línea –como todo montaje de la planta–, han tenido inconvenientes con rotura de motores y la puesta a punto con la presencia de los fabricantes de la propia encapsuladora. Porque hay que recordar que esa planta tiene que procesar diariamente 90 toneladas de basura”.
LA OPERATIVA
Farinha precisó que “hay una lógica del proceso productivo desde que el camión llega a una balanza electrónica que lleva los datos a la Intendencia y al Ministerio de Ambiente. Controla los valores del peso de cada uno de esos camiones y cuánta basura ingresa a la planta. Lo mismo dentro de la planta, donde están definidas las fases con residuos ferrososos, no ferrosos, plástico y demás que tienen que seleccionarse previamente a que lleguen al encapsulado y se dispongan en el espacio que ya está habilitado”. El secretario general destacó que el trabajo continúa “conjuntamente con la consultora Pittamiglio, que nos asesora para poner en condiciones el cierre del vertedero. Pero tenemos la tranquilidad –y lo mismo llevarle a la gente– que esto es un camino de no retorno”.
En estas semanas “estamos ajustando el cronograma porque hay imponderables que se tienen que considerar. Hoy, la realidad es que seguimos avanzando. Todos queremos que esto se hubiese generado antes, porque el tiempo que pasa sin que podamos operar con las 90 toneladas nos va a impactar en el proceso de cierre del vertedero”.
Según Farinha, “está claro que los dos aspectos están conjugados. Porque si vamos al vertedero, está la planta. Está el proceso validado y autorizado. Tenemos un control de la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea). Y no estamos inventando nada”.
EL COMPROMISO
La empresa se encuentra “en un proceso de recomponer las cintas y los motores, que si bien es todo nuevo, al momento de ponerlo en funcionamiento se tiene que ajustar al propio timing. Cualquiera que maneje procesos productivos dentro de la industria, lo sabe. Hay que evaluar desde que el camión vuelca y hasta que sale el encapsulado, el tiempo de demora, el consumo y cuánto se procesa”.
Farinha reconoció que “no hay una experiencia anterior en Paysandú y quienes vienen a operar, la tienen. Pero, obviamente, sumando mecanismos que son propios de la localidad. Y digo que no inventamos nada porque en Florida se utiliza el mismo mecanismo. La diferencia es que aquí está centrado en la valorización. Sería mucho más fácil llegar con la basura, meterlo en la encapsuladora y que vaya todo ahí. Pero no es lo que está establecido en la licitación ni es a lo que nos comprometimos con el Ministerio de Ambiente. Tampoco es lo que necesitamos para Paysandú, porque hay que valorizar. Además, generar consciencia en la población y que llegue cada vez menos basura a la planta de tratamiento”.
SEGURIDAD
El jerarca municipal recalcó que “en la planta hay presencia de personal de la Intendencia todos los días y hacen los contorles necesarios. Certifican los avances con esa misma lógica de tener en cuenta los tiempos para cambiar los motores y que se ponga en funcionamiento cuando llega el responsable técnico. Pero tiene que estar en consonancia con la encapsuladora. También es prueba de ensayo y error para evaluar si funciona tal como se había pensado originalmente”. En cuanto a los aspectos operativos, “el adjudicatario tiene un elenco de opciones que trabajamos para llevarlo adelante. Tanto la empresa como nosotros queremos que se ponga en funcionamiento porque el formato del negocio es que cobra el canon por lo que procesa. Queremos avanzar en el cierre definitivo, que la basura llegue a la planta y no al vertedero. Porque cuando se levante la llave, la basura comenzará a llegar en forma permanente y no se podrá frenar”.
PLANTILLA LABORAL
“La empresa Sandeco cuenta con una plantilla de unas 5 o 6 personas, que son las que tienen más tiempo, y han sumado otros más. También es cierto que cuando procese las 90 toneladas diarias, requerirá más o menos personal y será en función de eso”. Farinha agregó que “la operativa manual está asociada a que funcione esa línea de montaje”. Entre otros aspectos técnicos, resaltó “la labor del maquinista, que es quien vuelca sobre la tolva. Además hay que agregar el proceso de rotura de bolsa, cuando se separa lo ferroso de lo no ferroso y empieza a ir por diferentes exclusoras. Tiene un procedimiento que requerirá de determinados puestos fijos. Eso está planteado y no se puede hacer de otra manera. No hay una forma mecanizada para suplir ese trabajo, pero está planteado en tanto y en cuanto comience a caminar”.
UN TEMA POLÍTICO
“Y acá separo dos temas. Uno es el tema que le interesa a la población de Paysandú porque la Intendencia hizo una inversión importante en ese lugar. Y después, el tema político que va por otro carril. Es cierto que llama la atención que la oposición nos pida resultados rápidos, pero no tienen autoridad moral para exigirnos algo que no pudieron cumplir durante cinco años y medio”, dijo Farinha.
Aclaró que “en la planta hay un sistema de seguridad porque hay una inversión muy importante. ¿Qué nos dejó la oposición? La realidad llevó a que, lamentablemente, se perdiera una vida en el vertedero. Así como se vio afectada la salud de un funcionario municipal. Antes era tierra de nadie”.
Farinha consignó que “la oposición dice que no estamos defendiendo el trabajo de quienes asisten al vertedero. Es que, para nosotros, eso no es trabajo digno. Será trabajo digno el que se desarrolle dentro de la planta, donde quienes tienen experiencia en la clasificación tendrán el material necesario para sumarse a un proceso a través de la vinculación con la empresa en la planta”. Explicó que “la oposición nos entregó un vertedero sin clasificación. Nosotros tuvimos que ir a conformar nuevamente la celda para depositar los encapsulados porque allí no había nada”. El secretario general concluyó que “no le vamos a esquivar al cuestionamiento de si está o no está el argentino. Bueno, sí está y nos planteó la situación relacionada a su modelo de negocios. Pero también es cierto que el nuevo socio incluido en el proceso está formalmente identificado ante la propia Intendencia”.


