Hoy se cumplen cinco años del cierre de la empresa Pili, que se había presentado al proceso de concurso de acreedores luego de acumular deudas por más de 60 millones de dólares. Desde entonces, un grupo de extrabajadores inició un largo proceso para el cobro de adeudos y el síndico Liga de Defensa Comercial (Lideco) encargado de su liquidación junto al Banco República, como principal acreedor, avanzaron en los remates de los bienes muebles e inmuebles. De ese total, en los próximos días se cerrará con la venta al mejor postor de una chacra con galpón donde se encontraba la planta procesadora de suero.
“Hasta el momento la sindicatura nos entregó un 35% del total de lo adeudado. Consultamos al síndico por el remate el 5 de diciembre de un inmueble donde estaba instalada la planta de suero y si, dadas las fechas, había posibilidades de cobro de la masa de trabajadores. La respuesta es que hay que esperar a que pase el remate y después, posiblemente, habrá una partida para más de 200 trabajadores que comprenden a todas las áreas de la antigua empresa láctea y sus tambos”, dijo Marcel Petrib a EL TELEGRAFO.
“Son 18 hectáreas con un galpón, porque la maquinaria ya fue adquirida por Jugos del Uruguay que está en Fray Bentos”, agregó.
Actualmente, unos 96 extrabajadores llevan adelante las gestiones junto a las abogadas Violeta Saldivia y Silvia Cabrera para ser incluidos en el Fondo de Garantías de Créditos Laborales, “sobre el que el BPS dio un primer informe técnico y no comprende a una resolución oficial del directorio”.
El informe técnico sugiere no hacer lugar al reclamo de los extrabajadores por considerar que los créditos se generaron antes de la vigencia de la ley, promulgada en octubre de 2018. La empresa se había presentado a concurso de acreedores en agosto de ese mismo año.
“Si el directorio tomara esa decisión oficial, acordamos impulsar a los diputados por Paysandú para que hagan las gestiones políticas necesarias ante el gobierno nacional. Pasaron 5 años y algunos extrabajadores, dada la edad que tenían, tuvieron la suerte de jubilarse. Hay otros con 45 años que son viejos para trabajar pero jóvenes para jubilarse y con varios años de aportes”, agregó Petrib.
Evaluación
Junto a otros extrabajadores “apostamos a formar la cooperativa de trabajo Cosepi. De la cifra inicial de 41, hoy quedamos 14. No ha sido fácil y vemos una responsabilidad de todos los partidos por el cierre de Pili. Por eso, tiene que haber una voluntad de toda la clase política para darle un cierre a esta situación de los trabajadores y que puedan cobrar lo que se adeuda porque es mucho dinero para nosotros”.
En oportunidad de la presencia de la vicepresidenta de la República, Beatriz Argimón y el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado en Paysandú para reunirse con el Cecoed, “entregamos una carta de los extrabajadores, haciendo hincapié en que gestionamos el Fondo de Garantías de Créditos Laborales, así como una prejubilación o subsidio para unos 15 extrabajadores que tienen más de 50 años de edad y más de 30 años de aportes de trabajo. Argimón estaba al tanto porque se había informado del tema con las comisiones de Desentralización y Asuntos Laborales de la Junta Departamental, en gestiones anteriores”.

