Qué es la dismorfia corporal y cómo ayudar a los que la sufren

A veces resulta un poco frustrante cuando alguien cercano a nosotros nos dice que no se ve bien con su cuerpo y que eso le produce ansiedad o tristeza o le hace aislarse y evitar el contacto con los demás por vergüenza. A este trastorno se le conoce como distrofia corporal o trastorno dismórfico corporal y es difícil saber cómo actuar ante este tipo de situaciones. Muchos sentimos la necesidad de ayudar de alguna manera, pero nos resulta difícil saber qué hacer.
La dismorfia corporal o trastorno dismórfico corporal es un trastorno de ansiedad relacionado con la imagen corporal que está muy relacionado con el trastorno obsesivo compulsivo. Los síntomas son, en primer lugar, una preocupación excesiva sobre uno o más supuestos defectos físicos que tendría la persona que sufre el trastorno. Estos defectos, en muchos casos solo son percibidos por ella o son muy leves. En segundo lugar, las personas afectadas suelen desarrollar conductas o rutinas compulsivas y repetitivas como mirarse mucho al espejo para comprobar su apariencia. Como consecuencia de esto, la vida social de estas personas suele verse muy afectada, ya que sus preocupaciones les hacen evitar el contacto social. Estos efectos pueden variar mucho dependiendo de la severidad de la patología, llegando a tener impacto incluso en la vida laboral y tener consecuencias más graves como autolesiones, abuso de sustancias, pensamientos suicidas, etcétera.

Las causas

Nadie sabe exactamente qué causa el trastorno dismórfico corporal. Además, éste puede afectar a personas de todos los géneros y suele comenzar en la adolescencia. Algunas investigaciones que se han realizado hasta la fecha señalan a diferentes factores como, por ejemplo, el haber sufrido en el pasado abusos o intimidación relacionados con el aspecto físico, lo que contribuiría a que desarrollásemos una imagen negativa de nosotros mismos.
La baja autoestima, el miedo al rechazo, el perfeccionismo o la comparación con los demás (un factor que ha ganado mucha importancia debido al auge de las redes sociales), pueden contribuir también a la aparición de este trastorno. A pesar de que el tratamiento de este trastorno implica la ayuda de profesionales de la salud mental, cuando tenemos a alguien cerca, ya sea un amigo, nuestra pareja o simplemente alguien cercano, que esté sufriendo este problema, es normal preguntarnos cómo podemos contribuir a que esté mejor. A pesar de que sepamos que las preocupaciones de nuestro amigo o familiar afectado no tienen una base real, es importante que tengamos claro que para él o ella son muy reales y que está sufriendo mucho por ellas. Esto les puede ayudar mucho a sentirse aceptados y protegidos. Conseguir que hable del tema, busque un tratamiento y también en ocasiones darle apoyo práctico como cuidar de sus hijos, preparar algo de comida o realizar las tareas del hogar, para que pueda acudir a terapia, es fundamental.
Salir de un problema de dismorfia corporal no es sencillo, así que cada vez que tu amigo, pareja, etcétera, vaya consiguiendo dar algún paso en la buena dirección, es muy positivo que lo celebren para que así se sienta motivado para seguir.