Avanza cosecha de cultivos de invierno y la siembra de soja

La actividad interna de la cooperativa se realizó con la presencia de técnicos y directivos de varias filiales.

El avance es importante en la cosecha de cultivos de invierno, pero también en la siembra, fundamentalmente de la soja de segunda. Tanto para trigo como cebada “se lleva levantado algo más del 80%, en una zafra bastante compleja por las dificultades del clima, y porque los rendimientos fueron muy buenos y eso presionó en la logística de los camiones y las plantas de silos”, explicó a EL TELEGRAFO el ingeniero agrónomo Luis Simean.

También el gerente de Copagran filial Paysandú se refirió a la “complejidad en las calidades, no tanto en la cebada, pero sí en el trigo, donde las lluvias le pegaron a algunos cultivos y empezaron a aparecer algunos inconvenientes de calidad”.

Sobre los rendimientos, el promedio estuvo en el entorno “de los 4.000 kilos por hectárea para ambos cultivos, por encima de lo que se estimaba en un principio, afectando eso la previsión de la logística”. Precisó que hubo chacras “por encima de eso, y otras por debajo”.

En el caso de la colza, entiende que va a terminar promediando “entre 1.600 y 1.700 kilos por hectárea, un escalón grande por debajo de lo que venían siendo las últimas zafras, donde los promedios estaban más cerca de los 2.000 kilos”.

En cuanto a la logística, indicó que la zafra “fue compleja porque faltaron camiones y no pudimos cumplir con todos los productores. Sobre todo en el pico de zafra, cuando paraba la lluvia y permitía entrar y todos lo hacían de apuro. Sabemos de caso de gente que tuvo que parar la cosecha esperando que llegaran los camiones. Además, hubo gente que tuvo que embolsar porque los camiones no llegaban y la amenaza del tiempo apuraba al productor, tanto en trigo como cebada”.

En cuanto a la calidad del grano, Simean sostuvo que “en varios casos había que hacer análisis primero, cargar el camión y esperar porque a veces el análisis demora. Después que tenés el análisis hay que definir donde va ese grano, poder segregar de acuerdo a la calidad que va saliendo, lo que enlentece la descarga, y determina que un camión que teníamos previsto volviera en el día, puede demorar día y medio o dos días, faltando en el momento de enviarlo a la chacra”. Estima que el último 15 a 20 por ciento que queda cosechar, “se va a levantar sin dificultad”.

SOJA

La siembra de verano avanza, pero también con algún contratiempo “propio del atraso que tenemos en la cosecha, y como van quedando los campos cuando entran las máquinas con poco piso, rompiendo y dejando huella, lo que obliga a reacomodar la chacra antes de entrar”, expresó Simean.
De todas maneras, sostiene que un área importante de soja de segunda “queda por sembrar”. Explicó que “seguramente tendremos alguna ventanita de ocho a diez días para sembrar, sobre todo de soja que está quedando sembrar, aunque también tendremos algún maíz de segunda más sobre mediados de diciembre”.

Charla interna

Días atrás, el equipo técnico de Copagran de las cuatro filiales, más los gerentes y algunos directivos, tuvo una “muy linda e interesante jornada interna con la presencia del ingeniero agrónomo Oswaldo Ernst, un referente en la investigación y docencia del sector agrícola”.
Simean explicó que “queríamos tener la visión de Oswaldo de cómo va a ser la agricultura en el futuro, y cómo podemos contribuir desde la cooperativa y el asesoramiento que brindan los técnicos, a la sustentabilidad de esa agricultura, y qué podemos ir haciendo para ir avanzando en ese proceso”.
El profesional que desarrolla su labor en la Estación Experimental “Dr. Mario A. Cassinoni” de Facultad de Agronomía (Eemac), entiende que “seguramente en unos diez años la agricultura no será la misma que tenemos hoy. Uruguay va firmando acuerdos y compromisos a nivel mundial, que condicionan cómo será la agricultura, asociando a los protocolos internacionales, buscando los aportes de carbono al suelo, poder certificar eso y mostrarle al mundo que tenemos una agricultura sustentable, y que tiene un balance positivo de carbono”.