La necesidad de unificación de criterios respecto a las velocidades que se permite desarrollar en avenidas, calles comunes y calles preferenciales es planteada en una moción por el edil Alfredo Artía, de Cabildo Abierto-Partido Nacional, lo que ha sido derivado a la consideración de la Comisión de Tránsito, Transporte y Nomenclátor de la Junta Departamental.
El planteo respecto a “Unificación de criterios sobre velocidad a desarrollar en avenidas, calles preferenciales y comunes, en el departamento de Paysandú”, refiere a que “habiendo recorrido diversos lugares del departamento como de la ciudad, me encuentro permanentemente con la dicotomía de las velocidades a ser desarrolladas en nuestras calles, avenidas y caminos, cosa que me aflige sobremanera, ya que es un factor de riesgo para todo aquel que maneja en nuestra tierra”.
Expone que por ejemplo “en nuestra ciudad no existe un único criterio referido a las velocidades a ser desarrolladas en el perímetro urbano, ya que por ejemplo en la calle 25 de Mayo, Washington, Montevideo, Zorrilla de San Martín y otras con carácter preferencial, muchísimos conductores circulan a una impresionante rapidez, sin recordar que naturalmente transitan por zonas de importante volumen de gente”.
Agrega que “entiendo que debería la Dirección de Tránsito Público, profusamente asesorada, fijar un tipo promedio o estandarizado de desplazamiento en todo el perímetro urbano; que no exceda estrictamente frente a lugares con la debida justificación: escuelas, liceos, centros de estudio, sanatorios, etcétera, a los 20 kilómetros por hora (en esa área específica), sin perjuicio de los controles que debería haber. Pero no someter a toda la ciudad a un cúmulo de indicadores incongruentes con respecto a la celeridad con que debe desplazarse el parque vehicular”.
“Considero pues, que es necesario, a la brevedad, unificar criterios y controlar, porque se genera confusión en los conductores que diariamente sustentan el tránsito de la ciudad, y que las áreas a ser contempladas sean las de locales de salud, escuelas, áreas masivas de trabajo, organismos oficiales, empresas y demás del espectro productivo que generan el quehacer departamental. Por otra parte, observé también –y ya lo hice saber– que en las rutas se hace disminuir las velocidades a 40 y hasta a 20 kilómetros por hora frente a escuelas, pero se mantiene ese criterio de forma totalmente contraria al interés común, cuando va contra el turismo, el desarrollo, y otros aspectos de la socioeconomía del departamento”, puntualizó.
Artía plantea concretamente en su moción “que se asuma un criterio unificado para determinar la velocidad a desarrollar en las diferentes zonas del perímetro urbano y específicamente frente a escuelas, hospitales, oficinas públicas, instituciones privadas, etcétera, pensando en el bien común”.
“Para esto solicito que se haga llegar este planteo al Ejecutivo Departamental, a la Dirección de Tránsito y Transporte y al estudio de la Comisión de Tránsito, Transporte y Nomenclátor”.
