El estreno de Bélgica y Egipto en la Copa del Mundo terminó en empate a un gol por bando en Seattle. El partido, correspondiente al grupo G, tuvo desde el inicio a Bélgica tomó la iniciativa e intentando adueñarse del esférico con Kevin De Bruyne como eje en la mitad de la cancha, pero se topó con un bloque defensivo egipcio sumamente ordenado. Corrían 19 minutos cuando Mohamed Salah frotó la lámpara cambiando la orientación de un ataque egipcio y asistió a Emam Ashour, quien sacó un remate preciso que venció a Thibaut Courtois para el 1 a 0 de los africanos. Los belgas acusaron el golpe en los minutos siguientes, carecieron de profundidad y sufrieron la velocidad de contragolpe de Omar Marmoush.
El español Rudi Garcia, entrenador de los europeos, movió el banco a los 55 minutos buscando mayor peso en el área, y el ingreso de Romelu Lukaku en el ataque modificó por completo el panorama táctico de la defensa africana. Apenas un minuto después de entrar, la insistencia de Lukaku forzó el error del lateral Mohamed Hany, quien terminó empujando un centro raso en su propio arco cuando transcurrían 66’.
En el tramo final del partido, el juego se volvió extremadamente físico e intenso, con ocasiones claras en ambas áreas. Courtois debió esforzarse ante un nuevo remate de Marmoush, mientras que los remates belgas carecieron de puntería para romper el empate. Si bien el resultado final arroja un empate, lo cierto es que el juego se instaló durante mucho tiempo en las inmediaciones del área egipcia.
Los africanos esperaron principalmente en bloque bajo, y permitieron que el equipo europeo haga circular la pelota en su campo, pero la falta de efectividad de las figuras de Bélgica en el último tercio hizo que el empate no se moviera. En la próxima fecha, Egipto jugará ante Nueva Zelanda en Vancouver, el domingo a las 22 de nuestro país; Bélgica jugará el mismo día ante Irán en Los Ángeles, pero desde las 16.


Sé el primero en comentar