Menos proyectos de inversión en la Comap; más sobre disponibilidad de agua y riego

La Ley de Promoción de Inversiones (Comap) demostró su efectividad en estimular la adopción de sistemas de disponibilidad de agua y riego en un segmento específico de productores que tributan el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE), resaltó la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Esto se observa en la tendencia creciente que tiene el porcentaje de estas adquisiciones sobre el total.

Inversiones totales

Las inversiones totales en disponibilidad de agua y riego, que en 2021 fueron U$S 270.302.656, en 2022 por U$S 293.936.579, cerraron en 2023 en U$S 144.569.959. Las inversiones en riego representaron el 29% del total en 2023 y cerraron en U$S 41.630.277.
Opypa sostuvo que un aspecto que requiere evaluación es lo ocurrido el año pasado, con una tendencia a la disminución en la presentación de proyectos e inversiones en comparación con el mismo período de 2022. Una hipótesis plantea el período excepcional de escasez de agua, lo que desestimula las inversiones en este sector.
Desde el comienzo de la implementación del Decreto 268/20, en octubre de 2020, hasta 2022 se observó un aumento tanto en la cantidad como en el monto de inversión de los proyectos agropecuarios presentados. Es importante destacar que con esta promulgación se otorga un mayor puntaje a las propuestas que incluyen medidas de adaptación al cambio climático y tecnologías limpias.
Entre otras variables, Opypa consideró que se puede afirmar que esto se tradujo en un incremento significativo de las inversiones relacionadas con la disponibilidad de agua y la implementación de sistemas de riego. Sin embargo, en 2023 se evidencia una tendencia a la disminución en la presentación de proyectos e inversiones, aunque se mantiene por encima de los niveles anteriores a la aprobación del Decreto.

Proyectos

Respecto a los proyectos que ingresaron en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Opypa señala que en el análisis global de todos los ministerios, el año 2020 marcó un punto de inflexión, ya que a partir de entonces el volumen de proyectos presentados experimentó un aumento importante en comparación con los anteriores.
Este cambio también se reflejó en el MGAP, donde el promedio de proyectos presentados anualmente entre 2013 y 2019 fue de 65, mientras que en el período 2020-2023 se elevó a 374. El valor de los proyectos vinculados con aguas que entraron al MGAP en el período octubre de 2022 y setiembre de 2023, en el marco del Decreto vinculado con la Ley de Promoción de Inversiones llegó a U$S 155.803.403, con un promedio de U$S 608.607 por proyecto. Opypa remarcó que el pico de ingresos de proyectos se registró en julio de 2023, coincidiendo con el cierre del ejercicio agropecuario.

Agua

Según Opypa, desde 2020 Uruguay experimentó un período severo de escasez de precipitaciones, por lo que es necesario evaluar lo ocurrido con las inversiones destinadas a mejorar la disponibilidad de agua y riego en los sistemas agropecuarios.
Las estimaciones indican que el impacto del déficit hídrico durante 2022-2023 en la producción agropecuaria generó pérdidas económicas estimadas en U$S 1.800 millones aproximadamente. Entre 2021 y 2022, la Comap recibió un total de 656 propuestas de proyectos relacionados con el suministro y la distribución de agua, así como con el desarrollo de infraestructura de riego.
Estas iniciativas representan una inversión conjunta que asciende a U$S 136 millones, con beneficios que se aplican al segmento específico de las empresas que son sujetos pasivos del IRAE.
Por otro lado, es importante señalar que el Decreto 268/20 otorga un puntaje más elevado a las propuestas que incorporan medidas de adaptación al cambio climático y tecnologías limpias, lo que resulta en un incremento del porcentaje de exoneraciones. Según la Opypa, hubo un leve incremento en 2022 en relación con el mismo período de 2021. El 2023 cerró con una tendencia a la disminución en la presentación de proyectos e inversiones.

Política de Riego

Con la excepción de cultivo del arroz que se planta con irrigación, Uruguay debe incrementar su política de riego. Algunos emprendimientos privados con participación del sector público, tales como las colonias Tomás Berreta en Río Negro y España en Artigas, o algunas represas de pequeño y mediano tamaño como Aguas Blancas en Lavalleja, Canelón Grande en Canelones y arroyo Chingolo en Paysandú. Algunos de los emprendimientos no se utilizaron y otros no llegaron a regar el área prevista, fundamentalmente porque la demanda de los usuarios fue inferior a la esperada.

El total bajo riego en 1970 era de 52.000 hectáreas y en 2015 se estimó en 205.000 hectáreas, de las cuales 180.000 son de arroz y 25.000 para el resto. Hasta el 2000 el motor del crecimiento del riego fue el arroz, que representó entre el 70% y 80% del área regada. El cultivo consume el 90% del total del agua destinada a regar y si bien en el año 2000 el cultivo de arroz no siguió creciendo, entre 2001 y 2002 se expandió la agricultura de secano.