“Tenemos una carrera de obstáculos”, dijo Eduardo Lust, fundador del Partido Constitucional Ambientalista, que ha iniciado su primera gira por el país, tras ser aprobada su constitución por parte de la Corte Electoral. En las internas deberá reunir “al menos 500 votos” y posteriormente “realizar un congreso presencial con 500 delegados, certificados por la Corte Electoral. Allí se eligen los candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia”.
La intención del Partido Constitucional Ambientalista es “el Poder Legislativo y aquellas alcaldías que se pueda. En cuanto a las intendencias la idea es apoyar a alguno de los candidatos de la coalición. Creo que el Partido Nacional va a renovar las 16 intendencias que tiene y pelear por las otras. La idea sería apoyar como Cabildo Abierto lo hizo en Paysandú en las elecciones pasadas. Hay que ser realista”.
TRES REFERENCIAS
Lust dijo que la esencia de la propuesta de su partido tiene tres referencias. Por un lado “hay que desarrollar un poco el tema ambiental. Ningún gobierno tiene conciencia ambiental, ni el Frente la tuvo ni este”.
Después “el tema de las ideologías. Los partidos son de derecha, de izquierda, liberales, socialistas, neoliberales. La ideología es una corriente de pensamiento que para solucionar problemas tiene una solución”.
Empero, en el caso del Partido Constitucional Ambientalista, “lo nuestro es filosofía política, que es una rama del pensamiento en el cual no se tiene las soluciones, tiene las preguntas. En virtud de las preguntas, la gente en el intercambio encuentra la solución. Por ejemplo, en lugar de decir ‘Vamos a eliminar los asentamientos’, que es muy bueno, la pregunta es ¿por qué hay asentamientos? Entonces se buscan las causas por las que gente termina en el asentamiento. Lo que hay que solucionar es lo que llevó a la gente a los asentamientos y después desaparecerían los asentamientos”.
Eduardo Lust sostuvo que para construir las viviendas que terminen con los asentamientos “hay dinero. La prueba la tenemos con todos los negocios que fracasaron, millones y millones de dólares. Si partimos de la base de que una vivienda digna –como dice la Constitución– tiene un costo de unos 40.000 dólares, esos malos negocios de 400 millones de dólares, de 600 millones de dólares, permitirán construir al menos mil viviendas, incluyendo servicios.
UNA DEUDA CON EL TEMA AMBIENTAL
Por otra parte, “en el tema ambiental, hay que indicar que en todo el mundo los partidos ambientalistas fracasaron –entre comillas– en la década del 70. En Alemania tuvieron una explosión y después desaparecieron. Porque los militantes ambientalistas confunden ambientalismo con ecología, que son cosas distintas. Para un ecologista el planeta puede tener 800 millones de habitantes. Pero para el ambientalista, que promueve la convivencia pacífica entre el ser humano y la naturaleza, pueden vivir los 8.000 millones de habitantes que hay hoy, desde que se produce alimentos y bienes para esa cantidad”.
“La pregunta es –explicó el político sanducero– por qué no es un tema resuelto por los partidos existentes. Simplemente no tienen respuesta para eso. Este gobierno que yo apoyo, en ese tema es un desastre. El Frente Amplio tiene un proyecto de ley que es notable, pero que no logró aprobar cuando tenía mayoría automática en el Parlamento porque sus legisladores no lo votaban, especialmente en el caso del delito ambiental”.
“Ocurre que hay intereses industriales, comerciales, empresariales. Los votos no están porque no quieren jugársela porque esa gente es la que le da plata a los partidos, que se financian con el dinero que le dan”, aseguró y recordó que “cuando se aprobó una ley que tiene un nombre bastante ridículo, que es la Defensa de la Democracia, que es del financiamiento de los partidos políticos, propuse un aditivo que se prohibiera aportar a los partidos políticos, a las empresas que se instalan, como en el puerto de Montevideo y UPM. Votaron todos en contra, el único voto a favor fue el mío. Eso demuestra que hay intereses creados”.

