La bomba de calor que incorporará termas de Guaviyú, con lo que se podrá mantener constante la temperatura en las piscinas, independientemente de la época del año, será inaugurada el domingo 16 de junio venidero, dentro de los festejos por el centésimo sexagésimo primer aniversario de la ciudad de Paysandú. En tanto el restaurante que atenderá el Centro de Especialización Hotelera y Gastronómica de UTU, con estudiantes y docentes de Gastronomía de UTU de Salto y Paysandú, se inaugurará el lunes 24 de junio.
Los comerciantes turísticos en termas de Guaviyú esperan la inauguración “para poder ofrecer una oferta potenciada para las vacaciones de julio”, dijo el presidente de la Comisión Fomento, Oldemar Tolosa. “Esperamos estas inauguraciones, junto con la piscina nueva es la mayor inversión en las termas”.
“La bomba de calor sin duda es una importante inversión que va a solucionar un problema que hasta ahora teníamos en invierno, cuando a las piscinas abiertas no llegaba una temperatura adecuada para baños termales. Incluso podrá llegar el agua al complejo de piscina cerrada”, destacó Tolosa.
Explicó que el centro termal se encuentra “en temporada baja y entre los comerciantes pensamos que una vez que se habilite la bomba de calor, tendremos que definir una estrategia en forma conjunta, tanto con el sector privado como con la UTU que tiene toda la parte de lo que fue la hotelería municipal y con la misma Intendencia, para ver si para los meses venideros podemos concretar alguna promoción. A nivel de Destino Termas sí hay promociones, con descuentos”.
“Hasta ahora esencialmente Guaviyú ha tenido como temporada alta primavera y verano, pero ahora con la incorporación de una bomba de calor estamos a las puertas de tener todo el año un atractivo similar”. Asimismo “estamos conversando con un grupo de pequeñas empresas en Paysandú, buscando precisamente elaborar una estrategia”.
Oldemar Tolosa destacó también que “en lo que refiere a reservas para julio es algo que todavía viene lento. Esta semana empezaron las consultas, sin muchas reservas reales. Es que hay que considerar que la gente consulta y concreta cada vez más cerca de la fecha de las vacaciones. Una de las cosas que está cambiando a nivel del turismo en general, es que no hay tanto tiempo de anticipación en este tipo de vacaciones, como había antes. Ha cambiado el tiempo de anticipación en la reserva y también la cantidad de días que se quedan. Ahora es una media de entre dos y tres días y el turista va a otro lado. Por un lado –si lo entendemos bien– es bueno, porque nos apoyamos entre los centros turísticos de la región y mantenemos al turista en la zona”.


