Gonzalo Prieto publicó su nuevo álbum, nacido de la contemplación y la búsqueda espiritual

La imagen de la portada del álbum muestra al músico descansando sobre una vaca.

Dueño de una trayectoria artística poco convencional y marcada por una permanente exploración creativa, el músico sanducero Gonzalo Prieto acaba de lanzar “Bienaventurados”, un álbum que profundiza la línea espiritual, introspectiva y experimental que venía desarrollando en sus trabajos anteriores. Conocido inicialmente como líder de la banda de metal Magna –con la que publicó una trilogía discográfica–, en 2024 Prieto presentó el álbum instrumental “Sobredosis de luz”, y en 2025 el libro de poesías “Producto del amor”.

El nuevo álbum, lanzado el martes 16, reúne siete composiciones: “Velo del olvido”, “Buenos augurios”, “Resonancia”, “El sonido de los colores”, “Prudencia”, “Simplemente vive” y “Decreto de presencia”. La música, las letras, la interpretación, la edición y la producción estuvieron a cargo del propio artista, quien contó con la participación de José Silva (flauta y cuerno en “Velo del olvido”) y Sofía Neighbour (voz en “Simplemente vive”). La fotografía de la portada acompaña visualmente el espíritu del álbum. La imagen, tomada por el propio músico años atrás, durante una estadía en el Colectivo Agroecológico El Ombú, muestra a Prieto descansando sobre una vaca, en un entorno rural.

Lejos de considerar sus distintas facetas artísticas como proyectos separados, Prieto entiende que todas forman parte de un mismo camino. “En sí, esta manera de ver la vida, esta filosofía de sentir la vida, todo este proceso, yo ya los traigo desde Magna. Todas mis obras están unificadas. Soy el mismo en la vida como en el escenario. No es que me ponga en un papel. Van a encontrar esa correlación en todas mis obras”.

La búsqueda sonora y el carácter orgánico del álbum

La propuesta sonora de “Bienaventurados” se apoya en una amplia variedad de instrumentos, que incluyen guitarras, bajo, batería, cajón peruano y español, tambor oceánico, cuencos tibetanos y de cuarzo, gong y sitar. Este último fue traído por el músico desde la India, explica. “Yo quería mostrarlo, porque hay un tema –‘Velo del olvido’–, que tiene un poco de indígena, de ancestralidad de por acá de América, un poco de polirritmia de África, también algo de por aquellos lados de Asia… hice una fusión haciendo honor a esas culturas, porque todas las culturas yo siento que tienen algo bueno y está lindo de admirar y apreciar”. Esa diversidad de influencias ya estaba presente en “Sobredosis de luz”, reconoce. “Siento que este disco es como una confirmación del anterior. Cuando lo fui haciendo y agrupando las canciones, me di cuenta que es muy parecido, pero con otro plus de ahora, de este momento”. Otro aspecto central del álbum es su carácter profundamente orgánico.

“Traté de manosear –por así decir– lo menos posible a la música, para que suene lo más natural posible. A todos los instrumentos los toqué, no es que puse ningún instrumento digitalmente, fueron todos tocados por las manos”. Esa filosofía aparece reflejada en el texto publicado en las redes anunciando el lanzamiento, donde se explica que la obra fue realizada sin artificios ni recursos digitales, privilegiando la presencia humana detrás de cada sonido.

La mirada espiritual, y la música como canal creativo

“El título ‘Bienaventurados’ es también por cómo uno ve la vida, como yo la estoy viendo ahora, como la estoy disfrutando, sintiendo, en este proceso más de unificación, con el tema también de las terapias”, dice, refiriéndose a su otra vocación como terapeuta.

“Eso me ha abierto a otra manera de ver la vida, de sentirla”, afirma Prieto. Al presentar el disco en sus redes sociales, escribió también que “la intención de estas piezas no es entretener, sino acompañar y crear un espacio donde la mente pueda aquietarse por un instante. Un refugio para la contemplación, la presencia y el recuerdo de quienes realmente somos”. Esa mirada también atraviesa su forma de entender la creación artística. “Yo me siento un instrumento más. Ahora igual que mis instrumentos, para un instrumento mayor, para algo mayor. Y ahí es donde yo me desligo de la música. La música pasa por mí, llega a la gente y ahí ya deja de ser mía”.

Bienaventurados se presentará en vivo el 8 de agosto, a las 18, en el auditorio Miguel Ángel Pías de Casa de Cultura. Según adelantó el músico, el espectáculo contará con varios invitados y buscará reproducir la misma experiencia de encuentro e interiorización que inspiró este nuevo trabajo discográfico.