Con la presencia de Lacalle Pou, San Miguel inauguró su fábrica de procesamiento de limón en Paysandú

El presidente “jerarquizó esta inauguración”, indicaron desde San Miguel.

La compañía citrícola de origen argentino San Miguel, que trabaja en Uruguay desde hace más de 20 años, instaló su nueva planta en Paysandú, ubicada en un predio continuo a Azucitrus, y la inauguró este jueves con la presencia del presidente de la República, Luis Lacalle Pou, y autoridades departamentales.

Se trata de una empresa líder a nivel mundial en procesamiento industrial de limones con valor agregado, alcanzando el 15% de la molienda global de limón. Con 69 años de trayectoria ha logrado, a través de su posición significativa en el mercado de limones, el desarrollo de una plataforma logística de alta eficiencia y una penetración comercial muy importante.

Junto al mandatario participaron los ministros de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, la ministra de Industria, Energía y Minería, Elisa Facio, el subsecretario de esa cartera, Walter Verri, el intendente departamental de Paysandú, Nicolás Olivera, y autoridades de la compañía citrícola.

El jefe de Estado señaló que la instalación de esta empresa es producto de la certeza que ofrece el país a los inversores. “Para arriesgar una planta de tantos años, el país tiene que generar confianza”, dijo. Ello se debe a que existe cierta estabilidad en las políticas y las reglas de juego, a pesar de los sucesivos cambios de gobierno”, agregó.

Valoró el hecho de que la inversión se desarrolle en Paysandú. El proyecto generará mano de obra local y promoverá la actividad económica en la zona. En este departamento está presente el saber hacer de las familias en el sector citrícola, dijo. “Hay gente que retoma la posta, recibe la oportunidad y la aprovecha”, expresó. “Paysandú ha recuperado su sentido emprendedor”, agregó.

La planta está equipada por tecnología de alta eficiencia para el tratamiento de efluentes, que permitirá reducir la emisión de gases de efecto invernadero. “Eso demuestra que no es solo una empresa que viene a hacer plata, sino que también viene a ser parte de una comunidad”, dijo Lacalle Pou.

MÁS DE 200 CLIENTES EN MÁS DE 50 PAÍSES

San Miguel es reconocida por sus más de 200 clientes en más de 50 países como un proveedor de limones industrializados confiable que maneja altos estándares de calidad, pero sobre todo como un socio de largo plazo, con el que se comparten valores y métodos de trabajo respetuosos de las personas y del medio ambiente.

El proyecto se distribuye en 5 etapas. Su inversión ronda los 33,6 millones de dólares en esta planta, que se suman a la inversión en plantaciones de limón que la compañía viene desarrollando desde el año 2014, arrojando un total de 75,2 millones de dólares. El objetivo final es que la planta pase de la producción de 30.000 toneladas registrada en 2022 a producir 100.000 toneladas en 2027; sin lugar a dudas un gran salto cuanti y cualitativo.

Este importante avance fue posible gracias al acuerdo con la empresa Azucitrus, que incluyó la adquisición de la planta de procesamiento de fruta cítrica Novacore S.A., ubicada en esta localidad. “Ambas empresas mantenemos desde 2016 una sociedad comercial y productiva”, indicaron a EL TELEGRAFO desde la empresa argentina.

“Hace ya varios años que hemos elegido Uruguay como origen de producción, y especialmente a Paysandú, en donde venimos forjando un vínculo con su gente y con las autoridades”, destacó Pablo H. Plá, CEO de San Miguel. Agregó que “es una ciudad con amplia experiencia industrial, ubicada estratégicamente en una zona neurálgica del país. Estamos encantados de emplazar aquí el corazón de nuestro plan de desarrollo, un proyecto de largo plazo que traerá divisas y empleo durante varias décadas”.

La firma trabaja en Uruguay desde hace más de 20 años. El vínculo con el país comenzó en el año 2000 con el arrendamiento de campos, y continuó en 2002 con la adquisición de la sociedad Milagros. En el año 2013 se dio un proceso de expansión en la producción de limones con la plantación de más de 1.700 hectáreas en la zona sur, centro y norte del país. A lo largo de los años se invirtió en distintos negocios en el país, hasta llegar a poner en funcionamiento esta planta modelo, que procesará durante 2024 más de 60.000 toneladas de limón, destinados a producir aceite esencial, jugo concentrado y cáscara deshidratada de limón. Todos los productos se utilizan como materia prima para empresas alimenticias, bebidas, sabores y fragancias.

MANO DE OBRA

Este proyecto impulsará además un aumento de la mano de obra y la actividad económica a nivel local. En la construcción de esta nueva planta se utilizaron proveedores del Uruguay y durante los últimos meses trabajaron de manera directa en la obra 150 personas.

De manera indirecta, se trabajó con empresas logísticas locales, proveedores de inoxidables e insumos, activando a su vez, los pequeños talleres de Paysandú en lo que respecta a trabajos mecanizados y plegados. Por su parte, la tecnología de las máquinas y equipos provino de Uruguay, Brasil, China, Argentina, India y Suiza.

En cuanto a colaboradores, San Miguel emplea a 140 empleados en industria y más de 1.000 trabajadores temporales agrícolas. Con esta inauguración, la planta cuenta con 39 personas trabajando activamente.

DESARROLLO SUSTENTABLE

“Si hablamos de sustentabilidad, podemos afirmar que el desarrollo sustentable está en el ADN de la compañía”, subrayaron desde San Miguel. “Es por ello que se planificó una inversión significativa en materia ambiental para la adecuación del sistema de tratamiento de efluentes a la capacidad productiva prevista”.

La inversión total durante 2023 y 2024 “es de 5,2 millones de dólares. Dicho desembolso permitió incorporar una nueva tecnología de alta eficiencia en el tratamiento de los mismos, que además permitirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a través de un sistema de reúso del biogás generado en el proceso, que cuenta con un reactor anaerobio y durante el transcurso de este año, con la adición de un reactor aerobio”, destacaron.

Este proyecto forma parte de un programa productivo de largo plazo en Uruguay “que busca robustecer la propuesta de valor sostenible de San Miguel para sus más de 200 clientes de todo el mundo a partir de la diversificación de sus orígenes y sus productos. Así, se busca consolidar el liderazgo actual de la compañía como el principal procesador de limones del mundo y potenciar el perfil agroexportador del Uruguay”.