Los esteroides anabólicos son versiones sintéticas (artificiales) de testosterona, la principal hormona sexual en los hombres. Es necesaria para desarrollar y mantener las características sexuales masculinas, como el vello facial, la voz profunda y el crecimiento muscular.
El AEA se refiere al uso de testosterona o sus derivados, u otras drogas derivadas de la testosterona, con fines no médicos, para mejorar el rendimiento deportivo o para crear una apariencia física más musculosa y sin grasa, práctica cada vez más extendida y casi imposible de lograr.
En el caso de AEA, las dosis son de 10 a 100 más concentradas que las del uso médico. El AEA se ha extendido desde los deportes competitivos hasta los deportes de ocio y fitness. Hasta 1/3 de los usuarios desarrollan dependencia; la mayoría son hombres.
La participación en deportes de potencia como el culturismo, el levantamiento de pesas, es la característica más destacada de los usuarios de AEA antes de iniciar su uso. La edad promedio de inicio es alrededor de los 20 años.
Se obtienen de ventas ilegales a través de Internet. Los proveedores ofrecen paquetes que contienen una variedad de medicamentos: testosterona y andrógenos sintéticos. Se estima que la prevalencia global es del 6,4% en hombres y del 2,6% en mujeres.
Criterios de sospecha de AEA
Hombres que exiben rápido aumento de la masa y fuerza muscular relacionado directamente a la dosis utilizada; mujeres que presentan ciclos menstruales irregulares; en adolescentes, signos de pubertad temprana.
Efectos adversos de AEA
Acné, retraso en el crecimiento de adolescentes, hipertensión arterial, dislipemias, ataque cardíaco, enfermedades hepáticas, incluyendo cáncer, comportamiento agresivo, ginecomastia en hombres, infertilidad, testículos disminuidos, VIH, hepatitis (compartir jeringuillas); riesgo de consumo de alcohol y cocaína.
En mujeres puede causar: cambios en el ciclo menstrual, crecimiento del vello corporal y facial, calvicie de patrón masculino, voz grave.
Diagnóstico
Es vital historia y examen clínico. Dosificar testosterona total y libre en sangre.
Diagnóstico diferencial con: pubertad precoz, ovario poliquístico, enfermedad de Cushing, anorexia nerviosa, cáncer de ovario, hepatitis, cirrosis, ictericia inducida por drogas.
Conclusión
Las estrategias de prevención no pueden centrarse en los efectos negativos de las sustancias sino en las actitudes y formas de pensar que llevan a su consumo.
Es vital abordar el tratamiento adecuado al perfil de la persona; combinando estrategias para tratar los trastornos de percepción de la imagen, de la alimentación, así como los obsesivos-compulsivos.


