En la sala Molière de la Alianza Francesa, el músico Sergio Pérez presentó “Solo con Guitarra”, el recital que ha venido presentando en diversos puntos del país en el marco de la convocatoria Giras y Festivales, impulsada por el Ministerio de Educación y Cultura, la Dirección Nacional de Cultura y el Instituto Nacional de Música. Oriundo de Cardona, Soriano, Pérez es un guitarrista de formación académica que ha optado por volcar su sensibilidad y su técnica hacia la interpretación de música folclórica de calidad. Con esta propuesta, apunta a rescatar la figura del intérprete de música solista, que con el tiempo ha ido desapareciendo de los grandes festivales de folclore.
Por motivos que habría que analizar en más detalle de lo que nos permite este espacio, con el tiempo la mayor parte de estos festivales se fueron diversificando, hasta el punto no solo de aceptar en sus grillas propuestas influenciadas por otros géneros, sino también de dar cabida a esos otros géneros. Tal vez por privilegiar expresiones más orientadas a lo bailable, en esos escenarios fueron quedando de lado aquellas músicas y textos cuya estética apunta más a lo poético, a lo contemplativo, al respeto de las formas folclóricas tradicionales. En ese tipo de obras, justamente, se basó el recital de Pérez. Y el silencio respetuoso y los cálidos aplausos del público que colmó la sala de la Alianza parecieron dejar en claro que, pese a las circunstancias, estas expresiones están lejos de caer en el olvido.
El exquisito recital del músico se dividió en tres partes. La primera estuvo dedicada a la guitarra instrumental, con obras uruguayas y argentinas de autores como Víctor Lima, Gardel y Le Pera, Ariel Ramírez o Eduardo Falú, incluyendo una coautoría de este último con Osiris Rodríguez Castillo (“Tiempo del jacarandá”). En la segunda parte, hubo canciones populares interpretadas en canto y guitarra, con versiones de “Río Negro”, de Sampayo y Anselmo Grau; “Metalúrgico”, de Gerardo Lagos y Cacho Lavandera; “Mate amargo”, de Tabaré Regules, popularizada por Amalia de la Vega, y “El loco Antonio”, de Alfredo Zitarrosa. La tercera parte, “Osirianamente”, se basó exclusivamente en obras de Osiris Rodríguez Castillo, con títulos como “Yo no canto por la fama”, “Cisne negro”, “Matungo”, “Corrales de Algorta” o “La galponera”. Estas obras, de intensa belleza y complejidad técnica, permitieron al músico desplegar todo su potencial artístico, marcando el cierre de la que fue una gran noche de música, especialmente para quienes gustan de la guitarra y el folclore.
Encuentro en el
Centro Universitario
Antes de su presentación en la Alianza Francesa, Pérez mantuvo un encuentro abierto con un grupo de sanduceros en la sede del Centro Universitario Paysandú Norte (Cenur). La mayor parte de quienes participaron son integrantes del Grupo Cultural “Aníbal Sampayo”, que gestionó la actividad, con el apoyo de la Comisión de Cultura de la institución. En esa instancia, el músico visitante compartió datos y anécdotas sobre su formación musical, sus referentes, el camino musical que lo llevó al folclore, sus experiencias artísticas y las características de la guitarra que utiliza, entre otros temas.

