Los 111 años de San Javier se vivieron intensamente con varias actividades y gran presencia de público que colmó salas y se llevó para su hogar un poco de lo que es la rica cultura de la localidad.
Si bien el acto protocolar se realizó el domingo a la mañana, “el sábado arrancó con reunión en la Sabraña –lugar donde se reunían nuestros abuelos para profesar su religión–, donde recibimos visitas. Ahí tradicionalmente cada 27 de julio rendimos homenaje a nuestros abuelos fundadores de San Javier. Estuvo muy lindo”, dijo Leonardo Martínez, subdirector de Turismo de la Intendencia de Río Negro a EL TELEGRAFO.
El mismo día tuvo lugar la inauguración de obras del Parque 27 de Julio con un encuentro histórico de fútbol entre Club Atlético San Javier y el Club Atlético River Plate; un clásico que resultó en un empate de 2 a 2.
Por otra parte, también se realizó la primera etapa de “Río Negro Corre”, con 5k y 10k “con mucha participación de deportistas, gente del pueblo y de afuera”, recordó Martínez. Con la “Noche de Gala” a sala repleta, el Ballet Juvenil del Sodre se hizo presente en la Sala Cultural Pobieda “también con la presencia de la directora nacional de Cultura y autoridades departamentales para la denominación de la sala como ‘Centro Cultural Nacional’” y más tarde la actuación del grupo de danzas Kalinka.
El domingo fue el turno para la plaza Libertad, que fue escenario para la Banda Orquesta Departamental de Río Negro, el Ballet Folklórico de la Intendencia de San José, danzas rusas “Berioszka” del Centro Cultural Máximo Gorki de Montevideo, así como el coro ruso Drushba, la banda “Soy aquella” y Anita Valiente.
El subdirector de Turismo adelantó que en la feria de artesanías y patio gastronómico se registraron “excelentes ventas”.

EN TIEMPOS DE REMOLACHA AZUCARERA
Una de las “vedettes” de la fiesta de los sanjavierinos de esta ocasión fue la muestra “En tiempos de remolacha azucarera”.
“Estamos realmente felices. Cuando se me ocurrió hacer eso, contábamos con poco material y después fue surgiendo del boca a boca entre los mayores que el Museo quería hacer una muestra y ahí empezaron a surgir vecinos que tenían alguna foto o un pedazo de herramienta. Así logramos concretar una muestra muy linda con muy buenos comentarios de parte de la gente”.
Martínez dijo a EL TELEGRAFO que a la muestra concurrieron también vecinos de Paysandú y personas que hace muchos años habían trabajado en Azucarlito y esa muestra les revivió gratos recuerdos. “El museo se llenó de gente”.
En un momento se arrimó a la muestra una persona jubilada de Azucarlito que fue especialmente a llevarle a Martínez una foto de la época en la que trabajó allí y le comentó “voy a pedir que esta muestra la lleven para Paysandú”.
Recordamos que “En tiempos de remolacha” permanecerá durante dos semanas en el museo desde las 9 a las 15 horas.

