Endometriosis, afección crónica y progresiva que afecta a una de cada nueve mujeres

Micaela junto con el Dr. Pintos luego de su segunda intervención.

La endometriosis es una enfermedad crónica, inflamatoria y progresiva que afecta a las personas con útero. Se caracteriza por la presencia de tejido similar al endometrio, el tejido que normalmente recubre el interior del útero, fuera de este órgano, en sitios extrauterinos. Aunque este tejido puede crecer en varias áreas, suele encontrarse con mayor frecuencia en la pelvis y los órganos reproductivos. Los síntomas más comunes son menstruaciones abundantes y dolores intensos.

Micaela, de 24 años, padece esta enfermedad desde hace 11 años justo en el momento que comenzó a desarrollarse. “A los pocos meses empezó mi ‘maldición’: sangrados abundantes que me obligaban a usar toallas femeninas nocturnas, varias prendas interiores y a cambiarme cada 45 minutos a una hora y media”, recordó en diálogo con EL TELEGRAFO. “A pesar de mis esfuerzos, había días en los que me manchaba, lo que me llevó a sentir mucha vergüenza, incluso tenía que pedir a mi familia que viniera a buscarme al liceo. Con el tiempo, los dolores debilitantes comenzaron, similares a contracciones de parto, con la sensación constante de tener que pujar cuando el dolor alcanzaba el grado 3. Pasaba días en cama, y muchas veces mi familia no comprendía por qué no podía asistir a un examen o presentación para el cual me había preparado”.

Fue allí que recurrió a varios profesionales que le decían que lo que le ocurría “era normal”. “Me enviaban a hacer ecografías, pero nunca encontraban nada; también probé diferentes pastillas anticonceptivas que no me ayudaban. Me decían que estaba regulando mi ciclo, pero la realidad era que, con el paso del tiempo, mi situación empeoraba”.

“Mis ciclos se alargaron, pasando de 5 días a 7, 9 e incluso 15 días en algunos casos. Esto provocó anemia, que los ginecólogos trataron con hierro, pero sin abordar la raíz del problema. Recibí hierro por vena y tomé pastillas de hierro varios años”, detalló, llegando a tomar ocho pastillas diferentes para el dolor menstrual.

“Mi vida se volvió cada vez más limitada: durante mi período, evitaba salir, pasaba días en casa e incluso en cama. No asistía a bailes, reuniones; el dolor y la debilidad me impedían asistir a parciales y exámenes”, señaló Micaela.

Fue en el año 2017 y tras difíciles cinco años, que conoció la endometriosis, por lo que comenzó a investigar sobre la enfermedad. “En 2022, un médico quiso operarme, pero al no encontrar nada en los estudios, ecografías, resonancias, pensó que estaba exagerando y decidió cancelar la operación el día antes de la intervención”. Esto llevó a Micaela a “una frustración, ya que quería avanzar y seguir con mi vida, pero no encontraba un diagnóstico que permitiera un tratamiento eficaz”.

“Finalmente, encontré al doctor Sergio Pintos, quien desde el primer momento me escuchó, me permitió hablar y, de repente, me dijo: ‘Yo te opero’. Ese día sentí una gran alegría”.

La operación se llevó a cabo en julio 2023, en donde el doctor Pintos encontró endometriosis en fase 1, células similares al endometrio alrededor de los ovarios y un pólipo en el útero. “Aunque al principio fue difícil, después de un mes comencé a sentirme mejor. Sin embargo, unos meses después, los síntomas regresaron, esta vez relacionados con el intestino, causando dolores intensos”.

Esto la llevó a volver a consultar en emergencias en donde no obtuvo respuestas. “Pensé que, al tener la enfermedad diagnosticada, la atención médica en urgencias sería mejor, pero me equivoqué. La situación se repitió, y una doctora me dijo que solo fuera ‘si estaba vomitando sangre’, mientras yo no podía caminar por el dolor”.

“Afortunadamente, una doctora muy amable, cuya identidad no recuerdo, me envió a realizar una tomografía. Aunque no se encontró nada, fue cálida y se preocupó por mí”.

Durante ese tiempo, Micaela y su familia se contactaron con el grupo EndoUruguay, “que ha sido un gran apoyo desde entonces”.
Nuevamente, el pasado 23 de agosto del presente año el doctor Pintos la intervino por segunda vez. Micaela instó a las mujeres a que tengan en claro que vivir con ese dolor “no es normal”, así como tampoco “estar en cama y dejar de vivir tu vida”. En estos casos hay que buscar “ayuda en un ginecólogo, y si no te escuchan, busca otro hasta encontrar a alguien que realmente te atienda. Pasaron 10 años y más de 10 ginecólogos antes de que me diagnosticaran esta enfermedad”.

En este sentido, agradeció “enormemente al doctor Sergio Pintos por su calidad humana, paciencia y empatía con sus pacientes. Es fundamental que las mujeres no acepten la idea de que el dolor menstrual es una parte normal de la menstruación. Si el dolor es intenso, te impide realizar tus actividades diarias y te debilita, no es normal”.

PROYECTO DE LEY

Si bien no hay un tratamiento definitivo para la endometriosis, existen opciones para poder manejar los síntomas, como por ejemplo la cirugía laparoscópica que puede ayudar a llegar al diagnóstico cuando otros estudios no muestran resultados claros.
En Uruguay, el Proyecto de Ley sobre la Endometriosis, impulsado por EndoUruguay, busca reconocer esta enfermedad como crónica, incluirla en las prestaciones del sistema de salud y asegurar el acceso a pruebas especializadas como ecografías y resonancias magnéticas. Estos avances son fundamentales para mejorar el diagnóstico y tratamiento de la endometriosis.

EndoUruguay es un grupo de apoyo que trabaja para aumentar la conciencia sobre la enfermedad y apoyar a quienes la padecen. Aunque la endometriosis es bastante común, el conocimiento sobre ella sigue siendo limitado. El objetivo es mejorar la calidad de vida de quienes la sufren y garantizar un diagnóstico más rápido y preciso.