En la sede de la Sociedad Cultural Alemana de Paysandú, socios y amigos de la institución se reunieron para compartir un brindis conmemorativo del Día de la Unidad Alemana. La velada también fue la ocasión para inaugurar una exposición fotográfica que documenta distintos episodios de la historia del Muro de Berlín, desde los inicios de su construcción, en 1961, hasta su caída en 1989. Aportada por la Embajada de Alemania, la muestra permanecerá instalada durante dos semanas. Consta de 13 láminas de gran tamaño, montadas en chapas de aluminio.
“Como se había anunciado por distintos medios, aquí tenemos la muestra donde se recrea la historia del Muro de Berlín”, expresó la presidenta de la Sociedad Alemana, Jacqueline Preuss, al dar inicio a la actividad. “El muro estuvo separando durante 28 años el territorio alemán. Gracias a una revuelta popular pacífica, hoy podemos decir que estamos felices de ver que Alemania esté nuevamente unida. Y es así que hace 34 años logramos celebrar lo que tantas familias tuvieron postergado en sus abrazos, en muchas cosas, por la guerra y la posguerra. Felizmente, el muro cayó, y hoy podemos celebrar”. Tras estas palabras, invitó a los presentes a entonar las estrofas del Himno Nacional de Alemania.
Muestra de talleres
La velada también fue oportuna para presentar los trabajos de las alumnas de los cursos que se dictan en la institución: macramé y croché, a cargo de la profesora Adela Margalef, y pintura, a cargo de la profesora Lourdes Viera. En su alocución, Preuss agradeció especialmente a ambas docentes, “que han dedicado tantas horas a enseñarnos cosas preciosas”.
El curso de pintura surgió por iniciativa de Jacqueline Preuss, “la directora de esta institución”, explicó Lourdes Viera. “Había una demanda, la gente pedía cursos. Jacqueline me habló, y así comenzó. Creo que es la primera vez que hacen aquí un curso de este tipo. Es un curso común de pintura sobre tela, de cuadros, de todo ese tipo de cosas. La técnica que utilizamos es acrílico. A veces traemos cosas que tenemos en casa, las reciclamos y les damos una nueva vida. La técnica en sí es fácil, es cuestión de mucha imaginación”, comentó la docente, quien en 2025 también llevará adelante un curso de bisutería.

El taller de croché y macramé, explicó Adela Margalef, se imparte los sábados de 14 a 16, con la asistencia de 14 mujeres. “Cada una hace el trabajo que desea, ya sea para la casa o para ella misma”, señaló. “Una persona es artesana cuando hace, pero esto ya es diferente, porque uno le pone el corazón. Participan personas de todas las edades, y lo hacen con mucho gusto”.

