“La luz simboliza un nuevo comienzo, y este alumbrado público que inauguramos es precisamente eso para la comunidad de Quebracho”, declaró el intendente Nicolás Olivera en la ceremonia de inauguración del nuevo sistema de iluminación en la calle 8 de Octubre. En un proyecto llevado a cabo por la Intendencia y financiado con el presupuesto del Plan Operativo Anual (POA) 2023, se instalaron 90 luminarias a lo largo de seis cuadras.
Con una inversión de 4 millones de pesos, se emplearon columnas de fibra de vidrio de 5 metros de altura, importadas desde Córdoba, Argentina. La obra fue ejecutada por la Dirección de Alumbrado Público en conjunto con el personal del Municipio de Quebracho.
La alcaldesa de Quebracho, Silbia Visoso, describió la inauguración como “una verdadera fiesta de los vecinos”. “Llevaban más de 50 años viviendo en penumbras”, señaló, al tiempo que reconoció que “aún hay otros barrios que también necesitan este tipo de alumbrado”.
Las vecinas Brenda Soria, Carmen Franchini y Susana Anchorena expresaron su gratitud por la obra. “Llevo 63 años viviendo aquí. Antes teníamos las luces de UTE, pero luego las retiraron sin explicación, dejándonos en oscuridad”, compartió Soria.
Por su parte, Franchini, una residente de toda la vida, añadió: “He vivido en Quebracho durante 80 años, y nunca habíamos tenido una iluminación como esta. Estoy muy agradecida con todos”.
Emocionada, Anchorena también aprovechó la ocasión para agradecer a quienes participaron en el proyecto y a la alcaldesa, añadiendo: “Ahora es tiempo de disfrutar de estas luces”.
El intendente Olivera recordó que Carmen Franchini llevaba 14 años recolectando firmas para que “alguna administración, algún municipio o gobierno atendiera el problema y proporcionara una solución”.
“Al principio, me costaba entender cómo durante tantos años tantas personas soportaron vivir sin un servicio tan básico y esencial. No se trata solo de una comodidad, la iluminación pública es un símbolo de seguridad y tranquilidad para muchos”, reflexionó Olivera.
El intendente también subrayó la importancia de no rendirse en la búsqueda de mejoras para la comunidad: “Cuando año tras año se pide y se tocan puertas, y los gobiernos pasan sin ofrecer respuestas, es fácil caer en la peor trampa que puede enfrentar el ser humano: la resignación. No hay sentimiento más triste que el de rendirse”.
“Es desalentador pelear tanto por algo y, al final, cansarse de luchar porque nadie escucha, porque no hay apoyo, porque quienes tenían que hacer algo no lo hicieron. Pero en este caso, lo que prevaleció fue la determinación de la gente, que no se dio por vencida”, añadió.
Finalmente, destacó el rol clave de la alcaldesa Silbia Visoso, “quien siempre ha estado atenta, con la mano extendida y haciendo lo necesario para que las cosas sucedan”. Al encender el alumbrado, Olivera afirmó: “Esta luz es la prueba de que hemos desterrado la resignación”.

