Michel Visillac, quien trabajó en publicidad y dirigió TV Ciudad, compartió su experiencia como creador de contenido digital en la biblioteca pública de Paysandú en una charla titulada “Cómo superar el millón en YouTube”. Visillac dirigió durante 25 años la revista El Escolar del diario El País, donde comenzó a publicar los cuentos que más tarde lo llevarían al éxito en plataformas digitales.
Su serie Cuentos medio de miedo se convirtió en un fenómeno en YouTube, alcanzando 1,17 millones de suscriptores y más de 100 millones de vistas en Hispanoamérica. Además, los cuentos están disponibles en Spotify, donde ya superan los 200 mil suscriptores. Visillac relató cómo su enfoque ha evolucionado, nutriéndose de la opinión de sus hijos y otros niños que consumen sus historias.
Visillac, además, se ha desempeñado como asesor de comunicación para importantes instituciones públicas como Antel, UTE y el LATU, y es miembro activo de la Sociedad de Amigos de la Educación Popular y de la Asociación Latinoamericana de Literatura Infantil.
Esta conferencia se enmarcó en el proyecto Paysandú Audiovisual, respaldada por la Intendencia Departamental, la Agencia de Desarrollo e Inefop.
Como un hobby
“Todo esto empezó como un hobby antes de la pandemia, cuando me puse a ilustrar cuentos que había escrito”, comentó Visillac. “El primero fue Hombre lobo, y luego vino La Momia Dance, que explotó durante la pandemia”. La Momia Dance tuvo una gran aceptación, llegando incluso a recibir consultas desde España y Chile.
Visillac también destacó que en muchas historias actuales para niños, los monstruos se retratan como personajes queribles. Mencionó ejemplos como Transilvania, donde criaturas como Drácula o su hija se muestran más amigables que los propios humanos. Los monstruos han cambiado en el imaginario infantil.
Para llegar a este punto, ha sido clave estar cerca de sus hijos y escuchar sus opiniones ha sido crucial para mantener el contenido fresco y atractivo.
“Un niño me dijo: ‘Quiero que los zombis ganen, porque siempre los hacen perder’. Y eso me quedó. A veces, las ideas más simples son las que mejor funcionan”, explicó entre risas. “Hoy, en muchas historias, los monstruos no son los malos, sino los personajes entrañables”, reflexionó Visillac.
Monetización en YouTube
El creador explicó que YouTube comienza a pagar cuando un canal supera los 100 mil suscriptores. “El proceso es sencillo: llenás un formulario, ingresás tus datos bancarios y al mes siguiente recibís los pagos. Pero para mantener esos ingresos, hay que subir contenido de forma constante. Si dejás de hacerlo, tus ganancias bajan”.
Visillac reveló que su canal genera entre 1.300 y 1.800 dólares mensuales. Sin embargo, subrayó que este dinero lo reinvierte casi por completo en nuevas producciones: “Hoy en día puedo costear al animador y a otros colaboradores, pero al inicio todo salía de mi bolsillo”.
“Es meterte en un mundo totalmente inmanejable respecto a las proporciones; la difusión se vuelve inconmensurable. Hace un mes, el canal en YouTube llegó al millón de suscriptores. Hoy si entran, el canal de Cuentos medios de miedo aparece con un millón ciento cincuenta mil o un millón ciento sesenta mil suscriptores”, relató.
Una parte fundamental del éxito, según Visillac, es comprender a quién va dirigido el contenido. “La audiencia de mis cuentos es mayoritariamente de México, Estados Unidos y España, aunque últimamente han crecido mucho Argentina y Colombia. Y Uruguay siempre está alrededor del lugar 14. Es un tema poblacional”. “En Estados Unidos hay millones de habla hispana, por eso nunca hice en inglés, aunque lo tengo previsto e inclusive en portugués”, añadió.
Comentó que ha tenido que ajustar el lenguaje para llegar mejor a distintas audiencias. “Por ejemplo, en un cuento usé la palabra ‘chiquilín’, pero una maestra en México me preguntó qué significaba. Ahora uso ‘niño’ o ‘pequeño’ para evitar confusiones”.
Aunque sus cuentos están diseñados para niños, reveló que la mayoría de sus espectadores en YouTube se encuentran en la franja de 20 a 45 años, probablemente padres que seleccionan contenido para sus hijos.
El uso de plataformas emergentes
Visillac también habló sobre sus próximos proyectos: “Ahora estoy trabajando en Cuentos del fogón, una serie más sencilla donde un grupo de chicos se reúne alrededor del fuego para contar historias. Cada cuento dura solo un minuto, lo que me permite aprovechar formatos como los shorts de YouTube y TikTok”.
Explicó que si bien TikTok no genera ingresos directos, funciona como un puente hacia YouTube y Spotify. “TikTok es muy competitivo, pero también necesario para atraer a nuevas audiencias”, aseveró.
El legado educativo
Visillac cerró su charla mencionando la importancia del contenido educativo y cultural: “Durante la pandemia, creé videos con las tablas de multiplicar cantadas. Fue un trabajo desafiante, pero muy gratificante porque varias maestras me comentaron lo útil que fue para los niños. Fue muy valorado en muchas escuelas porque hace mucho tiempo que no hay tablas de multiplicar cantadas con rima para que los chicos las memoricen”, dijo.
A su vez, agradeció a la audiencia y a las instituciones por el apoyo. “Esto de crear contenido es un camino largo, pero vale la pena cuando sabés que estás llegando a tanta gente y dejando algo positivo”, indicó.
También enfatizó que el éxito en plataformas digitales requiere adaptación constante y la capacidad de crear contenido atractivo y relevante. Su experiencia refleja cómo un creador puede combinar el amor por la narrativa con la gestión eficaz de nuevas tecnologías para conectar con audiencias globales.

