Economía del cuidado y generación de empleo

Los cuidados forman parte de un sector de trabajo que viene ganando visibilidad en los últimos años, generando importantes desafíos no solo para quienes se desempeñan en el mismo o quienes los reciben, sino para toda la sociedad en general.

1. Crecimiento

De acuerdo con la OIT, “la economía del cuidado está creciendo a medida que aumenta la demanda de cuidado de los niños y de las personas de edad en todas las regiones, por lo que creará numerosos empleos en los próximos años. Sin embargo, el trabajo de cuidados en todo el mundo sigue estando caracterizado por la falta de beneficios y protecciones, por bajos salarios o nula compensación, y por el riesgo de sufrir daños físicos y mentales y, en algunos casos, abuso sexual. Es evidente que se requieren nuevas soluciones a la prestación de cuidados en dos frentes: en lo que respecta a la naturaleza y la facilitación de políticas y servicios de cuidado, y en términos de las condiciones en que los cuidados se prestan”. Para esta organización, “muchos países se enfrentan a cambios demográficos y a una creciente demanda no solo de cuidado de niños, sino también de ancianos. La falta de infraestructuras adecuadas para el cuidado de las personas mayores es un obstáculo importante para la participación de las mujeres en el mercado laboral, ya que limita su elección de trabajo, remuneración y progresión profesional”.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por su parte, ha destacado que “el trabajo remunerado de cuidados representará una fuente importante de empleo en las próximas décadas, ya que la dependencia de cuidados es cada vez más extendida, las necesidades de cuidados aumentan y la estructura de los hogares cambia. (…) Los trabajos del cuidado, remunerados y no remunerados, son componentes críticos de la economía global proveyendo una variedad de servicios esenciales que ayudan a familias, individuos y comunidades”. El trabajo de cuidados puede ser remunerado o no remunerado (generalmente los cuidados prestados por familiares de la persona objeto de los cuidados, mayoritariamente en el seno del hogar).

2. Características

La siguiente información, originada en diversas organizaciones internacionales, nos ayudará a comprender la importancia y los desafíos de este tema:
2.1) “La economía del cuidado engloba a todos los trabajadores de los sectores de la educación, la salud y el trabajo social, los trabajadores domésticos y las personas que realizan un trabajo del cuidado no remunerado. La economía del cuidado es fundamental para el desarrollo económico sostenible y el trabajo decente. La mayor parte del trabajo del cuidado remunerado es proporcionado a través de cuatro instancias: el Estado, el sector privado, el sector sin fines de lucro y los hogares”.

2.2) “Las sociedades y las economías precisan del trabajo del cuidado remunerado y no remunerado para funcionar y sustentar el desarrollo humano, social y económico. Las personas dependen del cuidado, ya sea como beneficiarias o como proveedoras. Las actividades y las relaciones en el sector del cuidado consisten en atender las necesidades físicas, psicológicas y emocionales de niños y adultos, tengan o no discapacidad o enfermedad, e incluyen también el autocuidado. Los cuidados adoptan múltiples formas, como el cuidado infantil, los cuidados de larga duración, los servicios de apoyo, la educación y la atención de la salud”.
2.3) “La economía del cuidado genera 381 millones de empleos en todo el mundo, alrededor del 11,5 por ciento del empleo total. El trabajo del cuidado no remunerado se realiza sobre todo en los hogares o las familias, y se calcula que aporta a la economía mundial unos 11 billones de dólares”.

2.4) “A nivel mundial, las mujeres realizan el 76,2% de todo el trabajo de cuidado no remunerado, dedicando 3,2 veces más tiempo a estas tareas que los hombres. Esto se traduce en que 606 millones de mujeres en edad de trabajar (21,7%) realizan trabajos de cuidado no remunerados a tiempo completo, en comparación con 41 millones de hombres (1,5%)”.
2.5) “En América Latina, las mujeres dedican entre 6,3 y 29,5 horas semanales más que los hombres a realizar trabajos de cuidado no remunerados. Esto representa un total de 8.417 millones de horas semanales dedicadas al trabajo de cuidado no remunerado por parte de las mujeres en la región”.

3.Desafíos

Todo parece indicar que el sector de cuidados continuará creciendo velozmente en los próximos años, lo que multiplicará las situaciones de injusticia laboral que los organismos internacionales han puesto arriba de la mesa. La gran pregunta que asoma en el horizonte es: ¿quién cuida a los cuidadores?

Dr. Rodrigo Deleón

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