Escribe Danilo Arbilla: Sin vocación de servicio
Estamos en épocas de fiestas, de paz y de amor, –y el calorcito llegando–, me da pereza ocuparme de las desavenencias internas de blancos y colorados. ¿Para qué inmiscuirse?Cada uno por su lado y en caso de que consigan un consenso deberán luego lograrlo en la Coalición Republicana. Sin contar las municipales.
El gobierno desgasta, pero mucho más desgasta estar en la oposición, como se ve.
Respecto a la CR, Valeria Ripoll proclamó como líder y conductor a Álvaro Delgado, al que ya había anticipado como tal para el Partido Nacional. Obvió a Lacalle Pou, quizás por “tibio”, pero luego corrigió, en algo. Para mí ellos –la fórmula– fueron la explicación de la derrota, ayudados, eso sí, por el atraso cambiario, el IASS levemente retocado, las picardías y algún golpecito bajo el cinto de José Mujica, y ciertas “tibiezas” –¿flojedades?– que dieron ventajas extras, tanto que uno comenzó a sentir hasta cariño por las tribulaciones de Yamandú Orsi, el hoy presidente electo.
Como escribió en X Francisco Faig Garicoits, “Qué lío importó el PN…”, refiriéndose a Ripoll precisamente.
En el Partido Colorado, en tanto, chisporrotean dos estilos distintos, y con credenciales válidas para uno y otro. Yo tengo una salida, pero me la guardo; no quiero inmiscuirme.
Pa’ qué, me dije, y me vine a Buenos Aires. Escuché a Milei y pensé que las cosas, además de los precios, se van pa’arriba en este otro lado del estuario.
No comenzó bien: a Buquebus, supongo que como efecto colateral del monopolio, le importa muy poco dar la atención debida a los minusválidos. Primero los amontonan y luego unos chicos, bien amables y que se afanan, los van acarreando de a uno. En mi caso me llevó más de 50 minutos llegar desde el barco a la puerta de salida, sin recoger maletas ni pasar por aduana. ¡Qué le puede costar tomar dos o tres chicos más!
El problema, debo de admitirlo, es mío: integro los tres colectivos mayores los que, pese a ello, son los más discriminados y olvidados: minusválidos, gordos y viejos. A mí me calzan todas las generales de esa ley.
En el censo aparecen algunas minorías, ninguna llega al 10% y otras ni al uno, pero para todas se legisla y se tienen consideraciones. Muy poco en cambio para minusválidos, gordos y viejos.
Me inquietó leer algunas crónicas sobre los datos, explicaciones e interpretaciones del censo. Seguimos siendo los mismos, ni uno más ni uno menos. Parece que en Uruguay nacen menos personas que las que mueren. Es “impactante”, se alarmó uno de los expositores: “en 1908 había 16 niños por cada persona mayor a 65 años mientras que hoy hay uno solo”. ¿Y? Con tanto viejos en comparación con tan pocos jóvenes “¿cómo se piensa el futuro?”, inquirió otro.
¿Cuál es la solución?: “apurar” a los viejos para que se mueran de una vez, y “poder pensar futuro” (y no le dan ni la chance de la eutanasia). No sería más piadoso, por decirlo así, convencer a los jóvenes de que se ocupen más de la tarea de “poblar”; tarea que además es linda.
Yo me resisto: ¿por qué no puedo llegar a la edad de Sanguinetti, Iglesias o Mujica?, por citar tres casos conocidos. Tengo derecho y haré lo posible.
Me aguantaré lo más que pueda. No me voy a morir por mejorar los números del censo ni por hacerle un favor a los demás. Debo confesar, sí, y lo hago humilde y honestamente, que no tengo vocación de servicio.
Si la tuviera me hubiera dedicado a la política, sinceramente.
La Coordinadora de Jubilados y Pensionistas de Paysandú (Cojupe) organizó el “brindis del pan y del agua” frente a la sucursal del Banco de Previsión Social, en 18 de Julio y 19 de Abril.

El cineasta y realizador audiovisual italiano Andrea Rovetta filmó en Paysandú un documental que formará parte de una serie producida para la RAI (Radio Televizione italiana), donde se cuentan historias de personas comunes en lugares remotos o con habilidades. Ello fue posible luego de que en el marco de la participación del Proyecto Paysandú Audiovisual al mercado audiovisual internacional “Ventana Sur”, que tuvo lugar en Montevideo, entre el 2 y 6 de diciembre, se contactara a Rovetta para ofrecerle nuestra ciudad como set, facilitándole contactos y locaciones. Así se informó a EL TELEGRAFO por la coordinadora de Paysandú Audiovisual, Rafaela Gómez, destacando que durante 4 días, alumnos y coordinadores del proyecto acompañaron el rodaje de su documental “Paysandú y su gente” (título tentativo) en el que aparecen distintas historias de vida.