La Federación de Funcionarios de Salud Pública de Paysandú aseguró que, a partir del 15 de diciembre, el Banco de Sangre y Plasma del Hospital Escuela del Litoral “se quedará sin guardia”, lo que significa que solo funcionará en horario de oficina. Ante situaciones de urgencia, “habrá casos que no podrán resolverse debido a la falta de cargos para Licenciadas en Hemoterapia, lo que impide cumplir con las guardias necesarias”, advirtieron.
La encargada del servicio, Dra. Sandra Pías, envió un documento de 11 páginas a las autoridades de ASSE explicando el funcionamiento del Banco de Sangre. Aclaró que la eliminación de la guardia “es consecuencia de las renuncias en los cargos de Medicina Transfusional, un problema de larga data. Lo heredé cuando asumí el cargo, debido a jubilaciones, problemas familiares, traslados y otras causas”.
Pías comentó a EL TELEGRAFO que “hay personal disponible para cubrir las guardias, pero necesitamos que ASSE habilite los cargos correspondientes”. Además, indicó que el Banco de Sangre del Hospital de Paysandú es la única repartición de ASSE que vende servicios a la mutualista, a través de un convenio nacional histórico que debe seguirse. “Los funcionarios ya dan lo mejor de sí, pero para entender la complejidad del servicio, es necesario conocerlo desde adentro”.
La dinámica de trabajo
La Dra. Pías explicó que la Hemoterapia se divide en dos grandes áreas: el Banco de Sangre, que produce los hemocomponentes, y la Medicina Transfusional, que se encarga de la administración y aplicación de sangre a los pacientes. Los técnicos, que cumplen con sus cargos en ASSE, realizan la extracción de sangre y la atención a los donantes. Los médicos, aunque son pocos, se encargan de las entrevistas, y la guardia médica nunca ha estado disponible, a pesar de los reclamos.
Además de sus funciones técnicas, el Banco de Sangre también cumple una función docente como hospital escuela, colaborando con la Escuela Universitaria de Tecnología Médica (EUTM) y ofreciendo formación de posgrados. Pías mencionó que, debido a la falta de horas, los médicos del hospital deben complementar la docencia.
Los técnicos se dividen en diferentes sectores de Hemoterapia: captan donantes, realizan análisis de grupos sanguíneos, fraccionan la sangre y realizan estudios de serología. También realizan transfusiones a pacientes hemofílicos y gestionan el intercambio de sangre con otros departamentos. Pías destacó la importancia de mantener la guardia para continuar con las transfusiones fuera del horario regular de atención.
Faltan baños y un desafío edilicio
Pías también destacó la falta de infraestructura adecuada, mencionando que el espacio no es suficiente para cubrir las necesidades de la población de Paysandú. A pesar de la pandemia, que permitió comenzar con una agenda de donantes, el consultorio pequeño es un cuello de botella. Además, no hay baños para los usuarios, y el único baño disponible debe compartirse con los estudiantes, lo que dificulta la atención.
Pías recordó que el Hemocentro está valuado en un millón y medio de dólares, y que la población local ha mostrado su apoyo para su construcción. Sin embargo, expresó su frustración con aquellos que se oponen a la iniciativa, cuando todos podrían beneficiarse del servicio.


