La edila del Frente Amplio Paola Ifrán, se refirió “a la propuesta del Partido Nacional para la elección de un nuevo vicepresidente de la Junta Departamental: el señor Arturo Terra”. La edila lamentó “profundamente que se haya postulado a una persona que, en varias ocasiones, ha mantenido un discurso de odio y denigración hacia el cuerpo legislativo departamental, especialmente cuando sus ideas retrógradas no han sido apoyadas”.
Según Ifrán, “este es un hombre que, en el transcurso de su mandato, ha atacado y ofendido a mujeres, tanto de su propio partido como de nuestro Frente Amplio. Hemos tenido que soportar diversas agresiones verbales, con palabras denigrantes hacia las mujeres, que por respeto no puedo repetir en esta ocasión, pero que, sin duda, no podrían ser publicadas”.
Recordó que “asumir una responsabilidad como la de vicepresidente de la Junta Departamental implica una gran obligación de ejercer respeto y responsabilidad absoluta en cada palabra que se emite a través de un micrófono”. Explicó que en el caso de los legisladores departamentales, “nos coloca frente a la sociedad, y es fundamental mantener un comportamiento que refleje los valores de respeto y solidaridad. Las expresiones de odio solo dividen a la sociedad, generando una grieta artificial y creando la falsa percepción de que existen ‘bandos’ enfrentados”.
Opinó que “una vez que se instala un discurso de odio, resulta muy difícil revertir sus efectos. Estos discursos son estigmatizantes, especialmente hacia determinadas poblaciones y sectores de la sociedad que piensan de manera diferente. Su objetivo es crear caos, desviar la atención de los verdaderos problemas que nos afectan y encubrir cuestionamientos legítimos hacia las decisiones del gobierno”.
La edila señaló que “no podemos permitir que la violencia discursiva y la confrontación se conviertan en herramientas de gobierno. No puedo, en consciencia, votar por un vicepresidente que en la sesión anterior se refirió al autor de un libro como una ‘miseria humana’ y lo calificó de ‘fracasado’, entre otras expresiones llenas de odio. Estas palabras no solo son una falta de respeto, sino que también reflejan una mentalidad que no promueve el diálogo ni la construcción colectiva”.
Ifrán lamentó “que aún existan personas que no han aprendido de la vida y que no comprenden que el camino hacia una sociedad más justa y equitativa es colectivo. Sembrar divisiones no es el camino para gobernar, y mucho menos para sacar a Paysandú del caos económico y la falta de empleo que actualmente nos afecta”.

