El vitiligo es un trastorno adquirido de la pigmentación, que se caracteriza por la pérdida del pigmento de la piel, lo que provoca la aparición de manchas blancas en diversas partes del cuerpo.
Las lesiones pueden presentarse en una distribución localizada o generalizada y pueden fusionarse en áreas grandes y despigmentadas.
Dado el contraste entre las áreas blancas y la piel normal, es más notoria en individuos con piel de pigmentación oscura. Puede afectar cabello, cejas, pestañas y barba. Afecta a entre el 1 y el 2% de la población.
La causa exacta no se conoce, pero se cree que es el resultado de una combinación de factores genéticos, autoinmunes y ambientales.
El vitiligo afecta por igual a hombres y mujeres, sin predilección racial étnica o socio-económica. Puede aparecer a cualquier edad, desde la infancia hasta la adultez tardía, con incidencias máximas en la segunda y tercera década de vida. Aproximadamente un tercio de los pacientes con vitiligo son niños, y entre el 70 y el 80 por ciento de los pacientes adultos desarrollan vitiligo antes de los 30 años. Se puede asociar con tiroiditis autoinmune, alopecia, psoriasis, diabetes tipo 1, mayor riesgo de quemaduras solares, pérdida visual y auditiva. No implica riesgo de cáncer cutáneo.
Tipos
Se clasifica en dos tipos, dependiendo en cómo y en qué regiones del cuerpo ocurre la despigmentación:
Segmentario: llamado también vitiligo unilateral, comienza a temprana edad, con parches de decoloración en sólo un área del cuerpo. Puede darse en una pierna, un lado de la cara, o en varias áreas en sólo un lado del cuerpo; hay un compromiso del folículo piloso con caída del pelo en las zonas donde hay descoloración.
No segmentario: forma más común. Se conoce también como vitiligo generalizado o bilateral. Con este tipo, los parches aparecen simétricamente en ambos lados del cuerpo. Esta clasificación también tiene subtipos:
Acrofacial: que afecta cara, cabeza, manos y pies.
Mucosal: afecta la mucosa oral y genital.
Universal: condición más severa, pero también la más rara. Se extiende en un 80% a 90% de la piel.
Diagnóstico
Mediante la evaluación clínica, lámpara de luz ultravioleta de Wood si existen dudas diagnósticas.
Tratamiento
Orientado por dermatólogo, incluye:
1) Estabilización de la enfermedad activa y la repigmentación de las zonas despigmentadas. Considerar factores como la extensión, tipo, localización de las lesiones, edad y preferencias del paciente.
2) Tratamiento local, fototerapia, corticoides tópicos, corticoides sistémicos.
3) Protección de daño solar.
4) Vigilancia de comorbilidades autoinmunes.
5) Soporte cosmético.
6) Dado el impacto en la calidad de vida, es vital el apoyo emocional y sicológico.


