Existe en la oposición “una gran preocupación” por el deterioro que han sufrido las finanzas de la Intendencia Departamental de Paysandú (IDP) a lo largo del actual período de gobierno. La situación se ve agravada, entienden, por la serie de correcciones que sistemáticamente ha realizado el Tribunal de Cuentas de la República (TCR) a los informes presentados por la Comuna, una situación que consideran inédita, en la medida en que las diferencias han persistido a lo largo de los años en lo que interpretan como una estrategia para “maquillar los números, mentirle al Tribunal”, a decir del exjerarca del gobierno del Frente Amplio, y asesor de la fuerza política, Dr. Federico Álvarez Petraglia.
Este recordó que de acuerdo con la última rendición de cuentas del gobierno del Frente Amplio, “se entregó una Intendencia con un superávit de once millones de pesos” y que hoy el déficit acumulado es de “por lo menos de 1.153 millones de pesos”.
CORRECCIÓN
Pero más allá de este acumulado, también preocupan las reiteradas correcciones que el TCR ha formulado a los informes de la Intendencia, y que a juicio de Álvarez Petraglia ponen en evidencia una intención de “maquillar” los números.
Esto ocurrió ya desde la primera de las rendiciones de cuentas del gobierno de Nicolás Olivera, –recordó el exfuncionario– la presentada en el año 2021, referida al ejercicio 2020. “La Intendencia dijo tener doce millones de pesos de déficit, y el Tribunal –que tiene una mayoría que no es de izquierda, más allá de que es un órgano técnico– indicó que tenía un déficit no de doce millones sino de 259 millones de pesos en realidad. Había una diferencia de 247 millones de pesos, que el tribunal le corrige, porque la Intendencia computa mal una serie de cuestiones”, indicó.
REITERADO
La misma situación se repitió con la siguiente rendición de Cuentas, recordó Álvarez Petragia. “En el 2022, la Intendencia declaró tener un déficit en el ejercicio de 185 millones de pesos, y el tribunal volvió a corregirlo por segundo año consecutivo, y le marcó que en realidad, tenía 547 millones de pesos de déficit”. Asegura el exjerarca, basándose en un informe realizado por el exsubdirector de Administración, economista Gastón Núñez, que lo mismo posiblemente ocurrirá con el más reciente informe de rendición de cuentas de la Comuna, correspondiente al ejercicio 2023, sobre el que el TCR aún no se pronuncia, en el que la Comuna declara un déficit de 74 millones de pesos. “Tenemos certeza, por algunos estudios que ha hecho el compañero Gastón Núñez, de que también lo va a corregir”, afirmó.
PATRÓN
Álvarez Petraglia dijo que se trata de “un patrón de conducta de parte de la Intendencia, de por un lado aumentar en forma exponencial el gasto, en forma exponencial el déficit acumulado, y obviamente bajando el activo de la Intendencia, y también una actitud, digamos, de querer, ante los órganos de control –el Tribunal de Cuentas es un órgano de Control de origen constitucional– querer por lo menos maquillar los números, mentirle al propio Tribunal”. Agregó que se trata de una situación de la que no conocía antecedentes. “Nunca había visto, hasta estos dos últimos años, de parte del tribunal, que corrigiera, con dictámenes muy densos, incluso con reuniones previas en el año 2021, para intercambiar con los técnicos de la Dirección de Administración de la Intendencia, para ver qué estaba pasando. Eso no se había dado nunca en la historia de la gestión de las finanzas de la Intendencia Departamental”, planteó.
COMPROMETIDA
La situación financiera de la Intendencia “llama poderosamente la atención y llama a la reflexión”, en la medida que en estos datos no se contabiliza la deuda que la Intendencia asumió, por 25 millones de dólares, a través del fideicomiso. Eso es aparte, es otra deuda que en algún momento vamos a tener que pagar”. La comuna ha pasado, dijo, “de ser de finanzas ajustadas pero saludables, como ha sido la Intendencia Departamental de Paysandú históricamente, a ser una Intendencia muy parecida a lo que fue la gestión de (Germán) Coutinho en Salto, que va a tener que estar recurriendo a préstamos o fideidecomisos para poder salvar la petisa y pagar las cuentas en fecha y forma”.
Pasada a dólares, la cifra de déficit acumulado supera la deuda contraída por el Fideicomiso. “Y a eso tiene que sumar el fideicomiso además. O sea que estás hablando de 50 millones de dólares”. Agregó que “una intendencia que recauda, creo que 80 millones de dólares por año, va a tener prácticamente dos terceras partes de deuda, más la que va a ir asumiendo de acá a que termine el período”.
PROGRESIÓN
Estas diferencias entre lo que presenta la Comuna y lo que se le corrige, se basan en un cambio de criterios que decidió el Tribunal de Cuentas. Sin embargo Alvarez Petraglia sostiene que ya ha habido tiempo y oportunidades suficientes como para corregirlo. “Ese cambio de criterio fue en el año 2018, dos años antes de que Olivera asumiera la gestión municipal. La primera confrontación que tiene el gobierno departamental con el Tribunal de Cuentas en cuanto a la forma de cómputo, digamos, la forma de hacer la rendición de cuentas, se da en el 2021. Ahí se le marca y se le corrige y se mantienen reuniones con el equipo de la Intendencia departamental”.
Pese a ello, al año siguiente, en el año 2022, vuelve a tener una diferencia muy importante. “En el año 2022, la Intendencia dice que (el déficit) son 185 millones de pesos, y el tribunal dice que son 547 millones de pesos. La diferencia es de 363 millones de pesos”, repasó. “En el 2019 podía tener algún problema de comprensión, en el 2020 también, en el 2021, bueno, muchachos, pero en el 2022, después de estar vigente la forma de computar los distintos rubros, la forma de liquidar, después que habían pasado cuatro años, habiendo tenido ya una observación del Tribunal de Cuentas, me parece que ya es algo que evade la diferencia de criterio, y que ya es una forma digamos de presentar las rendiciones de cuentas de forma antirreglamentaria y con alguna finalidad de eludir esos déficit que se vienen acumulando en forma posible”, asume.

