El Ministerio de Transporte y Obras Publicas (MTOP), está cerrando el quinquenio con más de 400 convenios sociales firmados con diferentes instituciones a lo largo y ancho del país, lo que supone una inversión estimada en el entorno de los 20 millones de dólares, de acuerdo con la información que diera a conocer el subsecretario, Juan José Olaizola, durante una reciente firma de convenios con varias instituciones: el Club El Pinar, la Fundación Nuestro Camino, el Movimiento de las Juventudes Agrarias y la Asociación de Jubilados y Pensionistas Bancarios. Es que justamente esta es una de las características que hace tan digno de destaque a este programa de convenios sociales que la cartera lleva adelante y que solo interrumpió durante un período, al comienzo de este siglo: los beneficiarios son instituciones sociales, culturales, gremiales y deportivas, organizaciones de la sociedad civil que de esta forma, con aportes estatales, que a la postre son fruto del esfuerzo de todos los uruguayos, logran levantar, mejorar o reformar sus instalaciones. Particularmente Paysandú es un departamento con muchas instituciones civiles, y con instituciones muy activas, que suelen recurrir a este tipo de convenios.
Es todo un proceso el que se tiene que transitar para lograr un convenio con el Ministerio. Se trata de una ayuda económica, en efectivo y no reintegrable, que brinda el Ministerio para la construcción de obras comunitarias de interés social. El monto máximo a solicitar depende del tipo de obra, del aporte que sea posible realizar por parte de la institución solicitante, así como de la disponibilidad presupuestal del MTOP. Lo que se debe tener en cuenta es que la obra debe comprender una etapa del proyecto que pueda ser habilitada al uso. El apoyo del MTOP alcanza todo el territorio nacional, acompañando la iniciativa de comisiones de fomento e instituciones activas, públicas y privadas. Eso sí, la institución beneficiaria deberá contar con Personería Jurídica y ser la propietaria del predio donde se realizarán las obras, o al menos poseer un Comodato con un Organismo Público con vigencia no menor a los 15 años. A la institución solicitante se le pide una contrapartida social, que variará de acuerdo a la actividad que realice la institución y de la infraestructura que posea para poder brindar a la comunidad, los detalles deben presentarse en el momento de efectuar la Solicitud de Convenio, con los datos de los beneficios a ofrecer a instituciones de alto contenido social que se encuentren ubicadas en su entorno.
Una vez presentados los proyectos se evalúan por un equipo técnico del Departamento de Convenios, que los calificará y eventualmente aprobará para elevar a consideración del ministro para su aprobación y firma del Convenio. La ejecución de las obras la supervisa un Arquitecto del Departamento de Convenios, que ha de seguir todo el proceso, desde la presentación de la solicitud hasta el final de obra, asesorando a la Institución en cada etapa, exigiendo los avances correspondientes para la liberación de nuevas partidas. Una vez finalizada la obra se controla el cumplimiento de la contraprestación acordada durante el período correspondiente.
Olaizola señaló que el incremento de la partida presupuestal que la Cartera destina al programa ha reflejado la voluntad de fortalecer su alcance y continuar promoviendo iniciativas que beneficien a la sociedad en su conjunto. “Estamos cerrando este año y cerrando el período de gobierno de cinco años con más de 400 convenios sociales en un programa que lo hemos logrado hasta triplicar los recursos, porque si bien no es tan conocido como las obras viales o las obras portuarias, es muy importante por lo que derrama a nivel social, y por eso es que se le ha dado la prioridad necesaria con todo el equipo de arquitectura para poder llegar a distintos rincones del país”, dijo. También destacó el sentido geográfico, “es decir, que se pueda llegar en igualdad de condiciones a todo el país y que distintos tipos de instituciones, ya sean deportivas, culturales, sociales, que trabajan en materia de salud, de discapacidad, de migrantes, que muchas veces no tienen el recurso para poder mejorar las instituciones o ampliarlas, con esta mano que le da el Estado pueden hacer las obras”.
Para cada una de las instituciones, la firma de un convenio de este tipo es todo un motivo de celebración, porque les permite avanzar, progresar, crecer, y son instancias que siempre se recuerdan en la vida institucional: el año en que se logró techar la cancha, cerrar el terreno, renovar la fachada, construir la piscina, etcétera. Pero a la vez también son instancias importantes para la comunidad, porque al este tipo de convenios venir atado a un compromiso de contraprestación, cediendo horario de utilización a otras instituciones u organizaciones civiles que no disponen de las mismas comodidades y acceden a ellas por esta vía, se pueden ver beneficiados un club de niños, un hogar de adultos mayores, un CAIF, en fin.
Pero además, hay en estos convenios un elemento dinamizador que es la obra pública en sí misma que se ejecuta, porque la adquisición de los materiales y la mano de obra son en general locales. Han sido más de 400 convenios y 20 millones de dólares que se han distribuido en las comunidades en las que estos se han ejecutado.

