Luego de la asunción de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos, la soja cerró la rueda de Chicago con importantes subas para sus precios y dio por inaugurada una etapa que se prevé muy volátil, según surjan rumores y decisiones políticas desde la Casa Blanca. El contrato de mayo subió U$S 12 y cerró a U$S 396 por tonelada.
Entre los factores de mercado que influyeron se destacaron, por insuficientes, las lluvias caídas en zonas agrícolas de Argentina y el atraso en la cosecha de Brasil por los excesos de humedad en el centro-norte del país.
En cuanto al “factor político”, aportaron a las subas la no imposición de aranceles a China desde el día de la asución de Trump, como se había especulado desde el triunfo del magnate en las elecciones de noviembre. En este sentido, el foco de análisis está puesto sobre México y Canadá, países a los que podrían imponerse aranceles de hasta el 25% desde el 1º de febrero. Desde la mirada del mercado sojero, una medida semejante podría afectar las compras estadounidenses de aceite de canola canadiense y favorecer un mayor uso de aceite de soja propio para compensar ese faltante.
En su primer mensaje, Trump enfatizó sobre la necesidad de estimular la exploración de más áreas en busca de petróleo y de gas. “Volveremos a ser una nación rica y será ese oro líquido bajo nuestros pies el que nos ayudará a lograrlo con mis acciones”. Y agregó: “Vamos a acabar con este nuevo Acuerdo Verde”.
En el espacio que deja la incertidumbre para especular, estos dichos podrían implicar un virtual veto oficial a invertir plata del Estado en la promoción –créditos fiscales– de las energías sustentables, como ser el biodiésel en base a aceite de soja, una industria con mucho menos poder de lobby que la del etanol.
En brasil
La Companhia Nacional de Abastecimento (Conab) relevó el avance de la cosecha de soja sobre el 1,2% del área apta, contra el 0,3% de la semana anterior y el 4,7% de igual momento de 2024. El atraso más importante se registra en Matto Grosso, donde la recolección progresó sobre el 1,5%, frente al 10,9% de igual momento del año anterior.
La consultora AgRural destacó que el avance de la cosecha en Matto Grosso es el más lento desde que la firma comenzó a relevar la evolución de las labores agrícolas, en el ciclo 2010/2011, por los excesos de lluvias.
Pese a los condicionantes ambientales, la Asociación Brasileña de Industrias de Aceites Vegetales (Abiove) elevó de 168,70 a 171,70 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la cosecha récord prevista para Brasil, al tiempo que incrementó de 104,40 a 106,10 millones de toneladas la proyección sobre las exportaciones de grano sin procesar. Estas cifras quedaron por encima de las calculadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de 169 y 105,50 millones, respectivamente y por la Conab, de 166,33 y 105,48 millones, respectivamente, en sus últimos informes mensuales.
El estimador privado Michael Cordonnier redujo de 52 a 51 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la cosecha de soja en la Argentina, pero mantuvo en 170 millones de toneladas su cálculo para Brasil. En su último reporte mensual el USDA proyectó la producción de estos países en 52 y en 169 millones de toneladas, respectivamente.
En la semana del 10 al 16 de enero, el USDA relevó despachos de soja por 973.145 toneladas, por debajo de las 1.357.370 toneladas del informe precedente y del rango esperado por los operadores, que fue de 1,25 a 1,60 millones de toneladas.
Trigo y maíz
El trigo también cerró con fuertes mejoras en las plazas estadounidenses y entre los factores que influyeron sobre el mercado se destacó la fuerte reacción bajista que vino reflejando el dólar luego del primer mensaje de Trump como presidente de Estados Unidos. En efecto, desde los 109,26 del cierre del viernes anterior a la asunción, el Índice Dólar se negocia en torno de los 107,80, mientras que la paridad entre el dólar y el euro, que terminó en 1,0271, rondó al cierre de la plaza granaria los 1,0430 dólares por euro.
Ese rumbo de la divisa estadounidense, que mejora la competitividad de las exportaciones de Estados Unidos, guardó relación con la no aplicación de aranceles y la atención se concentró sobre China desde el inicio de la nueva administración. La ralentización de las exportaciones desde la zona del Mar Negro se mantuvo como un factor alcista para el mercado internacional del trigo.
Para Rusia esto se agravará desde mediados del mes próximo, cuando entre en vigor el acotado cupo de 10,60 millones de toneladas para las ventas de trigo hasta el 30 de junio próximo. Además, se agregan a condiciones ambientales no del todo propicias para los cultivos de invierno rusos. El contrato de marzo ganó U$S 7 y cerró a U$S 205 por tonelada.
El maíz alcanzó el mejor nivel de precios desde mediados de octubre de 2023. Entre las razones de la nueva mejora se destacan una insuficiente cobertura de las lluvias registradas en la Argentina y la demora con la que evoluciona la siembra de la safrinha en Brasil. La posición marzo cerró en U$S 193 por tonelada.
Además, el mercado estadounidense reaccionó en modo alcista a la no aplicación de aranceles –aún sigue en pie la amenaza del 25% a México, principal comprador mundial de maíz y cliente cautivo de EE.UU. desde el 1º de febrero– y a la chance de que se habilite el uso del E-15 (corte de combustible fósil con 15% de etanol) durante todo el año. La veda a su venta aplica durante el verano por razones ambientales, tal como lo dispone el texto de la Orden Ejecutiva de Declaración de Emergencia Energética Nacional firmada por Trump.

