La falta de estacionamiento en Paysandú

El crecimiento del parque automotor durante los últimos años no es un misterio para nadie: basta con recorrer las calles sanduceras para ver una cantidad de autos nuevos, de todos los precios, tamaños y modelos que han cambiado sustancialmente nuestra forma de conducir y el propio tránsito.

A modo de ejemplo, muchas publicaciones especializadas señalan que los coches nuevos crecen un centímetro cada dos años, lo que está acarreando muchos problemas a la hora de estacionarlos, ya que supone un evidente ensanchamiento de los vehículos.

De acuerdo con el especialista Patrick Sisson, “aunque el estacionamiento a menudo se ve principalmente como un problema para Estados Unidos, un país centrado en el automóvil, es importante comprender que realmente es un problema global. A medida que aumenta el nivel de vida global y se acelera la urbanización, especialmente en India y China, las ciudades de todo el mundo están experimentando enormes picos en la propiedad de vehículos motorizados acompañados de demanda de estacionamiento. En India, el número de vehículos de motor privados creció casi un 400% entre 2001 y 2015, pasando de 55 millones a 210 millones. En China, a partir de 2017, hay una escasez de 50 millones de plazas de estacionamiento, según el gobierno central. Mientras tanto, el 76% de los españoles considera que la falta de aparcamiento es el mayor problema de movilidad que tiene su ciudad, según datos extraídos del “Informe Hábitos de Movilidad y Aparcamiento en España” elaborado por la aplicación EasyPark. Las ciudades enfrentan inmensos desafíos por el cambio climático y el aumento del calor, el crecimiento de la urbanización y la asequibilidad de la vivienda. Todos ellos empeoran por nuestra adicción al asfalto”.

La pregunta parece simple, pero encierra un desafío que se renueva cada vez que los automovilistas se suben a sus coches: ¿dónde encontraré lugar para estacionar? Se trata de una incertidumbre que crece día a día y que en ciertos lugares u horarios se vuelve francamente crítica. Pensemos, por ejemplo, no sólo en la denominada “zona azul”, sino también en los alrededores de la Corporación Médica de Paysandú (Comepa) o del Hospital Escuela del Litoral (HEL), e incluso arterias que antes ofrecían estacionamiento sin mayores inconvenientes pero que hoy se ven congestionadas con automotores (Avenida España, Bulevar Artigas, República Argentina, Leandro Gómez, entre otras).

El problema de conseguir estacionamiento no se trata únicamente de las demoras o molestias que le pueden causar a los automovilistas, sino que suponen un aumento de posibilidades de que se produzcan accidentes de tránsito con otros coches, con peatones, motociclistas o quienes utilizan su bicicleta para desplazarse.

En las últimas semanas se anunció la construcción de una gran superficie comercial en la zona de Plaza Varela, y la ampliación de la terminal de ómnibus y el respectivo centro comercial, sin perjuicio de los diversos edificios que se construyen en distintos lugares. A pesar de que estas novedades son siempre bienvenidas porque generan fuentes de trabajo, también deberían servir como una alerta sobre el desarrollo urbanístico de nuestra capital departamental. Como si fuera poco, varias automotoras ocupan amplios espacios de las calles estacionando los autos en venta, los que permanecen en esos lugares donde todo el día, imposibilitando el recambio de coches y con ello un tránsito más fluido y seguro. En el caso de actividades deportivas en el Estadio Cerrado “8 de Junio” o en el Estadio Artigas, el déficit de estacionamiento en la zona atenta directamente contra la concurrencia a espectáculos deportivos en ambas instalaciones.

En todos los casos mencionados existe además un aspecto que no puede ser pasado por alto: la seguridad. Estacionar lejos del lugar al cual se pretende concurrir (banco, oficina pública, lugar de trabajo, etcétera) implica un tiempo extra circulando en la vía pública con los riesgos de ser objeto de un robo a nivel personal o del propio vehículo, ya que muchas de las calles que se encuentran en la zona céntrica (y más aún en otros lugares) carecen de una adecuada iluminación, facilitando de esa forma el accionar de “los amigos de lo ajeno”.

Ante esta situación, el gobierno departamental no puede mirar para otro lado en esta problemática tan actual como grave y para ello debe propiciar la construcción de estacionamientos tarifados que le permitan a los conductores de nuestra ciudad recuperar las ventajas de utilizar sus coches, llegando rápidamente al lugar al cual deban trasladarse sin importar si deben estacionar a una gran distancia, lo que se vuelve especialmente problemático en días de lluvia o calor.

La legislación uruguaya declara promovida la actividad de construcción, ampliación y explotación de estacionamientos en determinadas zonas declaradas prioritarias de Montevideo, aunque se deberían realizar las gestiones pertinentes para que las nomas incluyan a zonas de la ciudad de Paysandú. A modo de ejemplo, los beneficios se aplicarán a las inversiones en equipos y máquinas, así como el costo de la obra civil destinada a integrar el costo de la inversión. Las actividades de construcción o ampliación son aquellas que impliquen un incremento de al menos 50 nuevas plazas vehiculares. Los beneficios tributarios incluyen todo tributo de importación o aplicable en ocasión de la misma, incluyendo el Impuesto al Valor Agregado (IVA), a la importación de equipos, máquinas y materiales destinados a integrar directamente el costo de la inversión promovida, importados directamente por la entidad cuyo proyecto haya sido declarado promovido, siempre que hayan sido declarados no competitivos con la industria nacional. Asimismo, se prevén beneficios en materia del Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE), Impuesto al Patrimonio (IP) y por crédito de IVA.

Corresponde a las autoridades departamentales poner manos a la obra para lograr la construcción de estacionamientos en algunas de las zonas más problemáticas en ese sentido, para lo cual deberán crearse todas las condiciones que ayuden a su concreción, como por ejemplo la exoneración de la contribución inmobiliaria por un período sustancial, ayudando a generar otro tipo de negocios en las mismas instalaciones que permitan alcanzar una ecuación económica redituable (mini mercado, lavadero automático de ropa, peluquería, etcétera).

Nuevos desafíos necesitan de soluciones igualmente desafiantes que dejen de lado los paradigmas que nos han guiado, como automovilistas a este tránsito que atenta contra nuestra calidad de vida, nuestra seguridad y, porqué no, contra nuestra salud mental. En efecto, el tiempo que los conductores para encontrar un lugar donde estacionarse genera estrés porque muchas veces tenemos una hora fijada de antemano y porque aunque no lo queramos, debemos interactuar con los demás vehículos con quienes nos disputamos ese lugar que aparece tarde, mal o nunca y que nos pone “los pelos de punta” mientras tratamos de encontrarlo.