Bajante del Paraná y el Uruguay impactan Fuertemente en reproducción de los peces

En los últimos días se acentuó la bajante del río Uruguay frente a nuestras cosas, debido a la reducción del vertido de la represa de Salto Grande, ante la falta de precipitaciones en la cuenca del río Uruguay. Si bien está lejos de los valores mínimos históricos, es bastante inusual para esta época del año. Debe recordarse por ejemplo que las inundaciones más grandes de que se tengan registro ocurrieron precisamente en otoño de 1959, en el mes de abril.

En Paysandú, en estos días el nivel se sitúa en el entorno de los 45 centímetros sobre el cero hidrográfico, mientras que en Salto-Concordia la altura no sobrepasa el metro diez centímetros. El caudal evacuado por la represa fluctuaba ayer entre los 902 y los 923 metros cúbicos por segundo. De esta forma es claro que no es de las bajantes más pronunciadas del “paterno”, desde que en oportunidades la erogación de la represa se situó apenas en los 600 metros cúbicos por segundo y el nivel ha sido de hasta 20 centímetros bajo el cero hidrográfico en Paysandú.

Sin embargo los caudales aguas arriba de Salto Grande se presentan muy reducidos, por lo que la situación en Paysandú difícilmente se revierta en el mediano plazo.

Medidas para la pesca en Entre Ríos

Mientras tanto, el gobierno de Entre Ríos dispuso la veda de pesca comercial, deportiva y artesanal en horario nocturno y la pesca comercial y artesanal durante las 24 horas los sábados, domingos y feriados en jurisdicción provincial del río Uruguay.

La resolución de la Dirección de Recursos Naturales y Fiscalización mantiene habilitada la pesca deportiva embarcada con devolución obligatoria y la pesca deportiva con caña o línea desde la costa sin devolución obligatoria, en ambos casos todos los días de la semana. La veda tampoco se aplica a la pesca con fines de subsistencia y de investigación.

El motivo es que el río Uruguay y el río Paraná siguen sufriendo “condiciones hidrológicas muy deficitarias para el éxito reproductivo” de los peces. La medida se aplica hasta que “nuevos informes indiquen lo contrario”. El río Paraná, con fuerte influencia sobre la pesca en el bajo río Uruguay, continúa muy por debajo de la situación de desborde de su llanura de inundación y de continuar este escenario se completarían cuatro años de “falla del reclutamiento de ejemplares en la baja cuenca”, explica la resolución fechada el 21 de marzo.

Peces juveniles ausentes


En este contexto, recientemente la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) directamente observó que los peces juveniles de las especies de interés comercial y deportivo “estuvieron ausentes” en los relevamientos.
Los informes del organismo binacional indican que el tiempo que lleva la bajante ya es equivalente al que aproximadamente demoran los peces para alcanzar la talla de primera captura. Y advirtieron que la pesca podría atentar contra el ingreso de “reclutas” necesarios para recuperar las poblaciones. La situación es inédita desde que se cuenta con registros, concluyeron los asesores de pesca y los departamentos de Ambiente y de Hidrología de CARU.
Asimismo, la CARU informó que la cuenca del río Uruguay espera un trimestre con lluvias levemente deficitarias, con persistencia de escenarios de “La Niña” o “La Niña Débil”. Si bien los niveles hidrométricos estarían por encima de los observados los años anteriores, de no registrarse una mejora significativa de los mismos, esta recuperación no sería suficiente debido a la acumulación de temporadas de sequía.