Los tres candidatos a la Intendencia de Paysandú por el Frente Amplio –Guillermo Caraballo, Mario Díaz y Natalia Martínez– coincidieron en destacar la importancia de que se radiquen en Paysandú inversiones que impulsen la generación de empleo y riqueza. No obstante, en relación al proyecto de planta de e-combustibles que propone HIF Global, difieren entre el rechazo concreto de Natalia Martínez a la aprobación “con cautela” y “asegurando la realización de todos los estudios de sus impactos”, en el caso de Caraballo y Díaz.
“HAY ESPERANZA, PERO TAMBIÉN ANGUSTIA”
El exintendente Guillermo Caraballo declaró que en su caso se muestra “cauteloso, porque hay mucha gente con expectativas de trabajo en su casa, hay esperanza, pero también hay angustia, y no hay que hacer declaraciones a la rebatiña”.
“Tengo claro que trabajo y protección del medio ambiente son prioritarios, si esto sucede vamos a estar todos del mismo lado de la vereda. Si generara trabajo y no afectara al medio ambiente, estamos todos de acuerdo”, aseguró.
No obstante aclaró que “el proyecto no se encuentra aprobado ni siquiera presentado ante los organismos que corresponde a nivel nacional. Esto será resorte del gobierno nacional del Frente Amplio, con los controles ambientales, sociales y territoriales correspondientes”.
Subrayó que en el caso de la Junta Departamental “lo que hizo fue aprobar la recategorización de dos padrones rurales, para la eventual instalación del proyecto de la empresa en esa localización. Si nos tocara ser gobierno departamental vamos a velar en todo momento por un desarrollo sostenible. Es decir un desarrollo con fuentes de trabajo con las garantías ambientales y sociales necesarias”.
“AVALO LA APROBACIÓN DADA POR LA JUNTA”
El exintendente en ejercicio Mario Díaz, por su parte, resaltó que “esta etapa de recategorización no implica necesariamente que el proyecto se realice, sino que despeja la Viabilidad de Localización y el inicio del proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) a realizarse en el Ministerio de Ambiente y en la órbita de la Dirección Nacional de Calidad Ambiental. El proyecto no ha entrado aún a Evaluación de Impacto Ambiental, y el proceso implica una serie de Autorizaciones en el marco del Decreto 349/005, el reglamento de evaluación de impacto ambiental y autorizaciones ambientales que implica un largo proceso”.
Destacó que “la recategorización de suelo está condicionada a la ejecución del proyecto (si no se concreta, los padrones vuelven a su categoría inicial). Esta cláusula permite con mayor seguridad, evitar cualquier especulación en el caso de que el proyecto no prospere”.
Recordó que “Uruguay ha iniciado un proceso de reconversión de la matriz energética que empieza en el 2005 logrando a la fecha el liderazgo en América Latina en generación de energía renovable y sin duda hay más camino por recorrer. Uno de ellos es la producción de hidrógeno verde más CO2 biogénico para producir e-combustibles, un producto con valor agregado que implica la producción de metanol y otros subproductos. Esto implica por un lado mayor inversión, innovación, desafíos, mayor cantidad de puestos de trabajo, pero por sobre todo hay que buscar la sostenibilidad del proyecto y la sustentabilidad en todas sus dimensiones sociales, económicas y ambientales porque a la larga si no logramos amalgamar todas ellas la sustentabilidad nos pasa factura”.
Mario Díaz pidió “trabajar con todos los actores” desde que más allá de la importancia de las fuentes de trabajo “también hay aspectos de innovación, investigación y desarrollo que impactan en el largo plazo en lo que hoy más nos preocupa: puestos de trabajo de calidad, acceso al trabajo de jóvenes y mujeres, nuevas oportunidades laborales, capacitación y formación laboral, educación laboral. Mejorar los ingresos de la población para mejorar la calidad de vida”.
“En síntesis –aseguró– avalamos la aprobación dada por la Junta Departamental para permitir que el proceso continúe y se estudien todos los impactos. Y sin dudas, de continuar y confirmarse la concreción del mismo, a la Intendencia de Paysandú le corresponderá un enorme desafío de seguimiento y vigilancia, además de articulación con todos los actores para mitigar los posibles impactos negativos que un proyecto de esta envergadura pudiera tener”.
“NO ES UN NEGOCIO BENEFICIOSO”
La edil departamental Natalia Martínez dijo que “la instalación de una refinería de combustibles sintéticos en la costa de nuestro río no es un negocio beneficioso para nuestro pueblo” y explicó que llegó a esa conclusión “después de haber conversado con organizaciones ambientalistas y sociales, de haber participado en lo que pretendió ser una audiencia pública y que en definitiva fue una exposición de la empresa HIF Global, luego de haber buscado información con diferentes académicos especialistas”.
“Nadie puede asegurar que la construcción de la planta va a necesitar de los 3.000 puestos de trabajo; dijeron que pretendían prolongar la construcción por hasta 36 meses, pero nada asegura que esto sea así. Luego de construida la planta los representantes de la empresa HIF refieren que van a trabajar allí 300 personas, de las cuales en su mayoría son técnicos capacitados y que no aseguran que esos puestos de trabajo sean para personas de la ciudad de Paysandú”, expresó Martínez.
Aseguró que “no estoy en contra de ninguna inversión y mucho menos de la generación de puestos de empleo genuinos para Paysandú que vaya si sabré que se necesitan”. Empero, llamó a considerar “el costo y sacrificio del medio ambiente, los costos que no se definen en el PAIC en cuanto a caminería, uso de rutas, de colector industrial y la afectación al corredor biológico por nada menos que 11 kilómetros desde los padrones recategorizados hasta la planta de ALUR”.
Dijo también que “falta información en cuanto al impacto ambiental y social. En cuanto a la inversión a la que hacen mención, de 6.000 millones de dólares, el memorándum de entendimiento dice que el Estado uruguayo debería ser garante de la empresa, cosa con la que tampoco estoy de acuerdo, ya que si la empresa fracasara los costos serán pagados por todo el pueblo uruguayo”.
“No digo que no al hidrógeno verde, digo que no en estas condiciones planteadas, poco claras y poco discutidas. Tenemos la responsabilidad como actores políticos de discutir el cambio de matriz energética con la seriedad y el respeto que merece nuestro pueblo, teniendo como centro su bienestar”, subrayó Natalia Martínez.
También destacó que “cuando desde la empresa hablan del asesoramiento de la Universidad de la República no pueden decir con qué áreas están trabajando y habiéndome comunicado con el doctor Fernando Zinola, experto en el tema, me refiere que con él nunca hablaron”.

