“Información de OPP es importante para erradicar ‘cucos’ de Rendiciones de Cuentas”

Cr. Alejandro Mega.

Según la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), el déficit presupuestal conjunto de las 19 intendencias alcanzó U$S 71 millones en 2023. Con respecto al año anterior, el resultado había sido superavitario en U$S 17 millones, y por lo tanto implica el deterioro más alto que presentó el conjunto de los gobiernos departamentales desde 2006, de acuerdo a un análisis del semanario Búsqueda. Entre los departamentos con superávit se encuentra Tacuarembó con U$S 7,9 millones e implica el doble que en 2022. La Intendencia redujo 7,5% el gasto y coincidió con una baja en los ingresos de 2,7%.

De acuerdo a este análisis, Florida tuvo U$S 1,5 millones en números positivos porque los ingresos crecieron 3%, por encima de los gastos (1,5%). Paysandú registró un superávit de U$S 2,6 millones porque abatió los gastos 13%, más de lo que bajaron sus ingresos a 5,4%. Salto, Treinta y Tres, Lavalleja, San José y Durazno mantuvieron en general su superávit, algunos con menor crecimiento al compararlo con 2023.

Canelones, Maldonado y Montevideo

Seguidamente el análisis se enfoca en las intendencias de Canelones, Maldonado y Montevideo. En el primer caso, explica que el mayor déficit se encuentra en tierras canarias con U$S 33,4 millones en 2023, cuando el actual presidente de la República ocupaba el cargo de intendente. El documento señala que es el peor resultado desde 2007 y es el más alto desde 1999. Sin embargo, el actual candidato a la Intendencia, Francisco Legnani informó –aún cuando ocupaba el cargo de secretario general— que había resultado superavitario en U$S 4,3 millones. Las diferencias son extrapresupuestales y refieren a obligaciones impagas, ajustes y diferencias de cambio por U$S 1,1 millones, así como a la ejecución de gastos que fueron financiados con endeudamiento por U$S36,7 millones, de acuerdo a la Rendición de Cuentas de la Intendencia. El asesor económico de la Intendencia canaria, Gabriel Camacho, dijo al semanario que el organismo nacional incluye los gastos financiados con endeudamiento, mientras que la comuna no lo hace. De lo contrario sería “inconsistente” porque cambia la lógica y no lo hace comparable con años anteriores. Explicó que “ponés un déficit que no tenés, cuando en realidad lo estás pagando a través de un fideicomiso” que dicha Intendencia utiliza desde 2011. El asesor agregó que el dictamen del Tribunal de Cuentas contextualiza esa diferencia. “Si un año presentamos un déficit, como indican los números de la OPP, la opinión del Tribunal debería ser otra”. La Intendencia de Maldonado presenta el déficit más alto, en tanto pasó de U$S 5 millones en 2022 a 20 millones, como consecuencia de un aumento real del gasto en 13% y destacó, además, la suba de 22% del pago de los intereses de deuda. El déficit se amplía hasta U$S24,9 millones, si este resultado se ajustara por obligaciones presupuestales impagas y por diferencias de cambio, asociadas al endeudamiento financiero enmarcado en una Rendición de Cuentas que aún no aprobó la Junta Departamental ni cuenta con dictamen del Tribunal de Cuentas. La Intendencia de Montevideo pasó de un superávit de U$S2,6 millones en 2022 a un déficit de U$S9 millones en 2023 y si se ajustaran por las partidas presupuestales se elevaría a U$S11,3 millones.

La entonces intendente –actual vicepresidenta de la República– Carolina Cosse asoció el déficit a un descenso de las tranferencias del gobierno nacional, que bajaron 29,6% respecto a 2019. Los ingresos globales de la Intendencia montevideana se encontraban 3,4% por debajo de su nivel ese año.

Posteriormente, el intendente Mauricio Zunino explicó que hay un atraso de $1.000 millones de uno de los “principales contribuyentes”, como es el gobierno nacional, en el pago de las tarifas de saneamiento de organismos vinculados con la administración central por $400 millones y de otras tasas y tributos de entes por $600 millones.

Conclusiones

El análisis concluye que en 2021 –primer año calendario de los gobiernos departamentales– el déficit fue mayor en las intendencias a cargo del Frente Amplio en 16,2%, donde además crecieron los ingresos 9% en promedio. En administraciones en manos del Partido Nacional el déficit fue 13,5%, con ingresos que se incrementaron 6,3% o del Partido Colorado, con un déficit de 14,2% e ingresos que crecieron 1,2%. Concluye que, mientras en los gobiernos frenteamplistas las tranferencias nacionales se redujeron 1,3%, en los gobiernos departamentales blancos aumentaron 3,3% y en la única administración colorada en Rivera, se incrementó 0,4%.
Los ingresos propios crecieron 12% en las intendencias frenteamplistas por encima de las blancas, que aumentaron 8,8% y en Rivera, el 2%.

Repercusiones locales

El edil del Partido Nacional, Alejandro Mega, hizo referencia a la nota de Búsqueda y reiteró su análisis efectuado a EL TELEGRAFO el 10 de enero pasado. “La OPP presentó un trabajo sobre la medición de los déficit de los gobiernos departamentales calculados de la siguiente forma: descontando el efecto de la inflación, convertidos a dólares y calculados en términos reales”. Explicó que “medida de esa manera, muestra una evolución positiva en la Intendencia de Paysandú cuando se descuentan los efectos de la inflación. De acuerdo al cálculo de la OPP, tiene un superávit de U$S2,6 millones y básicamente se debe a que abatió los gastos en 13% mientras que los ingresos se redujeron en 5,4%. Es decir, abatió más los gastos de lo que se redujeron los ingresos en términos reales. Esto muestra una gestión buena o muy buena, tal como lo dice la propia OPP”. Mega señaló que “es importante ver en la nota que el principal déficit de los gobiernos departamentales lo tiene la Intendencia de Canelones y en particular, la argumentación de esa Intendencia viene al caso con respecto al tema político muy en boga en Paysandú respecto al déficit de la Intendencia”. Recordó que “tal como lo expliqué hace poco tiempo en una nota en el diario, gran parte de ese déficit se explicaba por un financiamiento a largo plazo, tanto del fideicomiso así como viejas deudas que tiene la Intendencia de Paysandú con algunos organismos públicos. En particular, la Intendencia de Canelones sostiene que el fideicomiso no debería considerarse en el déficit porque básicamente no es un egreso sino que está financiado a largo plazo”.

Según Mega, “es más o menos lo que venimos diciendo. No se puede considerar que haya un déficit desde el punto de vista de cómo lo mire la contabilidad pública –ingresos menos gastos– porque, en definitiva, son gastos que serán pagados a largo plazo. Eso afecta el déficit en números, pero no desde el punto de vista financiero. La Intendencia no se ve perjudicada porque implican deudas a largo plazo. Es importante esta información publicada en el semanario respecto a los cálculos que hizo la OPP para tener más claras las cosas y erradicar los ‘cucos’ que pretende hacer el Frente Amplio respecto a las rendiciones de cuentas de la Intendencia de Paysandú”.

El diputado del Partido Nacional, Fermín Farinha, opinó en su cuenta en Facebook que “los números muestran estabilidad, reducción de gastos y buen resultado positivo en las cuentas departamentales. Los relatos y los discursos caen cuando se enfrentan a la realidad. En el último tiempo, la oposición ha intentado instalar la idea de una crisis financiera en Paysandú, una narrativa que se desmorona ante el peso de los hechos y así lo demuestra el estudio del semanario Búsqueda sobre la base de los datos de la OPP y el Tribunal de Cuentas”.