Para Bulanti, el nombre “Paysandú” podría ser fruto de un malentendido

Ingeniero agrimensor Leonardo Bulanti.

No es la primera vez que el ingeniero Leonardo Bulanti, integrante de la Comisión Departamental del Patrimonio Cultural, e investigador por cuenta propia de la historia y la cultura departamental, sale a discutir creencias o concepciones previas sobre nuestra ciudad y su historia. Ocurrió, por ejemplo, con los túneles, cuya existencia rebatió en un estudio que realizó junto a Jorge Pedoja. Esta vez el motivo de su desvelo fue el origen de la denominación de Paysandú, un interés que lo llevó por un periplo digital que dejará como frutos varios trabajos, de los cuales este, el titulado “Paisandú – Sandú – Paysandú. ¿cómo se origina? ¿de dónde surge?”, es el primero.
El libro, antes que nada, ya está circulando por internet en formato digital, que muy probablemente sea el formato definitivo, adelantó el autor a EL TELEGRAFO. De todos modos ya tiene previsto realizar algunas presentaciones “en instituciones amigas”, que serán anunciadas oportunamente.

BIBLIOTECAS

Este trabajo de Bulanti comenzó por un un paso obvio, pero que por tan obvio se suele dejar de lado: buscar en internet. Pero no buscar en Google o en otro buscador, buscar en bibliotecas que tienen contenido abierto.
“Existe la posibilidad de buscar por el título o por el contenido, porque el avance que hemos tenido en el tema digital es brutal. Te permite, por ejemplo, buscar un libro que contenga determinada palabra. Y empecé a bajar libros en PDF buscando la palabra ‘Paysandú’ o ‘Sandú’. Porque Paysandú en varios documentos y planos aparece como Sandú. Incluso nosotros nos llamamos ‘sanduceros’, cuando en realidad deberíamos ser ‘paisanduceros’, porque originalmente la primera vez que aparece Paysandú aparece con i latina y el acento en la u es grave, es para atrás”, señaló.
En ese proceso Bulanti descargó libros. “Bajé cientos de libros, todo lo del Archivo Artigas, todos los libros en que aparecen leyes y decretos, relatos de viajes de historiadores que han hablado por ejemplo de la Guerra Grande”, después empezó a clasificar el material con lo que fue encontrando en cada libro por temas y en su debido contexto, ordenado cronológicamente cuando tenían fecha.
Todo eso lo empezó a guardar en un archivo de texto, incluso con imágenes, “y me empezó a quedar una cuestión enorme. Entonces empecé a clasificar cosas que tienen que ver con la toponimia, con el nombre, con el origen de Paysandú”.

LIBRO

Así surgió este primer libro referido al origen del nombre, pero hay otros varios en proceso, adelantó. “Tengo semiarmado otro con relatos, comentarios, artículos de prensa, anécdotas, vivencias de Paysandú, como si fueran recuerdos. Ese es el segundo que estoy armando, también con imágenes. Voy a tener un tercero que es todo lo que lo que es histórico, que es el más gordo, tiene como cuatrocientas páginas, que no lo he tocado, porque ahora prácticamente terminé la selección y no quise incorporar más libros. Y después tengo otro con la parte de legislación sobre Paysandú: decretos, normas que también lo tengo con el material pero no lo he procesado”, indicó.
Este primer trabajo ya se está distribuyendo y Bulanti adelantó que la idea es que esté disponible en la Biblioteca Ceibal para su descarga en forma gratuita. Trata sobre el origen del nombre “Paysandú” desde las primeras referencias. “En este primer libro pongo algunas cosas que no son directamente sobre Paysandú porque antes del año 1749 no se conocía con ese nombre, pero habla de la región, de los nativos, de los indígenas, lo tengo que tener en cuenta porque es, digamos, la previa de Paysandú”, y da inicio luego con el conocido plano de José Quiroga en el año 1749 donde aparece por primera vez, y ahí empiezo a buscar de toponimia en muchos libros y documentos que hablan y que dan nombres parecidos a Paysandú”. El ejercicio es ir citando “por un lado los planos, hay unos que hablan solo de pasto, que geográficamente no coincide exactamente con nuestra ciudad, hice el estudio geodésico, topográfico, de distancias entre los elementos, y no coincide exactamente con Paysandú. El que sí coincide es el de Quiroga. Después hay otros planos que dicen Sandú, otro que dice separado, y de ahí fui tomando e incorporando”.

LLAMATIVO

A lo largo de 133 páginas Bulanti va sumando información: “interpretaciones, citas y lugares en el mundo, toponimia, en el mundo, orígenes, citas, parecidos, descomposición, curiosidades, traducciones, opiniones, recortes y transcripciones”, como anticipa en la apertura de la publicación. Más allá de curiosidades realmente novedosas, como la existencia de otros “Paysandú” en el mundo y especialmente en nuestro continente, pero no tan cerca nuestro, quizás uno de los temas más pasible de generar controversia es la teoría del autor sobre el origen de esa denominación.
“Hago una evaluación de cómo pudo haber surgido el nombre nuestro: hago un diagrama en el cual una persona habla diciendo cosas, otra escucha con otro idioma, con otra formación cultural, trata de eso que escuchó trasladarlo a símbolos, dígitos, letras, y termina escribiendo en un documento gráfico en un papel que era el soporte físico lo que escuchó y entonces ese es nuestro origen”, asume. “Yo entiendo que Paysandú lo escribió Quiroga en el mapa porque, o lo inventó al nombre, o lo copió de algún lado, o alguien le dijo ‘aquí es Paysandú’. Y andá a saber qué le dijo, si le dijo cualquier otra cosa y él entendió Paysandú en su idioma y así lo escribió. Arriba de los barcos venían alemanes, franceses, españoles, italianos y cada uno con su idioma materno, y en aquella época no existía la globalización, entonces dentro de España encontrás dialectos distintos”. Al fin y al cabo “lo que quedó es lo escrito por el europeo, porque el nativo no sabía leer ni escribir, así que tanto los nombres de los grupos étnicos, las tribus, las familias, los lugares, los relatos, todo está hecho por europeos”.

SINONIMIA

A lo largo de toda esta revisión Bulanti dijo haberse encontrado con múltiples coincidencias para la palabra “por ejemplo que predomina como sinónimo de arena, en cantidad de idiomas parece como arena, hasta en el latín también predomina la traducción como caja, cajón, ataúd, sándwich o emparedado, o como pecho. Eso es lo que predomina además de otras acepciones”. En cuanto a la palabra pai, el autor repasó que la halló asociada “con padre, con pastel, con pago, con ir de un lado a otro o trasladarse. En ningún momento encontré que pai significara ‘paso’. Entendido por paso cruzar de un lado al otro de un río, o cruzar longitudinalmente de norte a sur, por ejemplo como en el Paso Almirón. Pero lo importante es que no encontré en ningún momento que fuera paso”.
Otra posibilidad que destacó fue que se tratase de un vocablo de origen guaraní. “En el guaraní en ningún documento encontré la palabra tal cual. No existe. Eso es importante porque se habla mucho, pero, ¿por qué tiene que ser guaraní?”, se preguntó.