Nuestra ciudad resultó ser la elegida para inaugurar el ciclo 2025 de seminarios sobre propiedad intelectual, organizado por la Cámara de Lucha contra la Piratería y el Contrabando (Calpyc) y el estudio Cervieri Monsuárez. La instancia, que se realizó en el Gran Hotel Paysandú, reunió a autoridades de la Policía Nacional, Prefectura, Policía Caminera, Fiscalía y especialistas en el área.
El evento se centró en los desafíos que plantea la piratería en el entorno digital y en las estrategias para combatir el comercio ilícito en la frontera con Argentina, un punto estratégico donde el contrabando de mercaderías falsificadas es recurrente.
“Paysandú fue seleccionado como la primera ciudad para comenzar el ciclo de seminarios de este 2025 porque su cercanía con Argentina lo indica como uno de los lugares donde el ingreso de mercadería de forma ilegal es recurrente”, explicó Daiana Pereira, abogada del estudio Cervieri Monsuárez y representante de Calpyc.
Contrabando y nuevas tecnologías
Durante una conversación con la prensa, Pereira detalló que entre los productos más incautados en la región se encuentran prendas de vestir, calzado y productos de higiene personal, como champú y pasta de dientes. “Son productos provenientes de Argentina o Brasil que ingresan a Uruguay para luego ser distribuidos”, señaló. Sin embargo, uno de los desafíos actuales es el comercio electrónico, que ha ampliado las fronteras de la piratería y el contrabando. “Hoy en día, a través de una red social es muy difícil determinar quién está detrás de una venta ilegal. El anonimato es uno de los fenómenos más comunes y las autoridades deben investigar a fondo para identificar a los responsables”, advirtió Pereira.
Y se explayó: “El fenómeno de internet ha servido para acercar, para comunicarnos, para estar más cerca, para poder tener acceso a otro comercio. Pero obviamente que desde el punto de vista de la piratería también ha ayudado a que se desarrollen nuevos medios para vender productos falsificados, ofrecer servicios ilegales. Ello conlleva un esfuerzo más grande, no solamente de los propios titulares de los derechos que son quienes tienen que tratar de desarrollar nuevos mecanismos de protección, sino también para las autoridades que en muchas ocasiones enfrentan un proceso judicial muy lento en relación a la tecnología”.
Para enfrentar este problema, el estudio Cervieri Monsuárez ha desarrollado un software llamado Horus, que permite detectar publicaciones en plataformas digitales que infringen derechos de propiedad intelectual. “La tecnología avanza a un ritmo acelerado y a veces los procesos judiciales no logran seguir el mismo ritmo. Por eso, el trabajo conjunto entre el sector público y privado es fundamental”, añadió la abogada.
El rol de las autoridades en la lucha contra la piratería
El seminario puso énfasis en la cooperación entre organismos estatales y privados para enfrentar el comercio ilícito. Calpyc trabaja en conjunto con la Fiscalía, Aduanas, Prefectura, la Policía Nacional y Policía Caminera, brindando capacitaciones para mejorar la detección de productos falsificados y los procedimientos de incautación.
“Muchas veces, el precio o la calidad de un producto pueden ser un indicio de falsificación. Detrás de estas ventas hay otros delitos, como estafas, robo de datos personales e incluso clonaciones de tarjetas de crédito”, alertó Pereira.
Para denunciar este tipo de actividades, Calpyc ofrece un formulario en su sitio web donde los consumidores pueden reportar productos falsificados. Posteriormente, la información es analizada y, si corresponde, se inicia una denuncia penal ante las autoridades competentes. El seminario, declarado de Interés Ministerial por el Ministerio de Educación y Cultura, incluyó un taller práctico en el que se enseñó a los participantes a distinguir productos originales de falsificaciones. Con este tipo de iniciativas, Paysandú se posiciona como un punto clave en la lucha contra el comercio ilegal y la protección de la propiedad intelectual en Uruguay.

