Solicitada: Caballos sueltos… “nunca aprendimos nada”

He mandado un sinfín de registros fotográficos desde hace años a EL TELEGRAFO, con el fin de sensibilizar a las autoridades departamentales, como a otros organismos llámese Ministerio del Interior, MGAP, ONG en defensa de los animales, y también por supuesto, poner en conocimiento de la población sanducera, el flagelo que nos atañe desde hace ya décadas, que es el de los caballos sueltos.
Hace 19 años que vivo en la ciudad de Paysandú, hace 19 años que vengo observando caballos sueltos, caballos atados, caballos en las plazas, caballos en las calles, caballos en la ruta, caballos en los parques municipales, caballos por toda la ciudad. Caballos hasta en la sopa, y miren que me encantan los caballos, pero no corresponde tener animales atados o sueltos en la vía pública.

Como es de público conocimiento, en setiembre del 2024 un muchacho embistió un caballo en Avenida de las Américas, y todos sabemos que está internado en el CTI muy, pero muy complicado su estado de salud, con condiciones motrices básicas irrecuperables. Recientemente, su padre, el cual venía por Avenida Dr. Roldán hacia el CTI a cuidar a su hijo, embiste nuevamente un caballo suelto (parece un chiste).
La verdad es que no hay palabras para expresar la indignación, la bronca y la amargura con dicha situación, y más aún con la publicación en las redes sociales por parte de la Intendencia de Paysandú, deslindándose de TODA responsabilidad de esta situación, un comunicado totalmente para la “tribuna”. Adjunto enlace de la publicación de la Intendencia de Paysandú.

Es un disparate lo que publicó la Intendencia de Paysandú, más que disparate una tomada de pelo, y los invito a analizar lo expresado por ellos en Instagram. Solo el primer párrafo es una joya, sin desperdicio, y muestra un cinismo y una inmoralidad total. Dice así el primer párrafo: “Sensibles ante una problemática de la que no se es directamente responsable, la intendencia incrementará el número de arrieros para colaborar con el MGAP y el Ministerio del Interior, quienes por ley son los responsables de la retención y disposición de animales sueltos en la vía pública”.
Sin lugar a duda, que hay mucho “pienso” de abogados detrás de estos párrafos tan bien redactados, pero repito, con un cinismo descarado. Y ¿por qué opino esto?, porque al parecer se enteró el 22 de marzo la Intendencia de Paysandú de que hay problemas con los caballos sueltos, se ve que tiene bien recorrido Paysandú, las calles, los parques, las veredas, y se ve que tienen una vista privilegiada, que recién se enteraron de que tenemos un problema con los caballos sueltos. Qué lástima que en el traspaso de mando entre los intendentes no se comentaron que aún no han resuelto dicho problema.
Continuando con el análisis del párrafo redactado por la Intendencia de Paysandú, queda bien clara la habilidad de dicha municipalidad para sacarse el lazo, y trasladarle toda la responsabilidad al Ministerio del Interior y al MGAP. Ahora yo me pregunto: uno cuando se es intendente, se recorre, se ve los problemas, se lee el periódico local, y nunca nadie le señaló las más de 300 fotos de caballos sueltos a la Intendencia que se vienen publicando hace años y años en EL TELEGRAFO.

Analizando en frío dicha situación, tenemos cuatro actores o entidades públicas para atacar dicho tema, que lo que uno esperaría es que trabajen de forma conjunta para resolver dicho tema, entre ellos tenemos: 1) Intendencia de Paysandú, 2) Ministerio del Interior, 3) MGAP y 4) Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA); si amigos, así como lo leen, cuatro entidades para que “alguno” le ponga la cascabel al gato o por lo menos trabajen de forma conjunta. Ahora, ¿nadie le dio la capacidad para armar un plan de trabajo en conjunto? O tal vez son pocas las instituciones que están a cargo de dicha labor, y estamos esperando que se cree un nuevo Ministerio, que bien podría llamarse Ministerio del Caballo Suelto, una nueva institución para que se ponga a trabajar con dicha problemática.

Yo entiendo que la Intendencia tiene la facultad y potestad de trabajar en conjunto tanto con el MGAP, así como con el Ministerio del Interior y con el INBA, por lo tanto, mi pregunta hacia la Intendencia es, ¿qué han hecho al respecto? ¿Se movilizaron con estas instituciones para sacar los caballos sueltos de las calles de Paysandú? ¿Cumplieron con el objetivo? La respuesta, ya la sabemos y a los hechos me remito, la sabe el pobre muchacho internado y ahora recientemente su padre. ¿Qué hicieron los intendentes que precedieron a dicha intendencia? No hicieron nada, absolutamente nada, por lo tanto, esto no es un tema de partidos políticos, esto es un tema de incapacidad y de costo político, que lamentablemente lo pagan vidas humanas. Por salvar el pelo y seguir en la carrera política, no se toman las medidas que se tienen que tomar, y así estamos.
Me viene a la mente, una frase del expresidente Luis Lacalle Pou, ante una pregunta de un periodista sobre la reforma de la seguridad social en época de pandemia, la respuesta fue la siguiente: “Si un gobernante mide el costo político cuando hay algo necesario, es muy egoísta”. Parafraseando la canción que tocan los rochenses Sol y Palma, tal cual que en tema de caballos sueltos en Paysandú… “nunca aprendimos nada”.

Martín Rodríguez Díaz