Celebran la Noche de San Juan en plaza Bella Vista

La actividad tendrá lugar en “el pozo”, el sector de la plaza situado en los fondos del Centro Cultural Bella Vista, sobre calle Larrañaga.

Como en años anteriores, en Plaza Bella Vista se celebrará la Noche de San Juan a través de un encuentro de vecinos que se reunirán alrededor de una fogata. La actividad tendrá lugar el martes 24 por la noche, en el espacio conocido como “el pozo”, ubicado sobre calle Larrañaga entre Monte Caseros y Zorrilla. El ingreso será por la Biblioteca “Enrique Chaplin”, del Centro Cultural Bella Vista.
Organizada en el marco de las propuestas que impulsa la subcomisión de Cultura del Centro Cultural, la celebración busca recrear las experiencias vividas en 2023 y 2024, con una invitación abierta a todos los vecinos del barrio y a quienes deseen sumarse desde otros puntos de la ciudad. Música en vivo, cuentos, poesías y danzas se compartirán alrededor de la fogata, a la que se invita a llevar instrumentos, algo de madera para quemar, y ganas de compartir.

“La idea es que sea una convocatoria similar a las de los años anteriores: encontrarnos alrededor del fuego, en sintonía con un ritual ancestral, cuyos orígenes se pierden en la historia”, dice Marcelo Goyos, uno de los impulsores de la propuesta. “Y juntarnos a celebrar. A celebrar el encuentro, a celebrar lo que cada uno quiera aportar, además de llevar algo de madera o de leña para quemar, ideas que se tengan para transmutar o transformar”, agregó. “Está también lo que se hace desde hace muchísimo tiempo, por lo que sabemos y nos han contado: aquello de escribir deseos o situaciones personales que quieran ser transmutadas, para después volcarlas al fuego y que el fuego haga su trabajo, y la propia magia de la noche también”.
Goyos subraya el carácter espontáneo y abierto de la actividad, que se extenderá desde las 20 a las 22, aunque quienes deseen hacerlo pueden llegar un poco antes. “Vamos a estar a partir de las 19 ahí, y a las 20 prenderemos el fuego. Aquellos que tengan un instrumento, que lo puedan traer; los que tengan una canción, una poesía, un cuento, una danza, lo que sea, para compartir en esas dos horas, desde que se prende el fuego hasta que se apaga”.

 

 

La propuesta también apunta a recuperar formas de reunión, encuentros y cercanías que en el mundo actual no están tan presentes. “Como comentábamos el año pasado, hoy en día el hecho de juntarnos alrededor del fuego es un acto revolucionario”, reflexiona Goyos. “Algo que era muy común en otras épocas, hoy es muy poco habitual. Y lo consideramos necesario, para estar cerca, transmitirnos ideas, contarnos historias, reír juntos, pasarla bien…”
En resumen, se busca que sea una celebración viva, compartida y sencilla, donde cada uno puede aportar su presencia, su voz o su escucha. “Más allá del ritual, que conecta con nuestra ancestralidad y con nuestra historia, se trata de rescatar eso, para que no se pierda el vínculo con nuestra propia historia, de linajes, de pueblos… Esa es la idea esencial de todo esto: contar con nuestra propia historia”.