En el marco de la campaña para la elección de rector de la Universidad de la República, prevista para el 18 de junio, Gregory Randall recorrió las sedes del Cenur Litoral Norte en Salto y Paysandú. El claustro universitario deberá elegir entre cuatro postulantes. En diálogo con EL TELEGRAFO, el docente y exprorrector de la UdelaR planteó su visión para una gestión que, al menos en esta primera etapa, se extenderá apenas por un año y medio.
“Es un tiempo corto, es una elección corta como usted dice, pero nosotros estamos pensando en una perspectiva de largo plazo”, afirmó Randall, quien propone dedicar el año 2026 a cuatro discusiones estratégicas. La primera apunta a construir un horizonte compartido para la Universidad, a partir de la situación actual y las transformaciones acumuladas desde 2006, cuando comenzó la expansión al interior del país. La segunda refiere a un eventual cambio de la Ley Orgánica, especialmente en lo que refiere a la participación de los centros universitarios regionales en los órganos de gobierno.
Las otras dos discusiones que propone para 2026 refieren a asuntos clave de la vida institucional. Una de ellas es “bajar a tierra los acuerdos sobre los criterios de evaluación de la función docente”, y la otra impulsar un código de ética que establezca con claridad qué conductas son aceptables y cuáles no en el marco universitario.
PRESUPUESTO Y CONSOLIDACIÓN
Randall advierte que, tras la elección, la tarea urgente será acompañar el debate presupuestal en el Parlamento. “Va a estar marcado por el presupuesto. Al día siguiente de ser electo, quien sea rector va a tener que ponerse a la cabeza de la lucha presupuestal junto con todos los universitarios”, aseguró.
El pedido presupuestal asciende a 300 millones de dólares y, según explicó, no tiene como propósito crear nuevas carreras, sino asegurar la calidad de las que ya existen. “Queremos plata para hacer las carreras que estamos haciendo bien”, dijo. Según sus datos, en 2006 la Universidad tenía 70 mil estudiantes; hoy son más de 160 mil. En el Interior, se pasó de 3.000 estudiantes en la región Litoral Norte a 15.000, con carreras como Medicina o la nueva Licenciatura en Informática que muestran gran crecimiento.
“El salario de nuestros docentes es el más bajo de la función pública. Un grado 1, 20 horas, gana 22 mil pesos”, señaló. En ese sentido, la propuesta es que el salario base alcance al menos los 30 mil pesos. Actualmente, el 65% del plantel docente se concentra en los grados 1 y 2.
Además de la presión salarial, Randall remarcó que el crecimiento de la matrícula no ha sido acompañado con recursos humanos ni materiales.
“Hemos aumentado muchísimo lo que hacemos”, pero “los recursos no han acompañado”, afirmó. “Incluso en el último período tuvimos una reducción del 5% del presupuesto universitario”, recordó.
CONSOLIDAR MÁS QUE INAUGURAR
El enfoque de su candidatura está puesto en fortalecer lo construido, antes que abrir nuevas líneas de expansión. “La prioridad no está definida regionalmente, sino que tenemos que consolidar algunos procesos que han crecido demasiado sin el apoyo presupuestal correspondiente”, explicó. Entre ellos mencionó situaciones críticas tanto en Montevideo como en sedes del Interior, donde la masividad y la escasez de recursos están generando “situaciones difíciles”.
En este sentido, valoró el avance de las obras del nuevo edificio universitario en Paysandú, pero advirtió que los recursos para limpieza, vigilancia, secretaría y horas docentes aún no están garantizados.
VIDA UNIVERSITARIA Y BIENESTAR
Entre sus propuestas, Randall planteó la creación de un nuevo prorrectorado de vida universitaria, orientado a fortalecer el sistema de becas, los espacios de cuidado y el bienestar emocional. “Hoy podemos dar apenas el 50% de las becas estudiantiles a personas que realmente las necesitan”, indicó.
También prevé desarrollar un sistema de apoyo a la salud mental, ante el impacto que genera la sobrecarga de tareas. “El estrés que generan en los docentes y funcionarios atender tan enorme masividad y exigencias sin los recursos está generando tensiones muy grandes y problemas de salud mental de muchos compañeros y compañeras”, advirtió.
Finalmente, propone dinamizar la vida cultural en los espacios universitarios, a través de actividades regulares de teatro, música y otras expresiones abiertas a la comunidad. En su opinión, eso “va a hacer una universidad más vivible, más habitable por su gente”, dijo.
Durante la entrevista, Randall insistió que si no acompaña el presupuesto “procesos que están realmente en situación de mucha dificultad, quizas tengamos que pasar a pensar seriamente si no hay algunas cosas que tenemos que cerrar momentáneamente hasta que llegue presupuesto. Estamos hablando en ese nivel de situación”, advirtió
EXPERIENCIA Y CONVICCIONES
Consultado sobre por qué debería ser electo, Randall apeló a su trayectoria durante el proceso de desarrollo universitario en el Interior entre 2007 y 2014. “Fui capaz de establecer el diálogo con todos los sectores de la Universidad, con las fuerzas políticas del Interior, llegar a acuerdos y trabajar efectivamente para que se hiciera realidad un proyecto tan complejo como fue el desarrollo de la creación de los Cenures”, afirmó.
Además, destacó su estilo de comunicación directo. “Hablamos claro, sin medias tintas. A veces eso molesta, pero es la forma de comunicarnos honestamente con los universitarios y con la sociedad en general”, señaló.
Reafirmó también su defensa del cogobierno y la autonomía universitaria, entendidos como condiciones esenciales para construir consensos y avanzar. “Si algo me define, es hacer cosas”, concluyó.

