Los transportistas de carga reunidos en la Cámara Autotransporte Terrestre Internacional del Uruguay (Catidu), y en especial quienes operan a través del Paso de Frontera de la ciudad de Fray Bentos, han hecho pública su “profunda preocupación y rechazo” frente a las disposiciones del Decreto 175/023 del Poder Ejecutivo, por el que se otorgó a la empresa Ciemsa la ejecución de obras de mejoramiento en el paso fronterizo, a cambio de la concesión por 20 años del estacionamiento, el área de comidas y el free shop. Estas obras ya fueron realizadas —se inauguraron recientemente, de hecho— y supusieron una inversión del entorno de los U$S 14.000.000. Los camiones que ingresan al predio, ya sea que entren o salgan del país, cargados o vacíos, deben abonar una tarifa que actualmente es de $ 850. El transporte de pasajeros y los vehículos particulares también tienen que abonar, solo que en ese caso disponen de una tolerancia de dos horas, que no se aplicó al transporte de carga, lo que consideran una discriminación.
GESTIONES
Gastón Landa, gerente de Catidu, indicó a EL TELEGRAFO que las gestiones frente a esta situación que consideran injusta se iniciaron ante el gobierno anterior. “Empezamos a tener reuniones con el Ministerio de Defensa con las autoridades anteriores, en noviembre del año pasado, previo a que se empezara a cobrar”, lo que ocurrió el 2 de diciembre. Previo a ello, dijo, “hubo algunos contactos de Ciemsa con alguna empresa, pero fueron particulares, no fueron a la Cámara, para comentarles y a sondear la opinión”. De buenas a primeras se entendió que el cambio era favorable y que el Paso de Frontera necesitaba esas mejoras. “Era totalmente un desastre, era de tierra, con pozos, con barro. Entonces veíamos con muy buenos ojos el tema de que se hiciera toda la explanada nueva. Con lo que no contábamos era que iba a ser a cargo del transporte nacional”. En este gobierno se le pidió una reunión a la ministra de Defensa, Sandra Lazo, “que aún no nos ha dado la reunión. Nos reunimos con la gente de Paso de Frontera. Todos con quienes nos reunimos entienden que tenemos razón, pero ‘marche preso’ por ahora”.
NÚMEROS
Desde diciembre pasado se comenzó a cobrar una tarifa de $ 800 a cada camión que ingresa al predio, tarifa que se incrementó en enero de este año a $ 850. En la declaración agregan un cálculo que indica que “considerando un promedio de 400 camiones diarios, esto representa $ 340.000 por día, lo que equivale a aproximadamente U$S 8.500 diarios (a un tipo de cambio estimado de $ 40 por dólar). En términos anuales, este ingreso alcanza los U$S 3.100.000 y, proyectado a 20 años, supera los U$S 62.000.000, solo por el cobro al transporte de carga”. Expresan además que de esta forma queda en evidencia “el desequilibrio de la ecuación económica del contrato de concesión en beneficio de empresa privada que recupera su inversión inicial en menos de cinco años y obtiene un retorno varias veces superior, sin considerar los ingresos adicionales que obtiene por la explotación del área de comidas y el free shop, en gran medida a costa del transporte de carga”. Pero además, para las empresas esta tarifa se suma al costo del peaje. “El otro día en la interna conversamos que un camión que salga de Uruguay y vuelva, así en el aire necesita 200 dólares, porque tenés 85 dólares del peaje de la CARU, y esa plata del peaje ¿adónde se vuelca? ¿En algo para el paso de fronteras, para infraestructura? Nunca no se vio nada. Porque me imagino que el puente ya está, debe estar, más que pago en todos estos años”, afirmó Landa. Además esta tarifa se aplica por igual al camión cargado que al vacío. “Te imaginas un camión que va en lastre, que entra nomás, lo único que hace, porque un trámite de un camión en lastre son 15 minutos, porque solo pasa, digamos”.
IMPACTOS
También enumeran una serie de consecuencias generadas por el formato de concesión, como “un enriquecimiento indebido, desproporcionado y sostenido” para la empresa, “un perjuicio económico directo al transporte de carga nacional e internacional”, así como “una injusticia flagrante en el tratamiento diferencial entre distintos tipos de usuarios”. También señalan que mientras los camiones pueden estar en el predio entre 15 minutos y 4 horas, en promedio, se les cobra por una estadía de 24 horas”. De esta forma los transportistas, reunidos en Catidu exigen: “la revisión de la aplicación urgente del Decreto 175/023” y “la eliminación del régimen tarifario actual al transporte de carga”, en el entendido de que “el transporte de carga no puede seguir financiando —con sobrecostos y sin voz— modelos de negocio diseñados para el beneficio exclusivo de terceros. Uruguay necesita desarrollo, pero también equidad”.
SERVICIOS
Por otra parte, Landa dijo que hay quejas de parte de los camioneros con respecto a los servicios que se ofrecen, y detallan problemas como el acceso al agua caliente. “El movimiento se concentra después de las cinco de la tarde, cuando Argentina libera todo. Entonces los camioneros que entran llegan a Uruguay y hacen los trámites de 6 a 8, y es cuando más se van a bañar. Y se bañan con agua caliente los diez primeros”. También pasa que después de determinada hora los baños se cierran, al igual que el área de comidas, “o sea que cobran por 24 horas y el servicio que deberían de dar es por 24 horas, pero tampoco lo dan” y sumó inconvenientes que han ocurrido con el sistema de cobro, “que vive teniendo problemas, se vive rompiendo” y los choferes tienen que solucionar como puedan.
“PAYSANDÚ COLAPSARÍA”
Consultado respecto a si sería una alternativa comenzar a emplear el paso por el puente General Artigas, Landa dijo no creer que la diferencia lo justifique, pero que además significaría el colapso de paso en Paysandú. “No está preparado el Paso de Frontera en Paysandú para recibir la cantidad de camiones que recibe Fray Bentos, y no es solo el transporte uruguayo sino también el argentino, el brasilero, el boliviano, el paraguayo, todo el que cruza”.
Por otra parte, considera que esta decisión uruguaya podría dar lugar a que en Argentina se tomara una decisión similar para mejorar la infraestructura de Gualeguaychú. “Quién quita que Argentina mañana arregle ahí la zona de Gualeguaychú y quiera cobrar también. Fray Bentos debería ser un Área de Control Integrado, los dos países deberían estar en la cabecera uruguaya, pero Argentina nunca, en todos estos años, lograron que se viniera”, dijo. “Vos ves la infraestructura que hay ahí, le dicen Las Chapas, imaginate. La infraestructura que hay es lamentable. Si se les da por arreglar algo, imaginate que van a cobrar, con el antecedente de Uruguay”.

