Se cumplen 10 años de la publicación de la Carta Encíclica “Laudato Si del Papa Francisco sobre el cuidado de la Casa Común.
En ese marco hacemos una invitación a celebrar y agradecer este documento que nos ayuda a repensar las rutinas de vida y de producción conscientes de la necesidad de cuidar la creación y de favorecer la reflexión sobre una ecología integral que cuide a la persona humana y su desarrollo.
Las nuevas generaciones son mucho más cuidadosas de la creación y de promover acciones de concientización en relación con el uso del agua y de la tierra.
Agradecemos tantas iniciativas de difusión y puesta en practica de las grandes intuiciones de esta encíclica
Como decíamos en el documento de la Conferencia Episcopal “Libertad Justicia y compasión en el alma de nuestro pueblo:” El cuidado de la Casa común, al que nos invita el papa Francisco, y al que nos hemos referido, es una responsabilidad de todos, que tiene que ver con el presente y el futuro de la humanidad. Sabemos que abarca diversos aspectos como la finitud de los recursos naturales, el cambio climático y el uso que hacemos de los bienes. También en nuestra realidad nos vemos enfrentados a situaciones preocupantes, que exigen una respuesta y compromiso para los que todos debemos educarnos”.
Redoblemos pues el esfuerzo de trabajar y educar en el cuidado de esta creación que Dios nos dio como un don para proteger.
El lema para la Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la creación es “Semillas de Paz y esperanza”.
En este mundo herido por las guerras, algunas de una crueldad inusitada, donde las poblaciones civiles no son respetadas y donde abunda la injusticia con los más débiles este aniversario es una invitación al compromiso donde todo pequeño gesto importa.
Que creativamente en nuestras comunidades busquemos la forma de vivir este aniversario que nos compromete a todos.
