Condenaron al presunto abusador de una niña de 12 años, pero por otra causa en su haber

La Justicia condenó al hombre que la noche anterior había sido escrachado por vecinos en la vivienda donde residía, en la zona sureste de la ciudad, tras ser señalado públicamente como responsable de cometer abusos sexuales en perjuicio de su hijastra de 12 años. Sin embargo, fuentes judiciales precisaron a EL TELEGRAFO que la causa por la cual fue procesado no guarda relación con la denuncia popular, y de la cual continúan las investigaciones.

En esta ocasión, fue condenado por haber incumplido en reiteradas oportunidades la orden judicial de no acercarse a la madre de la menor, con quien mantiene una causa anterior en el ámbito del Juzgado de Familia. Este incumplimiento fue descubierto por la Policía al concurrir al domicilio en cuestión, donde se desarrollaba una concentración vecinal, y constatar que el hombre se encontraba en el lugar sin tener permitido estar cerca de la mujer. Por tal motivo, fue trasladado a una dependencia oficial y, en la víspera, conducido a la sede penal.

ESCRACHE Y CONCENTRACIÓN

Tal como informara la edición anterior, en la noche del jueves se vivieron momentos de tensión en la intersección de Grito de Asencio y Naciones Unidas, cuando un numeroso grupo de vecinos se concentró frente a una vivienda para escrachar a una pareja acusada de haber cometido un presunto delito contra una niña de 12 años. La menor permanece internada en el Hospital Escuela del Litoral, donde –según trascendidos– se habrían constatado indicios del hecho que es objeto de investigación.
La manifestación derivó en la intervención de personal policial, que debió custodiar la finca y proceder a retirar a la pareja, en medio de gritos y pedradas. Los manifestantes acusaban al hombre de haber abusado de la niña durante unos cuatro años, y señalaban a la madre como cómplice del hecho.
La violencia no terminó allí. Un grupo exaltado de manifestantes ingresó a la vivienda y causó destrozos en las pertenencias de la familia –incluidas las de otros menores que residen en el lugar–, sacó objetos a la vereda, les prendió fuego y, aprovechando el caos, robaron otros elementos.

La pareja fue posteriormente conducida a la Unidad Especializada en Violencia Doméstica, donde prestaron declaración sobre los incidentes. Sin embargo, la atención se centró en el hombre, ya que había incumplido una medida cautelar que le prohibía el contacto con su expareja, por lo cual quedó detenido a la espera de resolución judicial.

Desde el mediodía de la víspera, la Policía instaló vallas de contención en la cuadra de la Fiscalía Departamental, ubicada en Dr. Luis Alberto de Herrera entre Uruguay y Florida, adonde fue trasladado el detenido bajo un importante operativo de seguridad. Allí comenzó a reunirse un grupo de personas que pedía justicia por el presunto abuso. Todo indicaba que el hombre sería indagado por esa causa; sin embargo, dentro del edificio la situación era distinta.

Finalizada la primera instancia, el imputado fue conducido a la sede penal, en medio de una multitud que exigía justicia. Allí, el juez dispuso su formalización por “continuados delitos de desacato” y le impuso una pena de seis meses de prisión en régimen de libertad a prueba.

Consultado por EL TELEGRAFO, el fiscal de Segundo Turno, Dr. Joaquín Suárez, explicó que “la denuncia de público conocimiento sobre el presunto abuso a la menor está siendo investigada por la Fiscalía de Primer Turno. Naturalmente, se trata de una investigación de mediano y largo plazo, que implica pericias y declaraciones anticipadas, por lo que no siempre avanza con la celeridad que la gente espera”.

En relación a los hechos ocurridos en la noche del jueves, Suárez detalló que “al momento de la manifestación frente al domicilio del imputado, la Policía constató que el hombre estaba acompañado por su expareja, sobre la cual pesaba una medida cautelar de prohibición de acercamiento. Esa situación motivó su detención en flagrancia”. El fiscal agregó que “ya existían antecedentes de acercamientos, por lo que se formalizó su situación por desacato continuado”.

El proceso culminó mediante un acuerdo abreviado, con la imposición de una pena de seis meses de prisión a cumplirse bajo el régimen de libertad a prueba. “El hombre era primario, condición que perdió con esta condena”, indicó Suárez. Reiteró además que la investigación por el presunto abuso sexual continúa a cargo de la Fiscalía de Primer Turno.

ATAQUE A LA POLICÍA

En los videos difundidos en redes sociales, muchos de ellos transmitidos en vivo por los manifestantes, pudo apreciarse el clima de tensión de la concentración. La indignación era el sentimiento dominante, aunque no fue menor el ataque verbal que sufrieron los efectivos policiales encargados de custodiar tanto la Fiscalía como el Juzgado.

Bajo una persistente llovizna, los manifestantes esperaban ver salir al imputado, a quien dirigían todo tipo de insultos. Algunas personas –principalmente mujeres– increparon a los policías, quienes se mantuvieron firmes en sus puestos y soportaron una lluvia de agravios, acusados por el grupo de “defender a un degenerado”.