Emotivo homenaje a Ernesto Cora en Casa de Cultura

Ante numeroso público, tuvo lugar en Casa de Cultura un sentido homenaje al luthier y músico sanducero Ernesto Cora Maccari. Durante el mismo, una de las salas principales de la Dirección de Cultura fue oficialmente renombrada como “Ernesto Cora”, recuperando así una denominación que había sido asignada el 8 de diciembre de 1987, poco después del fallecimiento del artista, pero que con el tiempo había caído en el olvido. Se restituyeron, además, una placa conmemorativa y una fotografía del homenajeado, que originalmente habían sido colocadas en ese mismo año y luego retiradas en circunstancias desconocidas.

La actividad tuvo una primera parte en el auditorio Miguel Ángel Pías, con la conducción de Daniel Parente, quien destacó la presencia de la intendente Nancy Núñez, la secretaria general Cristina Zeni, la directora de Cultura Laura Juan y el exintendente Walter Belvisi. También se hallaban presentes Mara, Karina y Daisy Cano, sobrinas nietas de Cora. En sus intervenciones, Parente destacó también la presencia de numerosos músicos y recordó que varios de los que integran la Banda José Debali fueron discípulos de Cora, entre ellos su sobrino, León Lapunov. Recordó, además, que el homenajeado, nacido el 4 de agosto de 1912 y fallecido el 9 de julio de 1987, fue un destacado ejecutante de tuba y contrabajo, además de un notable luthier que construyó más de 120 violines, muchos de los cuales llegaron a ser utilizados por músicos de orquestas sinfónicas de distintos países, por la calidad excepcional de su sonido.

Un nombre que vuelve a ocupar su lugar

La directora de Cultura, Laura Juan, tomó la palabra para relatar el proceso que condujo al merecido reconocimiento. Explicó que tenía conocimiento de que una sala llevaba el nombre de Cora, pero no encontraba ninguna placa ni fotografía que lo confirmara. Investigando con los funcionarios, supo que hace ya unos cuantos años la profesora Nilda Belvisi había impulsado que la sala llevara ese nombre, en su período como directora de Cultura, y más tarde como edil, propuso otros homenajes al músico. Relató también que las sobrinas nietas de Cora venían desde hacía años tratando de recuperar el nombre de la sala, y que cuando planteó el tema a la intendente Nancy Núñez, ésta inmediatamente apoyó la iniciativa. Mencionó también que la casa donde vivió Cora, en la zona de Playa Park, será demolida para dar paso a la construcción de la residencia universitaria, y que en ese lugar, desde hace tiempo, se proyecta la creación de un memorial o una plazoleta en su honor.

En 2007, incluso, Nilda Belvisi presentó ante la Junta Departamental un anteproyecto con ese fin. Juan subrayó la necesidad de mantener viva la memoria de los artistas que hicieron aportes a la cultura local y destacó la importancia de que Paysandú cuente con un museo del arte.
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el testimonio de Horacio Hermín, uno de los seis integrantes actuales de la Banda Municipal que se formaron con Cora. Hermín ofreció una semblanza del maestro como luthier y como docente, compartió anécdotas y recordó las orquestas en las que Cora participó, así como sus propias vivencias, primero como alumno y luego como compañero en la Banda.

Música, un documental, y una exposición

Después, la Banda José Debali ofreció un mini concierto en homenaje a Cora, interpretando piezas de los principales géneros que él abordó como músico: tango, jazz y música clásica. Comenzaron con el tango Adiós Nonino, con la participación como invitados de Javier Martínez –quien ejecutó el mismo contrabajo que alguna vez tocara Cora– y Jorge Medina en bandoneón. Luego se escuchó un estándar de jazz, el Danubio Azul de Strauss, y como sorpresa final ofrecieron Cuando un amigo se va, dedicada a la memoria del homenajeado.

En el tramo final del homenaje, se convocó a las sobrinas nietas de Cora, quienes expresaron palabras cargadas de emoción y presentaron un adelanto del documental Cora, un sueño, un violín, que viene realizando Víctor Abalo y que recoge diversos testimonios de otros sanduceros que conocieron al músico. Abalo dijo algunas palabras, y se proyectó un avance del trabajo audiovisual.

Como cierre, los presentes se trasladaron a la sala renombrada como “Ernesto Cora Maccari”, donde se descubrieron la placa y la fotografía restituidas, y quedó inaugurada una completa exposición dedicada a la vida y obra del homenajeado. La muestra incluye instrumentos, herramientas, fotografías, recortes de prensa, documentos, moldes y planos de sus violines, entre otros elementos que dan cuenta del valioso legado de este recordado músico y luthier sanducero.