Entre Ríos activa protocolo por avance del picudo rojo desde Uruguay

La plaga del picudo rojo, que ha afectado la población de palmeras en nuestro país, ya ha generado preocupación más allá de fronteras. En la vecina provincia argentina de Entre Ríos decidieron crear un ámbito de trabajo interinstitucional con el propósito de vigilar su avance y protegerse.

La información difundida por el gobierno entrerriano da cuenta de una primera Mesa de trabajo que contó con la participación de “organismos nacionales, provinciales y académicos” con el propósito de “coordinar acciones preventivas y proteger palmares nativos, espacios urbanos y el patrimonio vegetal del país”.

El ámbito fue convocado a instancias del Senasa, Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, a raíz “de la alerta fitosanitaria generada por la detección y rápida expansión del picudo rojo de las palmas (Rhynchophorus ferrugineus) en el país vecino de Uruguay”. Describe que esta plaga, “originaria del sudeste asiático, ha demostrado una alta capacidad de dispersión y colonización en distintas partes del mundo, afectando especialmente a la palma canaria (Phoenix canariensis), utilizada tanto en espacios públicos como en jardines privados, y generando graves impactos en el patrimonio natural y cultural”.
El organismo advirtió que desde su detección en nuestro país, en el año 2022, “el insecto ha mostrado una alarmante expansión territorial, encontrándose actualmente a menos de 10 kilómetros de la frontera con la provincia de Entre Ríos, lo que posiciona a esta jurisdicción en una situación de vulnerabilidad prioritaria, tanto por su cercanía geográfica como por su riqueza en biodiversidad y presencia de palmares naturales protegidos”.

En la reunión –en formato virtual– de la Mesa participaron representantes del INTA, universidades nacionales, la Administración de Parques Nacionales, Bosque Nativo, Colegios de Profesionales, la Dirección General de Servicios Agrícolas de Uruguay (DGSA), la Dirección de Áreas Naturales Protegidas de Entre Ríos y la Secretaría de Agricultura de la Provincia.

“En este espacio se analizó el estado de situación, la necesidad de articulación interinstitucional y se debatieron estrategias a corto y mediano plazo. Durante el encuentro se identificaron seis preocupaciones centrales que demandan un abordaje coordinado desde una perspectiva de alerta fitosanitaria”. Estas preocupaciones son: la cercanía geográfica del foco actual de infestación en Uruguay; la amenaza a los paisajes urbanos de valor histórico, cultural y ornamental; el riesgo sobre áreas naturales protegidas con presencia de palmares nativos; la dificultad técnica y alto costo económico del manejo, según experiencias internacionales; la alta capacidad de dispersión mediante transporte de material vegetal y adultos voladores y la complejidad en la articulación institucional, “necesaria para una respuesta efectiva y sostenida”.

En el contexto de esa reunión Senasa presentó el proyecto de Sistema Nacional de Riesgo y Emergencia Fitosanitaria (Sinagref), que describe como “una propuesta estratégica que busca establecer un Comité Técnico Nacional para coordinar acciones en todo el país”, acciones entre las cuales destacan: la identificación de puntos focales de comunicación, los mecanismos de diagnóstico e identificación rápida, las estrategias de monitoreo y control y la organización de simulacros y mesas de trabajo a nivel nacional, provincial y local.

El director de Áreas Naturales Protegidas de la Provincia de Entre Ríos, Pablo Aceñolaza, valoró el compromiso asumido en esta mesa de trabajo por las diferentes instituciones representadas, que consideró un paso fundamental “para enfrentar de forma coordinada una amenaza que compromete no solo a especies vegetales de alto valor ornamental y ecológico, sino también a ecosistemas clave y paisajes culturales del litoral argentino”.