Escribe: Lic. Ps. Yasmin Buono: El ghosting, una ruptura dolorosa cada vez más común

En esta era de hiperconexión que todos vivimos, varias áreas de nuestra vida se ven afectadas: social, laboral y vincular. Un mensaje llega en milésimas de segundo y las notificaciones pueden marcar el ritmo de nuestra vida emocional. Parece algo exagerado pero no lo es, teniendo en cuenta que las relaciones en la virtualidad compiten muchas veces con el vínculo cara a cara: presencial.

El ghosting emerge como un tipo de ruptura que es muy dolorosa para la persona que la sufre y también en algunos casos para quien la realiza.

De qué se trata

Una investigación de Thomas y Dubar (2021), publicada en Psychology of Popular Media, define el ghosting como el acto de terminar una relación ignorando todos los intentos de conexión de la otra persona. Comúnmente la gente dice: desapareció sin decir nada, de un momento a otro no escribe más, me bloqueó.

Se corta toda forma de conexión sin previo aviso, por esa razón es su nombre: desaparece como un fantasma (ghost). Puede ser entre amistades, parejas o el trabajo. Un amigo con el que hablabas diariamente deja de contestar de repente, al invitar a alguien a un evento, no responde, y al insistir, no contesta ni vuelve a comunicarse más.

Consecuencias

Se produce un gran sufrimiento por parte de la persona que ghostean, donde de manera abrupta se corta todo contacto dejando al otro/a con decenas de preguntas, surgiendo confusión, gran malestar que repercute en la autoestima y el autoconcepto. Es importante tener en cuenta que en cada relación existe una inversión de afecto, compromiso, energía, tiempo y ese abandono repentino se transforma en un golpe muy duro para la dignidad de quien lo experimenta.

¿Qué hice mal? ¿Por qué me ignora? ¿Qué podría hacer para solucionarlo? ¿Fue mi culpa? Y varias más que rondan una y otra vez por la mente del sujeto perjudicado. No existe la posibilidad o la oportunidad de dar un cierre a la relación que a veces, hasta parece que venía muy bien.

¿Por qué se genera esta conducta?

La investigación anteriormente mencionada cita que el no tener habilidades de comunicación asertivas para hablar de la ruptura del vínculo es una de las razones.

Además del miedo a herir al otro o a no poder gestionar emociones que resultan incómodas donde surge la necesidad de protegerse frente a relaciones que son tóxicas o abusivas.

Desaparecen por ese deseo de evitar el conflicto o enfrentarlo de manera adecuada, dejando en evidencia la inmadurez emocional y el miedo.

Impacto

Tanto para la persona que lo sufre y también para el que realiza la conducta es una situación de gran ansiedad y desconcierto. Es importante destacar que así como las relaciones comienzan y es importante, también es valioso que cuando se terminan tengan un cierre claro y adecuado. Comprender que el problema no está en la víctima, sino en el que no pudo enfrentar el vínculo con madurez y no se animó a cerrar ciclos con palabras, su presencia real y auténtica y optó por desaparecer como “fantasma”.

(097352937)