El denominado Plan de Universalización del Saneamiento, que puso en marcha el anterior gobierno a través de OSE para beneficio de 61 localidades del Interior, está sujeto a revisión, sobre todo porque hay un descalce financiero importante del organismo, indicó ante consulta de EL TELEGRAFO el vicepresidente de OSE, nuestro conterráneo Dr. Guillermo Caraballo.
Explicó el jerarca, quien asumió la semana anterior, que el plan “tiene una historia que arranca incluso como un plan mayor, al principio, porque cuando arrancó hubo una presentación para unas 120 localidades, pero después se bajó a 61. Es un plan que en este momento está siendo revisado, porque está desfinanciado. Debemos señalar que preveía una inversión del orden de los 430 millones de dólares, y hay una financiación por 330 millones, por lo que el plan está sujeto a revisión en este momento, porque la OSE tiene un descalce financiero muy importante”.
“Es decir, estamos ante un descalce financiero del organismo y un plan que no está financiado en su totalidad, pero además no tiene incluido un aspecto muy importante, que son las conexiones físicas intradomiciliarias, con el agregado de que hay unos aspectos técnicos a resolver. Y ello hace que estemos ante un reestudio del plan de universalización. Pero debemos tener en cuenta que las energías en este tiempo, desde que asumieron las nuevas autoridades, han estado puestas en resolver el tema del abastecimiento de agua potable a la zona metropolitana, el tema de Arazatí, pero igualmente se viene trabajando y no es un tema que esté cerrado”.
Consultado respecto a si en el marco de este plan se han concretado emprendimientos en alguna localidad, Caraballo dijo que “arrancó alguna cosa, pero muy menor dentro del proyecto. Yo no diría que es un plan cuya ejecución esté en desarrollo, por más que hay algo incipiente en algún lugar donde se comenzó. Comprende también alguna obra de planta de tratamiento de efluentes. La de Salto es la que está terminada totalmente, en tanto en Paysandú se desarrolla una primera etapa, y está para iniciar en otros lugares asimismo”.
Presentación y desarrollo
El gobierno anterior anunció el año pasado el inicio de las obras del proyecto de universalización del saneamiento en 16 localidades de Uruguay, tras la firma del contrato con el consorcio de empresas constructoras. El servicio, a instalarse en un total de 61 sitios ubicados en departamentos del interior del país, representa una mejora en la calidad de vida de 160.000 habitantes y generará más de 2.500 empleos, según estimaron las autoridades de entonces.
Para ello, en abril de ese año se suscribió un contrato de préstamo por 325 millones de dólares para el “Proyecto Universalización del Saneamiento en Uruguay” con el Fonplata, con participación de los máximos jerarcas del Ministerio de Economía y Finanzas y de OSE.
El principal objetivo del proyecto es ampliar los servicios de alcantarillado en el interior del país, elevando la cobertura de saneamiento del 48% al 68%. Las obras previstas comprenden 61 localidades de 18 departamentos, implementando sistemas para el tratamiento y disposición adecuada de efluentes domiciliarios, con el fin de preservar el medio ambiente.
La inversión prevé la instalación de 812 kilómetros de redes de saneamiento, la construcción de 43 plantas de tratamiento de aguas residuales nuevas y el reacondicionamiento de otras 3 ya instaladas en diferentes ciudades, y la conexión domiciliaria de más de 57.000 hogares. Además, el programa beneficiará directamente a 150.000 habitantes mediante la ampliación de la cobertura de servicios de saneamiento y tratamiento de aguas residuales, así como a más de 500.000 personas mediante la mejora ambiental local en vías públicas y cursos de agua, de acuerdo a lo señalado por las autoridades de los organismos intervinientes.
Asimismo, se indicó que los primeros trabajos comprenderán 16 localidades, y luego, en el curso de este 2025, se incorporarían más lugares al proyecto, en el marco de un desarrollo de trabajos establecidos en cronograma que se extiende hasta 2030.

